LA CARICATOGRAFIA EN COLOMBIA. PROPUESTA TEÓRICA Y TAXONÓMICA - EL HUMOR CARICATOGRÁFICO EN COLOMBIA
Monografía creado por
Carlos Alberto Villegas Uribe
24 de Octubre de 2007
Creatividad
6 - EL HUMOR CARICATOGRÁFICO EN COLOMBIA
EL HUMOR CARICATOGRÁFICO
En sentido opuesto a la Caricatografía Política y Social, la aspiración del Humor Caricatográfico o Humor gráfico es la universalidad y la intemporalidad. Su éxito radica en la capacidad de trascender en el tiempo y en el espacio para evidenciar el absurdo cotidiano. Evita al máximo la utilización de textos. Al igual que la caricatografía política, la narración del humor caricatográfico se resuelve en una sola viñeta. Pocas veces el cultor del Humor Gráfico recurre a la fisonomía caricatográfica, y cuando ocasionalmente lo hace, utiliza estereotipos, mitos universales o personalidades de reconocimiento mundial.
En la historia de la caricatografía colombiana se encuentran atisbos de humor caricatográfico en algunas obras de Chapete y de Merino, que estudiosos como Beatriz González ha denominado caricatura social, pues tocan temas que parecieran intemporales como los huecos de Bogotá, el clima, la corrupción o la moda; Sin embargo, sólo hasta mediados de la década del setenta, entra de lleno el concepto de humor gráfico en Colombia, con la participación en la Enciclopedia del Humor de los colombianos: Naide (Jairo Barragán); Pepón (José María López); Galgo (Guillermo Álvarez González); Ponto (Alfonso Moreno); Silvio Bedoya, Ugo Barti (Armando Buitrago); Juan Valverde. Cuatro tomos de circulación restringida para los compradores de la Lotería de la Cruz Roja Colombiana, donde millares de colombianos pudieron familiarizarse con las propuestas de humor gráfico de “los mejores humoristas de América”: Fontanarrosa, Amengual, Kalondi, Oski , Crist, Quino, de Argentina, Ziraldo, Coentro, Reinaldo, Redi, Henfil, Laerte, de Brasil; Tabaré, Blankito, Al Caloide, Sabat; de Uruguay; Naranjo, Rius, Uici, de México; Palomo, de Chile, Sofocleto, de Perú, Carlucho, Albeu de Cuba, entre otros nombres o seudónimos que el tiempo se ha encargado de depurar. La Enciclopedia del Humor, constituyó una verdadera revolución democrática en un pueblo como el colombiano que padece de un alto grado de analfabetismo visual. Esta publicación abonó el terreno para la aparición y validación del trabajo de los caricatógrafos colombianos que ejercían el Humor Gráfico y la consolidación de una presencia con calidad en los certámenes mundiales, en la década del ochenta.
Sin duda alguna, Jairo Barragán; Naide, Caricatógrafo tolimense nacido en Ibagué, es la figura paradigmática del humor caricatográfico colombiano. Irrumpió en el contexto nacional con una línea que subvertía los cánones clásicos e inspiró con su trabajo toda una generación de caricatografos en Bogotá que posteriormente constituirían el hito de los asociados, en las agrupaciones el Taller del Humor y El Cartel del Humor. Su trabajo fue acogido en las publicaciones: El Tiempo, El espacio, y las revistas Diners Crítica. Publicó el libro Lo que Naide se Imagina y fue invitado por el Museo de Chartes a exponer su obra gráfica. A principios de la década del 80 viajó a los Estados Unidos. En octubre de 1987 expone en Nueva York, en los salones de la Galería Ollantay con los colombianos, Yayo y Garzón, una muestra de su producción que denominan: El humor la primera lengua.
De una menor divulgación pero de igual significación entre sus coterráneos, aparece en Medellín la obra del antioqueño Elkim Obregón. Caricatógrafo que cultiva los géneros del humor caricatográfico, la ilustración caricatográfica y la historieta. Al inicio de la década del 70 empezó a publicar sus caricaturas en el diario El Colombiano y a finales de la misma se vincula con el diario El Mundo. Autor de la tira cómica Los Invasores que publicó en ambos diarios antioqueños. Entre 1974 y 1976 publicó sus obras en Última Hora y Crash, en Sao Paulo, Brasil y en Historia 16, en Madrid, España. Recogió sus trabajos de humor caricatográfico y fisonomía caricatográfica en los libros: Grafismos (1978) auspiciado por la Fabrica de Licores de Antioquia y Más Grafismos (1986) de la Colección de Autores Antioqueños, auspiciado por Dirección de Extensión Cultural. En 1986 recibió el Premio de Periodismo CPB, en la modalidad de caricatura. Obregón hace parte del hito de los denominados: innovadores, pues sus grafismos al igual que una gran hornada de caricatógrafos colombianos, elude el manejo del canon clásico de la figura humana. (509)
Después de Naide y Elkim Obregón, toda una generación se agrupa en torno a esta propuesta fresca y descomplicada que mira la vida a través del absurdo y lo expresa con todos los recursos que le permite la gráfica.
El más cercano a Naide en concepto y grafismo es Diego Herrera, Yayo, (1961), nacido en Cundinamarca (Mesitas del Colegio) y radicado actualmente en Canadá. Miembro de El Taller del Humor, con quien realiza sus primeras exposiciones en Colombia. Colabora con El Espectador, El Tiempo, y Diners. En 1985 recibe el premio Simón Bolívar en la modalidad de Caricatura. A partir de 1987 se traslada a Montreal, Canadá, donde se vincula a las publicaciones L`actulité, le Devoir, Chatalaine, CROC, Safarir y Reader Digest, igualmente se vincula y publica con el Cartoons & Writer Sindicate y en Witty World, una de las más prestigiosas publicaciones de humor caricatográfico de los Estados Unidos. Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en Colombia, Canadá, Estados Unidos y Turquía. La calidad de su trabajo ha sido reconocida en certámenes nacionales e internacionales, donde ha recibido premios y distinciones como: El primer premio del Concurso Nacional de Caricatura Al Día, Bogotá, (1983) y el Segundo Premio en el Festival Mundial de Humor Gráfico, Calarcá 89, (1989), en Colombia; el Prix du Graphisme, otorgado por el Festival Internacional de Humor Gráfico de Anglet, Francia (1994); Macedonia le otorgó el premio de la Exposición Mundial de Caricatura Osten, Skope, (1987); en Italia conquistó el Premio “Dattero d´Argent”, del Salón Internacional de Humorismo, Bordighera, (1989). En 1990 recibe el Premio del Festival Internacional de caricatura Sabantuy, Kazan, de Rusia y en el 97 el Gran Premio internacional de Caricatura de Belgrado; la Asociación de Canadiense de Fotógrafos e Ilustradores en Comunicación –CAPIC- le ha conferido medalla de bronce en 1996 y 1997 y recibió en 1997 el Primer Premio de la Academia de Artes Aplicadas de Canada. Entre los libros publicados figuran: Cartoons Yayo, Zoo-illogique, Reverire, modalidad en la que recibió, igualmente, el Premio Mr. Cristie, al mejor cuento ilustrado para niños en Canada (1996).
Un caricatógrafo que estuvo cercano al hito de los asociados, fue Guillermo Alfonso Ponto Moreno. Caricatógrafo colombiano que se puede clasificar realmente en el hito de los innovadores, por su participación en la tarea pionera de la Enciclopedia del Humor, donde ya aparece con una propuesta de humor que subvierte el canon clásico en el manejo de la figura humana. Vivió varios años en París donde publicó en El Diario Le Monde y las revistas Humanite Demanchi, Tempo Medical, Medical, Ca m’intéresse, Mieux-Vivre, Vous, Américas. A finales de la década del 80 ejerció como Director Gráfico de El Tiempo, desde su cargo apoyó la vinculación de varios de los integrantes de El Taller del Humor a ese diario y participó como jurado en el Festival Mundial de Humor Gráfico Calarcá 89.
Otro de los caricatógrafos que cultiva una forma particular de humor caricatográfico es Alfredo Garzón. La propuesta de humor caricatográfico de Alfredo Garzón, de profundidades filosóficas que aluden de alguna manera a la concepción pesimista de Michel Foucault del hombre encerrado, encasillado y condenado a su arbitrio, apareció en las Lecturas Dominicales del diario El Espectador bajo la denominación: Cartones de Garzón. Después de un largo silencio desde su traslado a los Estados Unidos, sus trazos reaparecerán en El Espectador, luego del asesinato de su hermano Jaime Garzón, con una tira cómica que continua la saga reflexiva sobre la angustia existencial del hombre contemporáneo y sus paradojas sociales.
La década del 80 puede ser considerada el momento culminante del humor Caricatográfico colombiano. Los asociados de Bogotá y Medellín cultivan este género con predilección y obtienen triunfos internacionales de importancia. Bernardo Rincón (1959) es una de las figuras indiscutibles en el desarrollo de este género por su función de gestor y líder de El Taller del Humor, junto a Jorge Grosso y por su trabajo de divulgación entre los caricatografos allegados de los concursos internacionales. Nacido en Bogotá en 1959, con estudios de Publicidad en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y Diseño Gráfico en la Universidad Nacional de Colombia, promovió y participó en eventos de humor Caricatográfico como El primer Encuentro de Caricaturistas, (1984); Caricatura y Humor Gráfico; (1984), Muestra de Ilustración Colombiana, (1984);. El Primer Salón de Humor Erótico y Negro, (1985); la Segunda Muestra de Ilustradores Colombianos, (1985).Cien Años de Harte, Cien Dibujos de Umor (1987); El Taller del Humor y Turbinas (1986) La Fonda del Humor (1986). Hoy presentamos: Humor (1987). El Taller del Humor (1988). ExPorHumor 88/89.El Taller del Humor 2 (1989). Luego de realizar en compañía de Grosso las Ferias y Fiestas Mundiales del Comic (1991), crea de forma independiente la revista ACME y genera las condiciones para la aparición de un nuevo hito de la caricatografía colombiana: El hito de los historietistas. Su trabajo obtiene reconocimiento nacional e internacional: Colcultura le confiere la Beca de Creación a su revista (1994-1996), es invitado en 1996 al Salón Luca Comics, en Italia y al IV Encuentro Iberoamericano de Historietistas, realizado en la Habana, Cuba, en 1996. En el género del humor caricatográfico su trabajo ha participado en innumerables concursos internacionales y como cultor de historieta ha publicado sus tiras cómicas: Dina en el diario El Espectador y Charlie G, en el desaparecido diario bogotano La Prensa. Su historieta breve Poeros fue una de las historietas regulares de la revista ACME. En el 2000 inaugura la página Web del Museo de la Historieta Virtual, creada con la dirección conjunta del profesor Carlos Delgado, dentro del proyecto: Laboratorio de Imagen Digital, en la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad Nacional de Colombia.
La exposición Humor & Turbinas, realizada entre septiembre y octubre de 1986, para conmemorar los 126 años de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional, recoge los nombres de los más importantes cultores del género cercanos al Taller del Humor. En el catálogo se registran los trabajos de: Cecilia Cáceres, CECI (1958-2002) Diseñadora Gráfica de la Universidad Nacional, con un potencial que fue truncado por una penosa enfermedad; Juan Carlos Nicholls, verdadero genio de la gráfica colombiana, del que pocas noticias se tienen por su carácter introvertido, pero uno de los ilustradores y diseñadores insignia de la colección de literatura infantil de Norma, quien al parecer desarrolla actualmente sus trabajos para proyectos en exterior; Víctor Sánchez; Unomás, arquitecto de profesión quien se destaca en el diseño gráfico y la ilustración caricatográfica; y Jorge Grosso, Diego Toro, Elena María Ospina, Bernardo Rincón, Jairo Peláez, Germán Fernández, Marco Pinto,
En 1991 para la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el Maestro Calarcá, realiza en blanco y negro una caricatografía antológica en la que dibuja a todos miembros de El Cartel del Humor disfrazados al estilo de los capos estadounidenses, aparecen registrados allí, como miembros de esta organización: Azeta, Plastilínico, Garibello, Rubens, Consuegra, Linares, Fernández, Mario García, León, Rodrigo, Gova, Guille, Jarape, Elena, Calarcá, Pinto, Alfin, Petete, Vladdo, Juangel, Sergio y Diego Toro. Para la siguiente Feria, en un afiche a todo color, aparecerá un grupo más reducido disfrazado de indígenas, como una forma de conmemorar los 500 años del descubrimiento de América. Se registran entre los nuevos personajes la presencia de Galgó y Cle.
Entre los caricatografos asociados a El Cartel del Humor que cultivan el Humor Caricatográfico en se destaca el bogotano Luis Eduardo León, quien realizó estudios de Diseño Gráfico en el SENA, y estudios de dibujo artístico en el Universidad Nacional de Colombia. Su trabajo, lleno del dinamismo propio del dibujo animado fue galardonado en distintos concursos internacionales del género: El tercer puesto en Foto-humor en Knokee Heist, Bélgica (1989); Mención del Jurado en Aglet, Francia (1989), Selección para: “The Cartón Aid Olympic Book” en Londres, Gran Bretaña; La caricatura más original del Festival Latinomericano de Humor Gráfico, en Bogotá, Colombia (1988); Mención de Honor en Piracicaba, Brasil, dentro de otras selecciones y distinciones en Bulgaria, Holanda, Polonia. En el género de la Ilustración caricatográfica realiza trabajos para el Diario El Espectador, especialmente con la Revista Los Monos, donde se asocia con Elena María Ospina y crean el taller gráfico León y Elena Diseñadores, desde este escenario creativo realizarán ilustración caricatográfica publicitaria para el ICBF, SENA, Universidad Nacional, Ministerio de Educación, Ministerio del Medio Ambiente, Cruz Roja Colombiana. Alcaldía Mayor de Bogotá Y UNICEF, para esta institución crearán el logo MANITOS DE PAZ.
Otro de los asociados que demanda una mención especial. es Marco Antonio Pinto. Cultor de un humor gráfico ácido y dueño de una línea magistral que no recurre al boceto previo, el trabajo de ilustración de este bogotano nacido en 1964, su obra registra con mayor frecuencia, durante la década del 90 en el diario El Nuevo Siglo (91-92), el diario La República (94-95) la revista Summa o circula entre algunos caricatografos privilegiados en forma de egoteca ilustrada. Esta modalidad, la egoteca ilustrada fue muy común entre los caricatografos asociados a El Taller del Humor y a El Cartel del Humor. Consistía en un cuadernillo de hojas en blanco, donde los caricatografos consignaban individualmente o al alimón sus más espontáneas creaciones gráficas.
El caricatógrafo quindiano Jairo R. Peláez, Jarape, (1958) químico de la Universidad Nacional y actual Coordinador del Laboratorio de Química del Instituto de Medicina Legal, es otro de los integrantes del Cartel del Humor que se destaca en el cultivo del género del humor caricatográfico. Luego de realizar su primera exposición en la Corporación Municipal de Turismo de Armenia (1982) se vincula a El Taller del Humor, colectivo de caricatografía que tuvo su epicentro en la Universidad Nacional de Colombia. Con ellos llevaría a Calarcá, su pueblo natal, la exposición denominada: La Fonda del Humor, germen del Primer Festival Mundial de Humor Gráfico Calarcá 89. Sus primeras caricaturas las publicó en el Diario La República en 1984. A Mediados de la década del 80 y principios de la década del 90, realiza ilustración humorística para los diarios El Tiempo y El Espectador y sostiene por un breve período la sección: El laboratorio de Jarape, en el diario El Nuevo Siglo. En 1989 recibe el premio Nacional de Caricatura Ricardo Rendón, concedido por el Semanario Voz. Presenta en Argentina (1986), en el marco del Congreso Internacional para la Enseñanza de la Química, su ensayo caricatográfico: El Dr. Q. En el 2001 publica en El Espectador, en formato de tira cómica, su personaje caricatográfico: Cándida. En el 2002 el mismo diario acoge su personaje caricatográfico: Hermógenes. Entre los libros publicados figuran: Humor se Escribe con H+ (1986), y Qué es el Cuento de la Entropía (coautoría, 1986) , Mecánica de Fluidos para Todos (coautoría, 1998), Termodinámica básica para todos (coautoría, 1989). Cartilla de seguridad Merck (1990), el ABC de la seguridad Merck (coautoría, 1992), El Laboratorio secreto de Jarape (2000). Sus trabajos han sido galardonados en el Festival de Humor de Grabovo, en Bulgaria; en la XX edición del Umoristi Marostica, en el Concurso Internacional de Knokke-heist. La Gerencia de Cultura del Departamento del Quindío le concedió el Retablo Quimbaya en la modalidad Humor Caricatográfico (2000) y lo incluyó en la antología de caricatógrafos: A punta de lápiz: el Quindío en la caricatura colombiana. Sobre su trabajo asegura Germán Fernández: “Con el tiempo los temas cambian y la gran ciudad impone otros elementos al paisaje, pero la vitalidad de las composiciones “Jarapianas” sigue invariable. Los motivos abigarrados, los detalles profusos, un aire de espontaneidad en la expresión de los personajes y el color basado en los tonos cálidos de una mañana soleada. La construcción de las figuras también sigue una constante, no existe una preocupación por seguir un canon previo, o las proporciones de un supuesto modelo natural, sino más bien por acentuar la gestualidad del personaje. El “mono” está construido sobre un molde muy particular, un rasgo que hace inconfundible el estilo del dibujante. En la descripción de los objetos tampoco se da un afán por racionalizar la tridimensionalidad o la perspectiva. Jarape apela a la propuesta cubista de abandonarlo todo a la suerte del plano pictórico, para dar cabida a una multiplicidad de puntos de vista dentro de la misma composición. Los objetos se representan de modo que insinúan el volumen sin abandonar su posición frontal. En suma, en Jarape se da esa ruptura con la formación académica que comenzó a cobrar fuerza en la caricatura colombiana, desde Nadie, el comienzo de los años 70”.
El ingeniero mecánico Germán Fernández (1958), participó de El Taller del Humor y lideró con JARAPE, la disidencia que daría origen a El Cartel del Humor. Su silencioso trabajo en el género del humor caricatográfico es necesario resaltarlo no sólo por las características de su producción que logró reconocimiento en certámenes como el de Piracicaba (1981) y en Knokke-heist, sino también por la labor pedagógica realizada por más de quince años en la Escuela Nacional de Caricatura, donde aporta su visión académica y su profundo conocimiento de los mecanismos de la risa. Su vocación docente la objetiva en la cartilla Movimiento y Expresión en el Dibujo Humorístico, que pretendía ser una serie denominada: Las lecciones de la Escuela. Parco al hablar, pero riguroso y metódico, evidenció su dominio del tema caricatográfico y su habilidad en el manejo de la palabra escrita, en el libro A Punta de Lápiz: El Quindío en la caricatura colombiana.
Como dato curioso de este género, se puede reseñar la incursión del actor colombiano Robinson Díaz en el cultivo del Humor Caricatográfico. Bajo el Seudónimo de Picho y Pucho, publica en el Diario el Espectador a finales de la década del 80 y principios del 90, varias caricatografías, resueltas con un buena línea pero con un mejor concepto de humor.
El hito de los asociados inauguró una forma de divulgación de sus trabajos que se convirtió en ejemplo para otras regiones del país: los eventos de humor. Además de los ya reseñados, es preciso añadir, El Concurso Cafam de Caricatura, concebido por el docente Álvaro Salazar; El Festival Mundial de Caricatura de Medellín, liderado por Jorge Ocampo, El Festival Internacional de Caricatura Ricardo Rendón, promovido y realizado por Fernando Hincapié Picas, que arribó en el 2002 a su novena versión; el Festival de Humor del Caribe Colombiano, (1998) evento al que asistió la autodenominada Divina Rosca, que congregaba a la mayoría de los caricatografos del Taller del Humor y de El Cartel del Humor. y La primera (1997) y segunda (1999) Exposición de Caricaturas sobre la Práctica Forense en el Siglo XXI, realizado por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Como se ha afirmado, el hito de los asociados fue el momento estelar en que el humor caricatográfico colombiano conquistó el mayor reconocimiento internacional; constatación que puede registrarse tanto en los premios conseguidos por los caricatografos reseñados en los distintos géneros, como en el histórico caso de la participación de Colombia en el vigésimo salón Umoristia Maròstica, realizado en Italia, en 1998. En este evento internacional convocado sobre el tema: Vanidad, al cual se vincularon los colombianos: Jarape, Yayo, Petete, Rincón, Azeta, León, Elena, Jairo A, Nicholls, CECI y Grosso; el jurado confirió el Primer Premio de Humor Caricatográfico (Cartoons) a Juan Carlos Nicholls por la refinada técnica puesta al servicio de una inmediata lectura del apunte realizado; otorgó el Primer Premio a la Tira Cómica de Cecilia Cáceres, CECI, por la estrecha relación entre el tema tratado, desarrollado con una fina ironía, destacó el trabajo de Azeta dentro de las cinco menciones de honor de esa edición, y seleccionó para el catálogo, en repetidas oportunidades, la obra de los colombianos entre aproximadamente 500 caricatógrafos que participaron en representación de 28 países. !¡Moñona!
En sentido opuesto a la Caricatografía Política y Social, la aspiración del Humor Caricatográfico o Humor gráfico es la universalidad y la intemporalidad. Su éxito radica en la capacidad de trascender en el tiempo y en el espacio para evidenciar el absurdo cotidiano. Evita al máximo la utilización de textos. Al igual que la caricatografía política, la narración del humor caricatográfico se resuelve en una sola viñeta. Pocas veces el cultor del Humor Gráfico recurre a la fisonomía caricatográfica, y cuando ocasionalmente lo hace, utiliza estereotipos, mitos universales o personalidades de reconocimiento mundial.
En la historia de la caricatografía colombiana se encuentran atisbos de humor caricatográfico en algunas obras de Chapete y de Merino, que estudiosos como Beatriz González ha denominado caricatura social, pues tocan temas que parecieran intemporales como los huecos de Bogotá, el clima, la corrupción o la moda; Sin embargo, sólo hasta mediados de la década del setenta, entra de lleno el concepto de humor gráfico en Colombia, con la participación en la Enciclopedia del Humor de los colombianos: Naide (Jairo Barragán); Pepón (José María López); Galgo (Guillermo Álvarez González); Ponto (Alfonso Moreno); Silvio Bedoya, Ugo Barti (Armando Buitrago); Juan Valverde. Cuatro tomos de circulación restringida para los compradores de la Lotería de la Cruz Roja Colombiana, donde millares de colombianos pudieron familiarizarse con las propuestas de humor gráfico de “los mejores humoristas de América”: Fontanarrosa, Amengual, Kalondi, Oski , Crist, Quino, de Argentina, Ziraldo, Coentro, Reinaldo, Redi, Henfil, Laerte, de Brasil; Tabaré, Blankito, Al Caloide, Sabat; de Uruguay; Naranjo, Rius, Uici, de México; Palomo, de Chile, Sofocleto, de Perú, Carlucho, Albeu de Cuba, entre otros nombres o seudónimos que el tiempo se ha encargado de depurar. La Enciclopedia del Humor, constituyó una verdadera revolución democrática en un pueblo como el colombiano que padece de un alto grado de analfabetismo visual. Esta publicación abonó el terreno para la aparición y validación del trabajo de los caricatógrafos colombianos que ejercían el Humor Gráfico y la consolidación de una presencia con calidad en los certámenes mundiales, en la década del ochenta.
Sin duda alguna, Jairo Barragán; Naide, Caricatógrafo tolimense nacido en Ibagué, es la figura paradigmática del humor caricatográfico colombiano. Irrumpió en el contexto nacional con una línea que subvertía los cánones clásicos e inspiró con su trabajo toda una generación de caricatografos en Bogotá que posteriormente constituirían el hito de los asociados, en las agrupaciones el Taller del Humor y El Cartel del Humor. Su trabajo fue acogido en las publicaciones: El Tiempo, El espacio, y las revistas Diners Crítica. Publicó el libro Lo que Naide se Imagina y fue invitado por el Museo de Chartes a exponer su obra gráfica. A principios de la década del 80 viajó a los Estados Unidos. En octubre de 1987 expone en Nueva York, en los salones de la Galería Ollantay con los colombianos, Yayo y Garzón, una muestra de su producción que denominan: El humor la primera lengua.
De una menor divulgación pero de igual significación entre sus coterráneos, aparece en Medellín la obra del antioqueño Elkim Obregón. Caricatógrafo que cultiva los géneros del humor caricatográfico, la ilustración caricatográfica y la historieta. Al inicio de la década del 70 empezó a publicar sus caricaturas en el diario El Colombiano y a finales de la misma se vincula con el diario El Mundo. Autor de la tira cómica Los Invasores que publicó en ambos diarios antioqueños. Entre 1974 y 1976 publicó sus obras en Última Hora y Crash, en Sao Paulo, Brasil y en Historia 16, en Madrid, España. Recogió sus trabajos de humor caricatográfico y fisonomía caricatográfica en los libros: Grafismos (1978) auspiciado por la Fabrica de Licores de Antioquia y Más Grafismos (1986) de la Colección de Autores Antioqueños, auspiciado por Dirección de Extensión Cultural. En 1986 recibió el Premio de Periodismo CPB, en la modalidad de caricatura. Obregón hace parte del hito de los denominados: innovadores, pues sus grafismos al igual que una gran hornada de caricatógrafos colombianos, elude el manejo del canon clásico de la figura humana. (509)
Después de Naide y Elkim Obregón, toda una generación se agrupa en torno a esta propuesta fresca y descomplicada que mira la vida a través del absurdo y lo expresa con todos los recursos que le permite la gráfica.
El más cercano a Naide en concepto y grafismo es Diego Herrera, Yayo, (1961), nacido en Cundinamarca (Mesitas del Colegio) y radicado actualmente en Canadá. Miembro de El Taller del Humor, con quien realiza sus primeras exposiciones en Colombia. Colabora con El Espectador, El Tiempo, y Diners. En 1985 recibe el premio Simón Bolívar en la modalidad de Caricatura. A partir de 1987 se traslada a Montreal, Canadá, donde se vincula a las publicaciones L`actulité, le Devoir, Chatalaine, CROC, Safarir y Reader Digest, igualmente se vincula y publica con el Cartoons & Writer Sindicate y en Witty World, una de las más prestigiosas publicaciones de humor caricatográfico de los Estados Unidos. Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en Colombia, Canadá, Estados Unidos y Turquía. La calidad de su trabajo ha sido reconocida en certámenes nacionales e internacionales, donde ha recibido premios y distinciones como: El primer premio del Concurso Nacional de Caricatura Al Día, Bogotá, (1983) y el Segundo Premio en el Festival Mundial de Humor Gráfico, Calarcá 89, (1989), en Colombia; el Prix du Graphisme, otorgado por el Festival Internacional de Humor Gráfico de Anglet, Francia (1994); Macedonia le otorgó el premio de la Exposición Mundial de Caricatura Osten, Skope, (1987); en Italia conquistó el Premio “Dattero d´Argent”, del Salón Internacional de Humorismo, Bordighera, (1989). En 1990 recibe el Premio del Festival Internacional de caricatura Sabantuy, Kazan, de Rusia y en el 97 el Gran Premio internacional de Caricatura de Belgrado; la Asociación de Canadiense de Fotógrafos e Ilustradores en Comunicación –CAPIC- le ha conferido medalla de bronce en 1996 y 1997 y recibió en 1997 el Primer Premio de la Academia de Artes Aplicadas de Canada. Entre los libros publicados figuran: Cartoons Yayo, Zoo-illogique, Reverire, modalidad en la que recibió, igualmente, el Premio Mr. Cristie, al mejor cuento ilustrado para niños en Canada (1996).
Un caricatógrafo que estuvo cercano al hito de los asociados, fue Guillermo Alfonso Ponto Moreno. Caricatógrafo colombiano que se puede clasificar realmente en el hito de los innovadores, por su participación en la tarea pionera de la Enciclopedia del Humor, donde ya aparece con una propuesta de humor que subvierte el canon clásico en el manejo de la figura humana. Vivió varios años en París donde publicó en El Diario Le Monde y las revistas Humanite Demanchi, Tempo Medical, Medical, Ca m’intéresse, Mieux-Vivre, Vous, Américas. A finales de la década del 80 ejerció como Director Gráfico de El Tiempo, desde su cargo apoyó la vinculación de varios de los integrantes de El Taller del Humor a ese diario y participó como jurado en el Festival Mundial de Humor Gráfico Calarcá 89.
Otro de los caricatógrafos que cultiva una forma particular de humor caricatográfico es Alfredo Garzón. La propuesta de humor caricatográfico de Alfredo Garzón, de profundidades filosóficas que aluden de alguna manera a la concepción pesimista de Michel Foucault del hombre encerrado, encasillado y condenado a su arbitrio, apareció en las Lecturas Dominicales del diario El Espectador bajo la denominación: Cartones de Garzón. Después de un largo silencio desde su traslado a los Estados Unidos, sus trazos reaparecerán en El Espectador, luego del asesinato de su hermano Jaime Garzón, con una tira cómica que continua la saga reflexiva sobre la angustia existencial del hombre contemporáneo y sus paradojas sociales.
La década del 80 puede ser considerada el momento culminante del humor Caricatográfico colombiano. Los asociados de Bogotá y Medellín cultivan este género con predilección y obtienen triunfos internacionales de importancia. Bernardo Rincón (1959) es una de las figuras indiscutibles en el desarrollo de este género por su función de gestor y líder de El Taller del Humor, junto a Jorge Grosso y por su trabajo de divulgación entre los caricatografos allegados de los concursos internacionales. Nacido en Bogotá en 1959, con estudios de Publicidad en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y Diseño Gráfico en la Universidad Nacional de Colombia, promovió y participó en eventos de humor Caricatográfico como El primer Encuentro de Caricaturistas, (1984); Caricatura y Humor Gráfico; (1984), Muestra de Ilustración Colombiana, (1984);. El Primer Salón de Humor Erótico y Negro, (1985); la Segunda Muestra de Ilustradores Colombianos, (1985).Cien Años de Harte, Cien Dibujos de Umor (1987); El Taller del Humor y Turbinas (1986) La Fonda del Humor (1986). Hoy presentamos: Humor (1987). El Taller del Humor (1988). ExPorHumor 88/89.El Taller del Humor 2 (1989). Luego de realizar en compañía de Grosso las Ferias y Fiestas Mundiales del Comic (1991), crea de forma independiente la revista ACME y genera las condiciones para la aparición de un nuevo hito de la caricatografía colombiana: El hito de los historietistas. Su trabajo obtiene reconocimiento nacional e internacional: Colcultura le confiere la Beca de Creación a su revista (1994-1996), es invitado en 1996 al Salón Luca Comics, en Italia y al IV Encuentro Iberoamericano de Historietistas, realizado en la Habana, Cuba, en 1996. En el género del humor caricatográfico su trabajo ha participado en innumerables concursos internacionales y como cultor de historieta ha publicado sus tiras cómicas: Dina en el diario El Espectador y Charlie G, en el desaparecido diario bogotano La Prensa. Su historieta breve Poeros fue una de las historietas regulares de la revista ACME. En el 2000 inaugura la página Web del Museo de la Historieta Virtual, creada con la dirección conjunta del profesor Carlos Delgado, dentro del proyecto: Laboratorio de Imagen Digital, en la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad Nacional de Colombia.
La exposición Humor & Turbinas, realizada entre septiembre y octubre de 1986, para conmemorar los 126 años de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional, recoge los nombres de los más importantes cultores del género cercanos al Taller del Humor. En el catálogo se registran los trabajos de: Cecilia Cáceres, CECI (1958-2002) Diseñadora Gráfica de la Universidad Nacional, con un potencial que fue truncado por una penosa enfermedad; Juan Carlos Nicholls, verdadero genio de la gráfica colombiana, del que pocas noticias se tienen por su carácter introvertido, pero uno de los ilustradores y diseñadores insignia de la colección de literatura infantil de Norma, quien al parecer desarrolla actualmente sus trabajos para proyectos en exterior; Víctor Sánchez; Unomás, arquitecto de profesión quien se destaca en el diseño gráfico y la ilustración caricatográfica; y Jorge Grosso, Diego Toro, Elena María Ospina, Bernardo Rincón, Jairo Peláez, Germán Fernández, Marco Pinto,
En 1991 para la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el Maestro Calarcá, realiza en blanco y negro una caricatografía antológica en la que dibuja a todos miembros de El Cartel del Humor disfrazados al estilo de los capos estadounidenses, aparecen registrados allí, como miembros de esta organización: Azeta, Plastilínico, Garibello, Rubens, Consuegra, Linares, Fernández, Mario García, León, Rodrigo, Gova, Guille, Jarape, Elena, Calarcá, Pinto, Alfin, Petete, Vladdo, Juangel, Sergio y Diego Toro. Para la siguiente Feria, en un afiche a todo color, aparecerá un grupo más reducido disfrazado de indígenas, como una forma de conmemorar los 500 años del descubrimiento de América. Se registran entre los nuevos personajes la presencia de Galgó y Cle.
Entre los caricatografos asociados a El Cartel del Humor que cultivan el Humor Caricatográfico en se destaca el bogotano Luis Eduardo León, quien realizó estudios de Diseño Gráfico en el SENA, y estudios de dibujo artístico en el Universidad Nacional de Colombia. Su trabajo, lleno del dinamismo propio del dibujo animado fue galardonado en distintos concursos internacionales del género: El tercer puesto en Foto-humor en Knokee Heist, Bélgica (1989); Mención del Jurado en Aglet, Francia (1989), Selección para: “The Cartón Aid Olympic Book” en Londres, Gran Bretaña; La caricatura más original del Festival Latinomericano de Humor Gráfico, en Bogotá, Colombia (1988); Mención de Honor en Piracicaba, Brasil, dentro de otras selecciones y distinciones en Bulgaria, Holanda, Polonia. En el género de la Ilustración caricatográfica realiza trabajos para el Diario El Espectador, especialmente con la Revista Los Monos, donde se asocia con Elena María Ospina y crean el taller gráfico León y Elena Diseñadores, desde este escenario creativo realizarán ilustración caricatográfica publicitaria para el ICBF, SENA, Universidad Nacional, Ministerio de Educación, Ministerio del Medio Ambiente, Cruz Roja Colombiana. Alcaldía Mayor de Bogotá Y UNICEF, para esta institución crearán el logo MANITOS DE PAZ.
Otro de los asociados que demanda una mención especial. es Marco Antonio Pinto. Cultor de un humor gráfico ácido y dueño de una línea magistral que no recurre al boceto previo, el trabajo de ilustración de este bogotano nacido en 1964, su obra registra con mayor frecuencia, durante la década del 90 en el diario El Nuevo Siglo (91-92), el diario La República (94-95) la revista Summa o circula entre algunos caricatografos privilegiados en forma de egoteca ilustrada. Esta modalidad, la egoteca ilustrada fue muy común entre los caricatografos asociados a El Taller del Humor y a El Cartel del Humor. Consistía en un cuadernillo de hojas en blanco, donde los caricatografos consignaban individualmente o al alimón sus más espontáneas creaciones gráficas.
El caricatógrafo quindiano Jairo R. Peláez, Jarape, (1958) químico de la Universidad Nacional y actual Coordinador del Laboratorio de Química del Instituto de Medicina Legal, es otro de los integrantes del Cartel del Humor que se destaca en el cultivo del género del humor caricatográfico. Luego de realizar su primera exposición en la Corporación Municipal de Turismo de Armenia (1982) se vincula a El Taller del Humor, colectivo de caricatografía que tuvo su epicentro en la Universidad Nacional de Colombia. Con ellos llevaría a Calarcá, su pueblo natal, la exposición denominada: La Fonda del Humor, germen del Primer Festival Mundial de Humor Gráfico Calarcá 89. Sus primeras caricaturas las publicó en el Diario La República en 1984. A Mediados de la década del 80 y principios de la década del 90, realiza ilustración humorística para los diarios El Tiempo y El Espectador y sostiene por un breve período la sección: El laboratorio de Jarape, en el diario El Nuevo Siglo. En 1989 recibe el premio Nacional de Caricatura Ricardo Rendón, concedido por el Semanario Voz. Presenta en Argentina (1986), en el marco del Congreso Internacional para la Enseñanza de la Química, su ensayo caricatográfico: El Dr. Q. En el 2001 publica en El Espectador, en formato de tira cómica, su personaje caricatográfico: Cándida. En el 2002 el mismo diario acoge su personaje caricatográfico: Hermógenes. Entre los libros publicados figuran: Humor se Escribe con H+ (1986), y Qué es el Cuento de la Entropía (coautoría, 1986) , Mecánica de Fluidos para Todos (coautoría, 1998), Termodinámica básica para todos (coautoría, 1989). Cartilla de seguridad Merck (1990), el ABC de la seguridad Merck (coautoría, 1992), El Laboratorio secreto de Jarape (2000). Sus trabajos han sido galardonados en el Festival de Humor de Grabovo, en Bulgaria; en la XX edición del Umoristi Marostica, en el Concurso Internacional de Knokke-heist. La Gerencia de Cultura del Departamento del Quindío le concedió el Retablo Quimbaya en la modalidad Humor Caricatográfico (2000) y lo incluyó en la antología de caricatógrafos: A punta de lápiz: el Quindío en la caricatura colombiana. Sobre su trabajo asegura Germán Fernández: “Con el tiempo los temas cambian y la gran ciudad impone otros elementos al paisaje, pero la vitalidad de las composiciones “Jarapianas” sigue invariable. Los motivos abigarrados, los detalles profusos, un aire de espontaneidad en la expresión de los personajes y el color basado en los tonos cálidos de una mañana soleada. La construcción de las figuras también sigue una constante, no existe una preocupación por seguir un canon previo, o las proporciones de un supuesto modelo natural, sino más bien por acentuar la gestualidad del personaje. El “mono” está construido sobre un molde muy particular, un rasgo que hace inconfundible el estilo del dibujante. En la descripción de los objetos tampoco se da un afán por racionalizar la tridimensionalidad o la perspectiva. Jarape apela a la propuesta cubista de abandonarlo todo a la suerte del plano pictórico, para dar cabida a una multiplicidad de puntos de vista dentro de la misma composición. Los objetos se representan de modo que insinúan el volumen sin abandonar su posición frontal. En suma, en Jarape se da esa ruptura con la formación académica que comenzó a cobrar fuerza en la caricatura colombiana, desde Nadie, el comienzo de los años 70”.
El ingeniero mecánico Germán Fernández (1958), participó de El Taller del Humor y lideró con JARAPE, la disidencia que daría origen a El Cartel del Humor. Su silencioso trabajo en el género del humor caricatográfico es necesario resaltarlo no sólo por las características de su producción que logró reconocimiento en certámenes como el de Piracicaba (1981) y en Knokke-heist, sino también por la labor pedagógica realizada por más de quince años en la Escuela Nacional de Caricatura, donde aporta su visión académica y su profundo conocimiento de los mecanismos de la risa. Su vocación docente la objetiva en la cartilla Movimiento y Expresión en el Dibujo Humorístico, que pretendía ser una serie denominada: Las lecciones de la Escuela. Parco al hablar, pero riguroso y metódico, evidenció su dominio del tema caricatográfico y su habilidad en el manejo de la palabra escrita, en el libro A Punta de Lápiz: El Quindío en la caricatura colombiana.
Como dato curioso de este género, se puede reseñar la incursión del actor colombiano Robinson Díaz en el cultivo del Humor Caricatográfico. Bajo el Seudónimo de Picho y Pucho, publica en el Diario el Espectador a finales de la década del 80 y principios del 90, varias caricatografías, resueltas con un buena línea pero con un mejor concepto de humor.
El hito de los asociados inauguró una forma de divulgación de sus trabajos que se convirtió en ejemplo para otras regiones del país: los eventos de humor. Además de los ya reseñados, es preciso añadir, El Concurso Cafam de Caricatura, concebido por el docente Álvaro Salazar; El Festival Mundial de Caricatura de Medellín, liderado por Jorge Ocampo, El Festival Internacional de Caricatura Ricardo Rendón, promovido y realizado por Fernando Hincapié Picas, que arribó en el 2002 a su novena versión; el Festival de Humor del Caribe Colombiano, (1998) evento al que asistió la autodenominada Divina Rosca, que congregaba a la mayoría de los caricatografos del Taller del Humor y de El Cartel del Humor. y La primera (1997) y segunda (1999) Exposición de Caricaturas sobre la Práctica Forense en el Siglo XXI, realizado por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Como se ha afirmado, el hito de los asociados fue el momento estelar en que el humor caricatográfico colombiano conquistó el mayor reconocimiento internacional; constatación que puede registrarse tanto en los premios conseguidos por los caricatografos reseñados en los distintos géneros, como en el histórico caso de la participación de Colombia en el vigésimo salón Umoristia Maròstica, realizado en Italia, en 1998. En este evento internacional convocado sobre el tema: Vanidad, al cual se vincularon los colombianos: Jarape, Yayo, Petete, Rincón, Azeta, León, Elena, Jairo A, Nicholls, CECI y Grosso; el jurado confirió el Primer Premio de Humor Caricatográfico (Cartoons) a Juan Carlos Nicholls por la refinada técnica puesta al servicio de una inmediata lectura del apunte realizado; otorgó el Primer Premio a la Tira Cómica de Cecilia Cáceres, CECI, por la estrecha relación entre el tema tratado, desarrollado con una fina ironía, destacó el trabajo de Azeta dentro de las cinco menciones de honor de esa edición, y seleccionó para el catálogo, en repetidas oportunidades, la obra de los colombianos entre aproximadamente 500 caricatógrafos que participaron en representación de 28 países. !¡Moñona!
Valora este capítulo:
Autor y licencia de 'LA CARICATOGRAFIA EN COLOMBIA. PROPUESTA TEÓRICA Y TAXONÓMICA - EL HUMOR CARICATOGRÁFICO EN COLOMBIA'
Opiniona sobre 'LA CARICATOGRAFIA EN COLOMBIA. PROPUESTA TEÓRICA Y TAXONÓMICA - EL HUMOR CARICATOGRÁFICO EN COLOMBIA' (5)
Tu nombre debe tener tres caracteres como mínimo.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
El contenido del título de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Es obligatorio que selecciones una valoración del recurso.
El contenido del comentario de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Opina sobre este monografía |
Wikis relacionados con 'LA CARICATOGRAFIA EN COLOMBIA. PROPUESTA TEÓRICA Y TAXONÓMICA - EL HUMOR CARICATOGRÁFICO EN COLOMBIA'
En este trabajo nos ha interesado observar las políticas de socialización y construcción de la...
Más »
Este artículo pretende mostrar una forma de concebir los Semilleros de Investigación, dentro de este...
Más »
El presente artículo busca una aproximación crítica al concepto de Currículo, cotejando algunas de sus...
Más »
Una propuesta metodológica para la evaluación integral del riesgo en sitios contaminados
El presente trabajo es parte de una investigación sobre el discurso humorístico en el que...
Más »

