Aunque las tendencias empresariales varían en cuanto a criterios sobre como debe ser el empresario moderno y mucho se habla en la actualidad sobre la formación y capacitación del individuo para su desarrollo profesional en función de la actividad que desempeña, la mayoría de los empresarios en la actualidad se valen de lass tecnología de la información para realizar su labor y encuentran en ella una herramienta de búsqueda incansable de información, para emprender nuevos negocios, realizar inversiones, comprar, vender y tomar decisiones.
El uso adecuado de estas tecnologías puede constituir un arma competitiva para la empresa que la utilice, y repercute o tiene su impacto sobre tres niveles fundamentales, según establece Gregory L. Parson, el nivel de industria, el nivel de la firma y el nivel de estrategia, siendo este último el que más me interesa.
Ya sabemos que con la información aprendemos también a desarrollar mejores estrategias, pues identificamos parámetros de la competencia, el entorno, los cambios sociales y políticos, lo cual nos ayuda elaborar nuestros planes y tomar las mejores decisiones. Como por ejemplo el conocimiento del mercado explícito, lo cual nos facilita tomar mejores decisiones al estar disponible toda la información a nivel organizacional.
Cuando el maestro de ajedrez A. Alekhine se enfrentó a su homólogo José Raúl Capablanca, en el match por el campeonato mundial en el año 1927, se comenta que se había aprendido de memoria y analizado, la mayoría de las partidas que hasta ese momento había jugado el genial ajedrecista cubano en eventos oficiales. Sin duda alguna la preparación de Alekhine estuvo centrada en buscar e identificar a través de la información obtenida, las debilidades de su contrario, su estilo, principales líneas de juego y todo cuanto fuera necesario para vencerlo. Definitivamente su esfuerzo fue premiado al vencer en el match y convertirse en un nuevo campeón mundial a pesar de no haber sido el favorito pre-comptencia.
Recuerden que Alekhine es un continuador de las ideas de Lasker sobre la preparación psicológica del jugador de ajedrez a través del conocimiento del oponente y por lo tanto la aplicación de sus postulados tuvo su máxima expresión al derrotar a Capablanca en el citado match.
¿Cual es la fórmula que emplean los maestros del juego ciencia para hacer un uso adecuado de la información?
Un maestro del ajedrez, en su preparación diaria o la que desarrolla para un torneo, trabaja arduamente en la búsqueda incesante de información ajedrecística, para entonces hacer luego una selección de ella, de acuerdo a su estilo, potencialidad, actitud laboriosa, tipo de torneo que enfrentará o enfrenta, y sobre todo características del adversario o adversarios que se enfrenta.
Ahora bien, trasladémonos de escenario y salgamos por unos minutos del mundo de las 64 casillas para adentrarnos en el ámbito empresarial. Partiendo de las teorías y los métodos de selección de la información, concentrémonos específicamente en la utilización adecuada de la información obtenida por el directivo de una empresa y su aplicación para la toma de decisiones y el diseño de las estrategias a seguir.
George S. Day en su excelente libro “Comprender, captar y fidelizar a los mejores clientes” habla de dar sentido a la información obtenida, planteando, que es necesario clasificarla, ordenarla y simplificarla en modelos coherentes. Dice además que “la clave para descifrar la información eficazmente esta en desarrollar a través de toda la organización modelos mentales informados mutuamente, los cuales tienen una función de filtro”.
Al analizar los criterios del Sr. Day, los que comparto, de pronto sentí la sensación análoga entre el ajedrez y los negocios, al comparar las clasificaciones de las cuales trata, con aquellas que hacia el maestro Lasker de los jugadores de su época. El genio alemán a partir de la información que obtenía, tanto desde el punto de vista ajedrecístico como personal, clasificaba a sus adversarios. Volviendo a los planteamientos de Day y al referirnos a los modelos mentales, se me ocurre pensar que los mejores modelos mentales que existen son los jugadores de ajedrez, los cuales son capaces, como ningún otro ser, de filtrar la información, tanto visual, como de cualquier otra fuente, desechando la información menos útil o secundario, de la útil y primaria.
No basta obtener información para alcanzar el éxito, sino que es necesario saber hacer uso de ella a través de un adecuado proceso de selección.
Cuando se analizan las fuentes de obtención de información para una organización empresarial, encontramos como la principal EL MERCADO, sin embargo pocas veces encontramos que se haya realizado un estudio sobre la información relativa a las personas o persona que conduce, organiza y dirige la empresa que enfrentamos en ese mercado, nos ocupamos de identificar a nuestro competidor a partir de sus activos tangibles o valores intangibles perfectamente descifrables, como la Marca por ejemplo, sin embargo, el verdadero valor de esa empresa es su capital humano, la capacidad y métodos de dirección que son empleados, los posibles movimientos que realicen sus directivos, entre otros aspectos intrínsecos a la persona no a la empresa en si. Para lograr obtener esa información, clasificarla, estudiarla y utilizarla adecuadamente, es importante mejorar la percepción de lo que se obtiene, a través de un proceso de aprendizaje, que ayude a desarrollar capacidades más importantes para esta percepción y luego aprender a transformar la información obtenida a través de la percepción en conocimiento, al que se pueda llegar cuando se requiera. De estas cuestiones trata la metodología aplicable a la CDE.
La compañía Shell Oil considera el aprendizaje institucional como “el proceso por el cual los equipos directivos cambian sus modelos mentales compartidos que tiene de su compañía, sus mercados y sus competidores”. Utilizan planificadores para realizar el aprendizaje a través de diferentes escenarios, en los cuales realizan la función de facilitador, catalizador y acelerador del proceso de aprendizaje. Estas personas se encargan de entrevistar al equipo directivo y escribir en un papel el modelo mental de sus estrategias. Los resultados pueden traer como consecuencias la identificación de los conflictos y contradicciones existentes entre los miembros del equipo. Luego se estudian las diferentes estrategias y se elige la más adecuada a seguir según la evaluación que realiza el planificador.
Nuestro método se encarga de hacer ejercicios similares a este, los cuales pueden ser aplicados internamente en cualquier organización empresarial y medir luego los resultados. Sin embargo, es mi criterio personal que este planificador puede ayudar a crear mejores modelos mentales compartidos dentro del grupo directivo, si se tratará de una persona con cierta preparación ajedrecística y utilizara su razonamiento lógico y conocimientos para ayudar a definir las estrategias del grupo de aprendizaje que entrena, en función del enfoque competitivo.
En mi labor como profesional de la Consultoria Empresarial he tenido que ayudar a mis clientes de forma directa o indirecta a que utilicen adecuadamente la información que obtienen de su competidor, para diseñar nuevas estrategias en la que, el elemento más importante sea identificar a éste competidor como un adversario al que conocemos y por lo tanto, debemos vencer.
En posteriores trabajos les mostraré como puede emplearse la Competencia Directiva Empresarial (CDE), como un modelo nuevo de estrategia competitiva, aplicable a cualquier sector y mercado a través del seguimiento de una estructura y base metodológica que cumple con los principios del método “chess in business” .