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La concepción grotesca en la obra de José Rafael Pocaterra como forma de denuncia - El contenido social de "Cuentos Grotescos"

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18 de Agosto de 2006
Estilos literarios

José Rafael Pocaterra al tomar conciencia del problema que su tiempo le planteaba, en cada uno de sus cuentos presenta un aspecto del medio social, de esta forma enlaza su creación literaria con la posición política que ocupaba, con sus ideales y con la realidad del país.

Surge entonces una interrogante que es necesario responder antes de incursionar en el contenido social de “Cuentos Grotescos”: ¿Cuál era la realidad de Venezuela? En primer lugar es necesario reconocer que el país vivía una etapa donde era evidente el predominio de la tiranía sobre la libertad; en segundo lugar, un ambiente de decadencia moral, de estas dos realidades se desprendía una tercera: el imperio del terror y la violencia.

Enmarcado en estos aspectos el autor va dejando en cada cuento su visión de la realidad social del país. En el cuento “La casa de la Bruja” destaca la agresividad de la autoridad, por demás ignorante, que arremete contra una indefensa mujer, cuya única culpa era cargar con un hijo enfermo:

“El consabido andino y Jefe Civil oyó gravemente la denuncia... el funcionario apoyó la demanda. ¿Acaso él no sabía a que atenerse con las gentes ociosas y mal entretenidas?... rodeó la casa misteriosa. Y con el Jefe Civil a la cabeza se deslizaron ocho hombres por debajo de la palizada... la infeliz protestaba enérgicamente de aquel atropello... Ultimadamente con la autoridad no se discute.” [17]

Ese era el gobierno de Gómez, representado por el Jefe Civil, que atropellaba a una “infeliz”, símbolo del pueblo pobre y desamparado. Como en toda tiranía no se respetaba el derecho del ciudadano, ni siquiera dentro de su casa y lo que es peor la autoridad generalmente estaba en manos de ignorantes. En este ejemplo el autor representa a su personaje “la bruja”, atrapada por las fuerzas sociales y víctima de ellas, como fiel reflejo de la realidad.

Con ese mismo propósito crítico se desarrollan las acciones del cuento “La Mista”, donde se presenta la figura del humilde y honrado maestro de escuela; revelándose el poco respeto que se tenía en el país por la educación y sus maestros, que sin oportunidades para acercarse a las inaccesibles autoridades no tenían otra opción que sucumbir en el olvido. En este cuento aparecen reflexiones como la del personaje “el pulpero” que al hablar con “el maestro”, le dice:

“¿Y qué hace usted con todo lo que sabe? ¡Pa morirse de hambre no es menester saber eso!” [18]

Y más adelante:

“En este país, pa pedir argo y que le atiendan a uno, tiene que ser General.” [19]

Pero, “el maestro” que anhela mejores tiempo y no pierde la fe en sus gobernantes insiste en busca de oportunidades y llega hasta la súplica desesperada:

“-Oiga jefe; oiga... es que yo estoy citado... mire, vea la tarjeta...” [20]

Todo para oír la fatídica respuesta:

“-Mire, viejito... usté tiene tres días perdiendo su tiempo... tarjetas como la suya tiene todo el mundo. Esas se la mandan a la gente para quitárselos de encima... Mejor despeje.” [21]

Pocaterra muestra a través del pobre maestro de escuela una trascripción de la verdadera situación del país, con la intención de resaltar la injusticia, el abandono y el olvido en que se encontraba la educación, pilar fundamental del progreso del país.

Pocaterra utiliza la deformación grotesca en su creación literaria para resaltar las desigualdades sociales con el objetivo de contribuir en la búsqueda de un cambio en la sociedad en la cual vivía. Con este fin se vale de la exageración de algunos rasgos físicos, que lo llevan a la caricatura; también utiliza la sátira para resaltar algún aspecto que merezca una crítica, acentuando situaciones desagradables, ridículas o negativas.

Con el propósito de destacar las desigualdades sociales, muestra una realidad que le permite proyectar partiendo del venezolano común la visión del momento histórico que se vivía. El autor destaca estos aspectos en busca de producir un estímulo en el lector y a la vez convertirse en un instrumento para comunicar la desvalorización de la sociedad en la cual se desenvolvía. Sintiéndose en el deber de intervenir con sus obras en una función pedagógica, plegándose a un esquema previo moralizante.

En el cuento “Familia Prócer”, se refleja la decadencia de aquellas familias con antepasados que se destacaron en la independencia:

“No quedaba para ellos sino la casa, como el último lazo de unión con el pasado.” [22]

Aquí el autor presenta “la casa” como reflejo de lo perdido e interpretan el sentimiento de los personajes sobre lo que ya no se tiene.

Pocaterra pinta con detalle y de forma irónica y acusadora tipos como “Ramoncito” que hundido en el alcohol y la desvergüenza no le queda más que vanagloriarse orgulloso:

“¿Qué aquí no hay energías? Mire, no diga eso: yo soy de una gente que, no es por alabarme, pero en mi familia, mire vale, ninguno puede decir que ha visto llorando a un Errazúriz. No crea tonterías: el porvenir es nosotros los venezolanos que somos gente.” [23]

En este mismo cuento se hace alusión al calvario que viven las mujeres que tienen “un borracho” en su familia:

“Y otra voz dulce y conocida, ¡Ah, tan dulce y tan conocida, que era la de ella, de su hija!, la de todas las madres y las esposas y las hermanitas venezolanas que desnudan pacientes, al borracho de la casa, a altas horas, cuando la faz colérica del cerro se esconde en las tinieblas de la montaña.” [24]

De esta forma va detallando la decadencia de estas familias, la manera en que caen en los peores vicios, debilitándose moralmente, hasta ser presa de sus propios errores. Pocaterra con estos planteamientos a través de “Cuentos Grotescos” muestra las características del momento que vivía el país, donde imperaba el terror y la violencia. Pero esto no sucedía solamente con las autoridades, esta violencia también era común en el seno de la familia, donde la mujer estaba sometida a la violencia del hombre, quien detrás de una falsa moral, ocultaba los más oscuros propósitos.

En el cuento “Familia Prócer”, citado anteriormente, Pocaterra crea una situación grotesca al presentar el contraste entre “Ramoncito”: borracho y degenerado, frente a la inocencia de su hermana solterona:

“Ramoncito, hijo, entraba trastumbándose, profiriendo palabras obscenas, frases innobles, apoyado en el brazo de la hermana, dejando un vaho de ron, de desastre y de vómito por todos los largos corredores, mientras la virgen pálida lo llevaba hasta el lecho...” [25]

En el prólogo de la novela “Política Feminista o el Doctor Bebé”, afirma que los personajes de sus obras son tomados de realidad; es decir, pertenecen al medio que existe fuera de las obras, son auténticos representantes de la venezolanidad, a los cuales se les ha exagerado sus cualidades o sus defectos para lograr su caracterización, con el fin de resaltar la existencia de determinados tipos humanos.

En el cuento “Bastón Puño de Oro”, se plantea el caso del victimario que se convierte en víctima; presentando la mediocridad de aquellas personas sin escrúpulos, que no se detienen a la hora de perjudicar a sus semejantes para obtener beneficios personales.

“No mijita, con lo que tenemos basta por ahora. Después tú verás como yo logro que boten a Ursulino de “la casa” y así me aumentarán.” [26]

Y lo logró, “Ursulino fue botado y a él, le aumentaron. Y para resaltar la desvalorización de estos empleaditos de clase media, logra el contraste cuando “Ursulino” regresa como director de un Ministerio y le roba la mujer. Su decadencia queda plasmada cuando detrás de unas falsas palabras oculta su ruina, no sólo moral sino también material.

“-Y sobre todo, chico, hacerme eso a mí! A un hombre de mi conducta...” [27]

De forma irónica y como símbolo de la ruina de su dueño “el bastón puño de oro”, también se había desvalorizado:

“El bastón puño de oro, recuerdo de mi familia, había perdido el regatón y estaba arreglado con una cápsula de revolver...” [28]

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Autor y licencia de 'La concepción grotesca en la obra de José Rafael Pocaterra como forma de denuncia - El contenido social de "Cuentos Grotescos"'
Elva Marina Mireles Extraído de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero30/pocaterr.html CopyLeft
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