[1] Juan José Saer. “ Fresco de mano”, Sombras sobre vidrio esmerilado”. En: Narraciones /1, Buenos Aires: CEAL, 1983 ; Juan José Saer. “ Algo se aproxima” En: Narraciones /2, Buenos Aires: CEAL, 1983
[2] En palabras de Roland Barthes, “no es una autoridad, simplemente un recuerdo circular. Esto es precisamente el intertexto: la imposibilidad de vivir fuera del texto infinito - no importa que ese texto sea Proust, o el diario, o la pantalla televisiva: el libro hace el sentido, el sentido hace la vida” . ( 1989, )
Para Derrida respecto del tema, se articula también el par mímesis /representación - pensados opuestos-, sobre el concepto de verdad. Estos se deconstruyen en la repetición que remite a la mímesis, constituyendo la representación en una serie ad infinitum de repeticiones, en vez de copias/original, consideradas como relaciones intertextuales. (Culler,1984)
[3] Una revisión productiva del concepto de regionalismo en Saer se encuentra en Foffani/Mancini, "Más allá del regionalismo:la transformación del paisaje". En: Historia crítica de la literatura argentina. Buenos Aires: Emecé, 2000, T11. " "se leen [... ] en Saer como el regreso constante de una región como espacio de interlocución y de diálogo. Cerca o lejos de ese espacio fundante, el escritor prestará su voz, dará su lengua, para leer lo que había sido una ceguera regionalista: el libro del universo. Pero ya no como una biblioteca. En todo caso como una enciclopedia pero de las experiencias y de las infinitas percepciones" (263)
[4] El ejemplo más representativo es el poema que recorre el cuento "Sombra sobre vidrio esmerilado" siempre encerrado entre paréntesis: (“Sombras” ”Sombras sobre” “ Cuando una sombra sobre el vidrio veo” No) / (“Veo una sombra sobre un vidrio” “ Veo” “Veo una sombra sobre un vidrio. Veo”)...
[5] El subrayado es mío.
[6] Cuestión que ya se leía en el cuento “Algo se aproxima”, que aparte de ser considerado por J. J. Saer como su primera producción “literaria”, es mirado por la crítica como el relato que abre las puertas de un proyecto de escritura que hasta el momento no se ha detenido.
[7] Carlos Tomatis junto con Horacio Barco, Marcos Rosemberg, son personajes que circulan en la producción de Saer y marcan como otros, una intención deliberada de evidenciar el proyecto de escritura del autor. Personajes y paisaje, ¿un lugar común? o dos ejes que vertebran la producción saeriana. En el mismo sentido dice Mirta Stern: “ Este proyecto se realiza en Saer a través de una obra que se estructura como una sólida unidad, como una única historia[...] que va registrando variantes combinatorias en sus personajes, funciones y relaciones, y que vuelve a atravesar, en forma obsesiva, una serie de espacios fijos y recurrentes, para reelaborarlos y volver a narrarlos, dibujando en su trayectoria una figura circular” Mirta Stern, El limonero real (prólogo) Buenos Aires: CEAL, 1981.
[8] Gramuglio cita a Adolfo Prieto en su Literatura y subdesarrollo cuando incluye a Juan José Saer entre los escritores realistas que testimonian el primer peronismo. (265) .Igualmente, B. Sarlo incluye los primeros cuentos de Saer en la corriente realista, regional. ( 1976)
[9] Por lo mismo, aunque, por ejemplo, Montaldo trabaja “la negatividad” como eje en la escritura saeriana, no creo que sea su fundamento sino una de sus preocupaciones; si no para qué escribir. (Montaldo: 1986, 21)
[10] No como una estrategia generalizada , habla más de repetición pero justifica las elecciones de Saer como intertextuales al igual que Mirta Stern.(1981) (Gramuglio: 1986, 269 -279)