¿Qué motivos llevarían a grupos de pequeñas empresas a cooperarse entre sí? Por detrás de las razones para la formación de acuerdos de cooperación – se encuentran tanto argumento económico como socio-políticos, de historia común entre agentes, de aumento en el poder de negociación, de relación sociales que determinan el funcionamiento económico, afirma Silva (1993).
Según el mismo autor, algunos factores se han revelado decisivos para el suceso de esas estrategias. En primer lugar se destaca la capacidad de las empresas líderes de forjar relaciones de largo plazo con confianza y comunicación intensiva. Los contratos de desarrollo son un instrumento importante para fundamentar jurídicamente ese tipo de aparcería.
En segundo lugar, también deben ser llevados en consideración las nuevas técnicas de gestión y organización de la producción ( como just in time,kambam, jerarquización y cambio electrónico de informaciones, entre otras) que aumentan el grado de confianza entre las empresas y sus proveedores en lo que se refiere a cualidad, costes y plazos de entrega.
Un tercer factor quedebe ser llevadoen consideración es la propia infraestructura tecnológica de un país, la presencia de instituciones relacionadas a las tecnologías industriales básicas ( como metereológico, normalización y certificación de cualidad) Ellas son vitales para haber confianza en esos nuevos padrones de compra y venta entre empresas.
Además de los factores mencionados otras ventajas económicas buscadas por las empresas son mencionadas, tales como: reducir costes, compartir o reducir riesgos, disponer de informaciones, aprendizaje tecnológicos y mayor rapidez en la difusión de tecnologías, economías de escala ( posibilidad de aumento en la especialización ) aumentar el poder económico y ganar parte del mercado. (Hermosilla y Sola, 1989, apud Silva (op. cit.).
La cooperación interempresarial parece diseñarse especialmente para reducir incertidumbres, aumentando flexibilidad y adaptación a los cambios ( de velocidad y sentido imprevisible) y que parece no contradecirse con las operaciones de las reglas de mercdo en un juego de cooperación – concurrencia. Puede entenderse que los principales participantes, y en algunos casos beneficiarios, de acuerdos de cooperación sean las pequeñas y medianas empresas.
Los motivos que llevan las empresas a cooperar entre sí,están también muy relacionadas con el design de como las mismas son organizadas; muchos estudios ya están siendo realizados comnrelación a los arreglos productivos o formas de agrupamientos, lo que será visto más adelante.
Los arreglos se producen tanto entre empresas, cuya actividad es complementar (relación vertical), o sea, la interación entre empresas de las diversas etapas de la cadena de valor y/o etapas de producción, como entre aquellos de carácter competitivo (relación horizontal), en otras palabras, empresas que están en la misma etapa de la cadena de valor y/o etapas de producción , con el objetivo principal de aumentar las ventas y disminuir los costes.
Según silva, (op.cit.) hay una diversidad de forma que responde a los ámbitos en que se desarrolla la cooperación, distinción que marca el objetivo o el motivo principal,tales como: financiera, cuando se trata de juntar recursos con finesdiversos, incluye arreglos como: empresa conjunta “joint-venture”, “leveraged buy-out” (recursos que se utiliza de compras de acciones de forma enfluenciada por otra empresa), sociedad de intermediación financiera ( por ejemplo: sociedad de garantía recíproca ); productiva o tecnológica: cuando el intento es suprir capacidades o especialidades productivas, aprender know-how, aumentar la especialización o racionalizar tiempoy espacio,considera cooperación expresa de diversas formas: autorización de patentes y marcas ,contratos de asistencia técnica, subcontratación, “spin-off” ( una parte de la empresa forma outra) o enjambre ( empresa asociada); comercial – distribución (representaciones): para explotar la entrada en un mercado, ganar economías de escala en la distribución, aprovechar marcas, etc.; se incluyen aquí modalidades como: franquías, “piggy-back”,consorcio de empresas para comercialización, grupo e exportadores,clubes de empresas, antena colectiva. (Hermosilla y Sola op.cit.apud Silva, op.cit.).
Las pequeñas empresas tienen la tendencia a integrarse en grupos, cadenas o cooperativas en los que se desarrollan en 50% dentro del contexto del grupo y el otro 50% en un contexto de mercado; en el primero buscan seguridad, información, financiamiento y en el segundo, buscan conocer las nuevas tecnologías y un mayor grado de especialización de acuerdo com los intereses de mercado.
También, es importante mencionar la presencia de cooperación según las funciones en las empresas: pesquisa y desarrollo, producción, marketing, asistencia técnica/servicios y distribución para los que se encuentran diferencias en modalidades y grado de formalidad. Es interesante citar Méndez (2001) estudioso del proceso de innovación en el ambiente empresarial y la formación de redes de cooperación como mecanismos para el proceso de desarrollo local.
Se puede aún, considerar la cooperación más generalizada e institucionalizada, “redes cooperativas”, en que el conjunto de empresas, de un sector o asunto relacionado, se organiza para enfrentar actividades de interés común. Esto ocurre en muchos casos intermediados por cámaras empresariales y envuelve desde la prestación de servicios especializados ( capacitación, información...) organización de ferias y desarrollos de infra estructura, hasta la creación de institución de apoyo a la activida de empresarial, ( Silva, op.cit. ).
Mediante articulaciones entre pequeñas y medianas empresas, las mismas pueden tener acceso a : informática, mayor especialización y economía de escala, mercados complejos y asumir el desarrollo tecnológico que de otro modo no podrían implementar.Excepto a ciertas condiciones, un conjunto de pequeñas y medianas empresas puede obtener las mismas ventajas de una gran empresa y ganar en flexibilidad y eficiencia, Silva, ( op.cit.).
En su relación con grandes empresas, contrapartida de la desintegración vertical, además de las dificultades, que siempre pueden subsistir, puede encontrar importantes elementos nutritivos como: la asistencia técnica, la información de planes de largo plazo financiación y garantías que dan seguridad, capacitación en gestión, etc. ( Yioguel y Kantis), apud Silva ( op. cit. ).
Entretanto, esto há sido parcialmente acogido dentro de los instrumentos generales y más tradicionales de política para la pequeña y mediana empresa, implementados en varios países, ya que los mismos se han orientado básicamente al desarrollo de información: donde se presenta la conformación de bases de datos, sistemas de información tecnológicas y de mercados, etc.; financiación: muchas veces vinculada a la asistencia técnica operacionalizada a través de instrumentos como tarjeta de crédito, subsidios o crédito directo, subsidios para asistencia técnica para formulación de proyectos; mercado: tanto de compra como de venta ( nacional y de exportación ), donde se ha promovido y apoyado: ferias, centros de compra y venta ( ejemplo central de compras), mecanismos de subcontratación, encuentros entre grandes y pequeñas empresas; tecnología: capacitación y apoyo en la gestión y modernización; desregulamentación: con fines de desburocratización y agilidad de trámites y requisitos para la creación y financiación de empresas y por otro lado, la necesidad de legalizar muchas de las actividades que caen dentro de este estrato de empresas, Castillo y Cortelesse, (1998), Uribe, (1992) apud Silva, op.cit.
Aún sobre los motivos que llevan las empresas a cooperar entre sí, para AmatoNeto (2000), la cooperación interempresarial puede viabilizar el atendimiento de una serie de necesidades de las empresas, necesidades que serían de difícil satisfacción en los casos en que las empresas actuan isoladamente. Entre esas necesidades el autor destaca: combinar competencias y utilizar know-how de otras empresas; dividir la obligación de realizar pesquisas tecnológicas, compartiendo el desarrollo y los conocimientos adquiridos; dividir los riesgos y costes de explotar nuevas oportunidades, realizando experiencias en conjunto; ofrecer una línea de productos de calidad superior y más diversificada, ejercer una presión mayor en el mercado, aumentando la fuerza competitiva en beneficio del cliente, compartir recursos, con especial destaque a los que están siendo subutilizados; fortalecer el poder de compra y obtener más fuerza, para actuar en los mercados internacionales.
La formación de las redes de cooperación representa una nueva posibilidad de organización empresarial superior a las fundamentadas sobre el mercado puro y sobre las jerarquías verticalizadas de las empresas.