En este caso, quizás sea más difícil diferenciar las coordinaciones en inciso, de las normales. Claro que uno puede fiarse de las apariencias y pensar que, si va con rayas o paréntesis, se trata indudablemente de un inciso; sin embargo, a veces, con mayor o menor motivo, le entrará la sospecha de si no se encontrará ante una incorrecta puntuación. Quizás los casos en que se den menos dudas sean los de coordinación de un elemento que no es oración.
5.4.1. Comas
Hubo una fuerte oposición por parte de M. N. Riutin, que en el presente contexto viene a ser una especie de héroe menor y sin lustre, pero indómito (Amis 2004: 160).
Su padre de usted y servidor estábamos de cuerpo presente y le puedo asegurar sin lugar a dudas que la muchacha no tenía las pintas de ser una aparición. Le podría describir a usted hasta el olor. A lavanda, pero más dulce (R. Zafón 2003: 158).
No es que Pedro J. pase lista, pero casi (Rigalt 2004: 72).
De esta suerte, no hay que entender el 98 como una reacción aislada y pesimista, sino amarga, cáustica y despiadada, pero afirmativa en el fondo, que venía e iba desde y a lo lejos y que buscaba la expiación por vía de contrición imitativa: la modernización (Varela Ortega 1998: 69).
5.4.2. Rayas
Característico —pero no exclusivo— de esta corriente [nacionalista católica] es considerar la lengua como uno de los elementos naturales donde se funda la teología de la nación (Lodares 2002: 17).
Por eso la lengua española es para muchos de ellos una anomalía —pero no algo por sí mismo hostil, ni inútil— corregible o “normalizable” a largo plazo (Lodares 2002: 56).
[…] No nos queda sino animar a las familias a que sigan jubilosas en esa línea, deseándoles rápido y próspero retorno a esa lengua que no han hablado nunca —pero que era la suya propia— y ya están en el feliz trance de recuperar (Lodares 2000: 276).
Los novelistas y poetas que desde el punto de vista literario merecen tal nombre son estudiados en los libros de texto por los escolares y cuentan con un número de lectores adultos no inferior —pero tampoco superior— al de hace esas pocas décadas [...](Goytisolo 2002: 92).
[...] He venido publicando un artículo cada dos semanas, a modo de réplica impremeditada —pero real— de las ficciones de mi Diario 360º (Goytisolo 2002: 188).
5.4.3. Paréntesis
En él [un artículo] se explicaba la naturaleza de las misiones culturales (pero sobre todo comerciales) que tras la Conferencia Panamericana de Washington (1915) iban a emprender los norteamericanos al sur del continente (Lodares 2001: 116-117).
En su Stalin, Dmitri Volkogónov describe (pero no reproduce) unas fotos de su entierro en las que se ve a Koba “bajo y delgado, con el pelo revuelto, de pie junto a la tumba, con cara de dolor sincero” (Amis 2004: 141)
Los hombres lloraban a menudo, por perder unos calcetines, por ejemplo, o de frío (pero no de hambre, que produce una ira torturante pero sin lágrimas) (Amis 2004: 167).
Y en algún momento de la redacción de Los Miserables éste sintió la necesidad de explicar dentro del propio texto sus cambios políticos, con una confesión de lo que había sido (pero que, finalmente, no incluyó): “... ilógico y probo, legitimista y volteriano, cristiano literario, bonapartista liberal, socialista a tientas en la realeza...” (V. Llosa 2004: 140-141).
5.4.4. Con punto y coma y con punto
En cuanto uno se distinguía se le aguantaba y se le soportaba; pero de muy mala gana (Unamuno 1997: 485).
El momento presente, a falta de una mayor perspectiva temporal, puede parecer contradictorio; pero sólo a primera vista (Goytisolo 2002: 105)
Ante un objeto de uso cotidiano como el libro cuesta creer que todos estos elementos, que hoy nos parecen imprescindibles, no formaran parte de él desde el principio. Pero no fue así (Ramos 2004: 18).
Hay padres que deberían haber quedado en chimpancés. Pero dentro de la jaula, claro (Lindo 2004: 72).
Bien está, en cambio, atender a nociones como las de lo equilibrado, lo orgánico, lo funcional. Y estudiar su desarrollo en el manual. Y pensarlas en el propio quehacer. (Pero sin repanchingarse, que a lo funcional no le basta con serlo: es preciso, además y sobre todo, que funcione) (Florensa 2004: 18).
CON LA CONJUNCIÓN “AUNQUE”
Como en el caso de la conjunción “pero”, aquí la diferencia entre una coordinación normal y otra de inciso resulta, a veces, muy difícil de establecer.
5.5.1 Con comas
La mayoría de ellos, aunque familiarizados con el tema educativo, no entendían que aquellas eran aulas para que los niños trabajaran en ellas (Subirana 2002: 88).
Ardens le dijo que, aunque con dificultad, se podía lograr la autorización para el viaje (Kaverin 1972: 275)
Escribe de poesía, envíame, aunque sea de vez en cuando, recortes de los periódicos (Kaverin 1972: 142).
La hacienda de Antón, aunque pequeña —cinco ovejas, un cerdo y gallinas—, daba su trabajo (Métter 2001: 118).
Lo cierto es que, aunque en menor escala, todas las ficciones hacen vivir a los lectores “lo imposible”, sacándolos de su yo particular [...] (V. Llosa 2004: 218).
5.5.2. Con rayas
Un caso de distinta índole —aunque también relacionado con la angustia lingüística— lo encontramos en las llamadas a la Unesco, esta vez por parte del nacionalista Josep Benet: “Se tortura a nuestros niños durante los primeros años de escuela aprendiendo una lengua que no es la materna” […] (Lodares 2002: 187)
Este proceso no ha creado todavía conflictos graves —aunque sí innúmeros asuntos de mayor o menor entidad que, en ocasiones, han acabado en los tribunales—, pero abre un interrogante respecto a cuáles serán los efectos y beneficios de los “fueros lingüísticos” para los trabajadores en su conjunto y cómo afectarán a los fundamentos de la democracia […] (Lodares 2002: 199).
El almirante había aprendido leyendo a Aristóteles que en tierras de similar latitud —aunque lejanas— deberían darse elementos similares (Lodares 2001: 15).
Precisamente porque el amor se equivoca a veces —aunque muchas menos de las que se dice— tenemos que devolverle el atributo de la visión, como Pascal quería […] (Ortega 1971: 26-27).
La noche fue transcurriendo entre revelaciones sorprendentes —aunque no muy halagüeñas— (Subirana 2002: 100).
En el fondo envidio a la gente que se divierte —aunque sea aparentemente— (Pla 1999: 338).
5.5.3. Con paréntesis
Y así, con estos tiras y aflojas de los gobernadores de turno, se estuvo hasta la segunda mitad de los cincuenta, sin que en todos esos años dejaran de publicarse en catalán obras de contenido religioso (aunque no sólo éstas), poco interesantes literariamente hablando, pero que continuaban una tradición puesta en peligro, más que por la Falange Catalana o el franquismo, por el laicismo republicano (Lodares 2002: 147).
No representó para ella ninguna sorpresa (aunque sí un doble golpe) averiguar que la memoria de Kozarnovski “era como un gigantesco y rancio pastel de carne en que la realidad y las fantasías de su temporada carcelaria se habían mezclado y cocido, formando una masa inseparable” (Amis 2004: 88).
Así crecieron en su fulgor los dioses de sí mismos que fuimos todos (aunque unos mucho más que otros) durante las últimas décadas de gloria y esplendor (Armas 1996: 144).
Tengo la sensación de que a las mujeres se nos pide algo concreto (aunque no enteramente definido) cuando intervenimos en el universo de la creación (Puértolas 1993: 60).
¿Cuál es el crimen de este misterioso anciano a quien el narrador se limita a mencionar con la letra G? Haber sido miembro de la Convención, la institución regicida que en enero de 1793 aprobó la pena de muerte contra Luis XVI (aunque G votó en contra, por su oposición a la pena capital) (V. Llosa 2004: 143).
5.5.4. Con punto y coma y con punto
En las últimas décadas, esa autoridad moral del escritor ha empezado a disiparse de forma paulatina en todo el mundo. Aunque con matices (Goytisolo 2002: 92).
La carta de Breznev había desaparecido, al igual que los originales que representaban cinco meses de trabajo de estas Memorias. Este fue el primero de muchos robos [...] de este sisífico trabajo mío. (Aunque, al contrario que Sísifo, yo siempre me las arreglé para dejar en lo alto de la montaña un trozo, por lo menos, de la roca que estaba acarreando) (Sajarov 1991: 671).
CON LA CONJUNCIÓN “SINO”
Sólo en algunos textos de Ortega hemos encontrado el uso de coordinación en inciso con “sino” (y sólo con rayas). Por ejemplo:
Y como el tema de la historia no es la vida humana, que es asunto de la filosofía —sino los cambios, las variaciones de ella—, tendremos que el mundo vigente en cada fecha es el factor primordial de la historia (Ortega y Gasset 1965: 57).
Pero claro es que la vida de cada uno de ustedes no es lo que cada uno de ustedes es para mí, lo que es hacia mí, por tanto, hacia fuera de cada uno de ustedes —sino que es lo que cada uno de ustedes vive por sí, desde sí y hacia sí— (Ortega y Gasset 1965: 36).
Dicho en otra forma: el hombre no se ocupa en conocer, en saber simplemente porque tenga dotes cognoscitivas, inteligencia, etc. —sino al revés, porque no tiene más remedio que intentar conocer, saber, moviliza todos los medios de que dispone aunque éstos sirven muy malamente para aquel menester— (Ortega y Gasset 1965: 25).