



5.1.1. Con comas
En nuestros países, y esto es quizás lo que haga que ciertos críticos quieran más política en lo que uno escribe, la política absorbe prácticamente todo (Monterroso 1990: 61).
Y a propósito de Stravinsky, recuerdo otros casos de disgusto o franca irritación producidos por la necesidad de hablar idiomas ajenos, pero en especial el francés, cuya pronunciación quizás sea la más difícil de adquirir y usar sin sentir que uno hace un poco o un mucho el ridículo, sobre todo, y no sería nada del otro mundo averiguar por qué, tratándose de ingleses de Inglaterra, tan insulares ellos (Monterroso 1999: 22-23).
Prefiero lo epicúreo y lo sensual sin más; pero en la erudición, y esto lo conocen bien los eruditos, en la erudición hay una sensualidad, un epicureísmo de lo más sutil y quintaesenciado (Monterroso 2003: 59).
Después de treinta segundos de sincera reflexión, resolví, y así se lo dije, que sin duda alguna tal animal era la pulga […] (Monterroso 2003: 89).
A medida que pasaba el tiempo, las insinuaciones de mi padre y de la Bernarda, e incluso de Barceló, empezaron a hacer mella en mí (R. Zafón 2003: 59).
5.1.2. Con rayas
Esto [el que el gallego estuviera ligado a las clases modestas] ha hecho que la “identidad lingüística” haya tenido expresiones menos encendidas —y menos secundadas por la Iglesia— que la vasca o la catalana (Lodares 2002: 62)
Distinto es que, en las clases medias, antes que entre el proletariado, el catalán tuviera cierto ascenso aquellos años como forma de marcar la diferencia —y la ventaja social o laboral— frente a los trabajadores que procedían de otras regiones (Lodares 2002: 129-130)
Yo —y sólo me pongo como testigo— pertenezco a la misma generación de narradores a la que pertenece Juan José Arreola […] (Monterroso 2003: 71).
[…] El poeta, cerca de quinientos años después de muerto, me conminaba con desesperación a señalarlo y ponerlo en el lugar en que alguien como el doctor Verrié lo viera —y lo vio por casualidad— y decidiera sacarlo del lóbrego sitio en que estaba aprisionado […] (Monterroso1993: 31).
En los años de la temprana industrialización de Cataluña ha sido [el catalán] lengua de trabajadores pero también —y es importante tener esto en cuenta para entender algunas cosas— de patronos (Lodares 2000: 111).
La antinomia bondad-maldad de la naturaleza humana —y, en este caso, infantil— es irresoluble científicamente (Trilla 2002: 74).
5.1.3. Con paréntesis
No estaba [el intérprete] muy bien pagado (y las propias leyes lo reconocen) (Lodares 2001: 31).
Para el arrinconamiento del gallego, el eusquera, el catalán, el valenciano (y nada que decir de los bables asturianos o fablas aragonesas) no hizo falta un cuerpo coactivo de leyes lingüísticas en sí mismas, hechas para obligado cumplimiento de todos y cada uno de sus hablantes (Lodares 2001: 66).
Correas repite, noventa años más tarde, la misma observación de Valdés transcrita al inicio de este capítulo (y asimismo con su punto de exageración) (Lodares 2001: 73).
En México, la escuela no se planteó como principal tarea la erradicación de las lenguas indígenas en sí mismas. Podría haberlo hecho así (y, en efecto, durante años estuvieron vetadas en las escuelas); sin embargo, se trataba sobre todo de dar voz en español a los indios, nada más (Lodares 2001: 156).
No podía hacerlo [escribir] en otra lengua que no fuera la común y mayoritaria de los plebeyos (y de los nobles, con quienes tuvo muy serios enfrentamientos) (Lodares 2001: 218).
Para mí, el secreto de esta aparente desmesurada pretensión […] estriba en el hecho, muy simple, de que Calvino anhela tan sólo que nuestra literatura (y cuando digo literatura digo literatura, claro) siga siendo en el futuro como lo ha venido siendo durante los últimos venticinco siglos (Monterroso 1999: 75).
5.1.4. Con punto y coma y con punto. No hemos localizado ningún caso con punto y coma (hay problemas de confusión con la simple coordinación); y sólo un caso que se use sólo punto, sin paréntesis (también con problema de confusión con la simple coordinación).
Pero, por supuesto, además de orden, también hay desorden: desde simples accidentes a la aleatoriedad. (Y, como Paul Valéry señaló, el mundo [social] está amenazado tanto por el orden como por el desorden) (Bunge 2000: 183).
¿Qué es lo que mueve a sor Suzanne [...] a defender, soportando torturas de toda índole, su derecho a la Libertad? (Y escribamos la palabra con, mayúscula porque es un concepto sagrado) (Puértolas 1993: 148).
Estos escritores no abarcan la realidad. (¿Y quién abarca la realidad?) (Puéstolas 1993: 213).
Vas a llevarte muchos disgustos en la vida, Daniel. Y muy pronto (R. Zafón 2003: 58).
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