""Dentro de los pacientes psiquiátricos los que más problemas presentan en materia de comunicación son los siguientes: v El drogodependiente. Este es un enfermo muy manipulador y con tendencia a exagerar y amplificar sus síntomas. El objetivo prioritario que persigue es el de conseguir su “medicina” (generalmente psicofármacos que sustituyan a las drogas de abuso)En líneas generales para comunicarse con un enfermo así es dejarlo bien claro desde el principio que vienes a ayudarle, pero no de la manera que él quiere, si no como nosotros sabemos. Si se cede una vez a sus demandas, será luego muy difícil poder reconducir su situación para actuar de otra diferente. v El esquizofrénico. Las esquizofrenias son el prototipo de enfermedad grave. La comunicación es muy difícil porque este enfermo esta en su paranoia y no accede a ningún razonamiento lógico. Se va a producir una transformación de la personalidad y la falta de conciencia que tiene otros enfermos. colaborar y poner de su parte” para mejorará. Q no esta desgraciadamente en su mano el aumentar sus ganas de vivir, tener ilusión por lo que les rodea, ni disfrutar de las cosas que antes disfrutaba con ellas. Lo mejor para comunicarse con un enfermo esquizofrénico es tener siempre presente que es un enfermo grave, pero no una persona retrasada intelectualmente. Abra que cuidar con esmero la comunicación no verbal (mirada, sonrisa, gestos, expresión facial, postura, distancia, apariencia personal...), ya que cualquier gesto, silencio, cambios en le tono de voz que nosotros podamos hacer pueden ser interpretados como delirantes por el enfermo y atribuirles un significado peculiar muy alejado de la realidad. v El Depresivo. La persona que este depremida sabe que esta mal, que necesita ayuda y que sus sentimientos y sus abatimientos son desproporcionados y en cierta manera absurda. Para establecer una buena comunicación con un enfermo deprimido es fundamental asumir ante todo que estamos ante una enfermedad y que los síntomas que le aquejan no tienen relación con su biografía. Aceptar que el enfermo “no puede Estos pacientes necesitan grandes dosis de comprensión por parte de la gente que le rodea y sobre todo de su medico que para él es una figura clave de referencia. La pauta a seguir para comunicarse adecuadamente es conocer bien lo que esta enfermedad. Ser conscientes que la tristeza, la desilusione incluso las ideas de suicidio, se deben a modificaciones y alteraciones de la bioquímica cerebral, de los neurotransmisores y de los receptores neuronales. v El Demente. La demencia es una perdida global, progresiva e irreversible de las funciones psíquicas superiores. La relación y la comunicación con el paciente aquejado de una demencia serán muy diferentes según el momento evolutivo en el que nos encontremos. No es correcto desde el punto de vista de la comunicación, ni tampoco es saludable desde la óptica de la relación interpersonal dejar que broten sus ideas delirantes sin oponerles razonamientos lógicos que las desmontes y las critiquen. Habrá que prestar atención a la desinhibición sexual y a otras conductas impulsivas que pueden tener (pequeños robos, increpaciones a personas ajenas, agresiones, etc.) Los mensajes han de ser cortos y muy precisos, Las ordenes concretas y sin ambigüedades. v El obsesivo. Las obsesiones son ideas, imágenes que irrumpen una y otra vez la actividad mental del sujeto. Suelen ser carentes de sentido lógico y desagradable, generando en la persona un intenso malestar. Frente a las obsesiones y como una forma de neutralización, casi siempre ineficaz, el enfermo suele realizar conductas estereotipadas (compulsiones) v El paranoico (Trastorno delirante persistente) El paranoico es un tipo de enfermo muy problemático y de difícil trato, y cuya dificultad radica, precisamente, en su apariencia buena de salud. Este enfermo también sufre ideas delirantes, falsas e irrebatibles por medio de razonamientos lógicos, pero las estructuran de una forma mas normalizada. La comunicación con este enfermo ha de ser sobre todo clara, concisa y breve. Hay que hablar poco y cuando lo hagamos, siempre de forma rigurosa y precisa. Cualquier cosa que digamos la puede tergiversas de una forma amenazante para él y para sus intereses, generando enfrentamientos y problemas de todo tipo. v El Alcohólico. El alcohol es una droga muy permisiva y con una tolerancia social muy alta y eso nos influye también a nosotros, los sanitarios, que a veces vemos a este enfermo como un mal chico travieso, en vez de lo que es: un enfermo grave y complicado de tratar y manejar. Para comunicarse con el alcohólico lo mejor es enfrentarnos a un enfermo que ha perdido su libertad frente al alcohol. No es un mentiroso, ni muchas veces tampoco una persona violenta. Actúa así y se comporta de una forma como consecuencia directa de la acción toxica del alcohol. A este tipo de paciente nombrados anteriormente y otros tipos de enfermos que ahí, muchas veces tendremos que atenderlos en la calle ante una demanda de urgencia siquiátrica. Por lo que habra que seguir una serie de pautas con estos pacientes para protegerle a el y nosotros mismos. La valoración y manejo del paciente psiquiátrico debe ser rápido, por la situación generada, pero necesita tiempo suficiente y no dejar de entrever prisa, en ella, al paciente.Presenta una gran variedad de situaciones clínicas con las que no sé esta familiarizado.Existe un posible peligro para el paciente, el personal interviniente u otras personas del entorno.Presión y ansiedad del entorno.Habitualmente no se dispone de los medios, la información ni del entorno más adecuado.Suele haber involuntariedad en la aceptación de la asistencia y el traslado por parte del paciente o familiares, ofreciendo, a veces, resistencia activa.Implicaciones legales derivadas de la situación y de la actuación de los intervinientes.Implicaciones sociales. Por todo ello, pueden surgir actitudes negativas hacia el paciente por parte del personal asistencial n(hostilidad, ansiedad, miedo...) A este tipo de pacientes que los tienes que ganar por la mano para poder hacer un traslado voluntario al hospital para que lo valore un psiquiatra. Si el paciente estuviese negativo y no quisiera acceder a ser traslado, debería de haber una orden de traslado forzoso según el articulo 763 del código... emitida por un facultativo o un juzgado, para poder llevar a cabo y poner las medidas oportunas para trasladar al paciente, ya que puede oponer resistencias e incluso agredirnos al ir a ser traslado en contra de su voluntad por lo que incluso se podría llegar a reducirlo y ser traslado así, informando previamente al hospital receptor y al juzgado de tal circunstancia.""