Creemos necesario, dado que este trabajo es una primera aproximación al tema, presentar un resumen de nuestras fuentes, para que a la vista de las mismas, ustedes puedan continuar, también su búsqueda. Estos están siendo algunos de nuestros referentes teóricos. Está siendo un camino lento pero bien fructífero. Cada libro es un nuevo descubrimiento, una nueva fuente de datos, una posibilidad de aprendizaje y de orientar a otros en el auto-conocimiento y la toma de consciencia de quienes somos en realidad los latinos. Aquello que nosotros hemos descubierto “tan tarde”, tratamos que otros lo descubran más deprisa y así, entre todos los despiertos, comencemos a diseñar nuestras estrategias que nos permitan, un día no lejano, hacernos con nuestra historia y construir nuestra historia desde nosotros mismos. No se trata, de negar, la historia, las distintas historias, y las diferentes aportaciones que distintas personas han hecho a la humanidad, sino comenzar ahora, a escribir y contar qué es lo que nosotros, pueblos latinos, queremos para nosotros y nuestras diversas comunidades.
BERMAN, M. (1992): Cuerpo y Espíritu. La historia oculta de occidente. Santiago de Chile: Cuatro Vientos. Esta es la historia del occidente cristiano escrita no de la manera habitual, donde es la mente la que empuja la pluma, sino una historia escrita desde raíces somáticas y ocultas de nuestra propia conducta visible. Es una historia que nos abre a nuestra experiencia emocional; que nos lleva a un mundo de identificación visceral. Es la historia del cuerpo en su trayectoria por la civilización occidental. El rasgo central de la mayoría de los movimientos heréticos del occidente cristiano, aunque poco mencionado, y menos aún entendido, es el intento de restaurar la cognición corporal al centro de la conscientidad humana. Tanto el gnosticismo, como cátaros y trovadores y movimientos malditos como el nazismo, son vistos como variaciones sobre el tema de una creencia en Dios en oposición a la real vivencia de Dios. El que la idea del amor romántico fuera producto de una herejía cristiana y el desarrollo de la ciencia moderna surgiera del misticismo renacentista son algunos de los temas tratados desde esta novedosa perspectiva. Berman nos muestra cómo las ideologías nacen cuando las personan sienten que carecen de un verdadero anclaje somático. Aquellos que están verdaderamente centrados en sí mismos como organismo biológico podrán abrazar una causa, pero no la necesitan para sentir que con ello dan validez a su existencia. Si no fuera porque casi todos hemos vivenciado algún tipo de pérdida o falla básica muy temprano en la vida, no nos veríamos rodeados de tantos "ismos", que han asolado a nuestra civilización con una pavorosa frecuencia; nacionalismos, racismos, fundamentalismos bíblicos y religiosos, y ahora último, el consumismo del mundo industrializado como la última amenaza que se cierne sobre nuestras vidas.
BOTERO URIBE, D. (2000): Manifiesto del pensamiento latinoamericano. Bogotá: Magisterio. Nuestros pueblos han realizado un intenso mestizaje no sólo racial sino también cultural. El texto es el examen de las consecuencias filosóficas, científicas, políticas, éticas, sociales... de la configuración, teóricamente asumida, de la cultura de nuestro sub-continente. Las culturas no son ghettos, sino ventanas abiertas que reciben y dan influencias; pero no somos territorios de nadie, pueblos sin cultura, sino viejos jóvenes, porque el encuentro de tres mundos en las estribaciones de los Andes, en las riberas de tres océanos: el Atlántico, el Pacífico y el Amazonas han producido una amalgama con bríos y con proyecciones inéditas en la historia.
CAJIAO RESTREPO, C. (1996): La piel del alma. Cuerpo, educación y cultura. Colombia: Magisterio. Ahora sé que sólo soy un cuerpo para el amor y la soledad y únicamente desde él logro articular una manera de pensar y sentir el mundo. Tal vez sea esto lo que me ha llevado a sentir el cuerpo como la piel del alma, porque es sobre esa piel sensible que de tarde en tarde reclama un gesto amable, una expresión de ternura o un abrazo donde se experimenta más hondamente el amor, la solidaridad, la posibilidad de que el abismo interior sea contenido en otro cuerpo o la soledad terrible de un alma que se desgarra sin hallar un sentido que justifique su existencia.
CORVALÁN, M.E. (1999): El pensamiento indígena en Europa. Colombia: Planeta. ¿Qué fue lo que realmente encontraron los europeos en América? Cómo es posible creer que de esas grandes civilizaciones como la Inca, la Azteca y la Maya, entre otras, los europeos se hubieran llevado sólo oro, piedras preciosas, maíz, etc... La autora nos invita a hacerle seguimiento a algunas ideas y cosmovisiones que también viajaron en las carabelas junto con la papa, el tabaco y el tomate. En el caso de las ideas, ¿de qué manera viajaron éstas desde el Nuevo Mundo hacia Europa? Y allá, ¿quienes se interesaron en ellas? ¿Cómo las recibieron? y lo más importante: ¿Qué hicieron con ellas en el viejo continente? Hubo un grupo de personas, protagonistas de este libro, viajeros, sacerdotes, escritores, entre ellos una mujer del siglo XVIII, y filósofos, que se dieron cuenta que estaban frente a unos seres igualmente humanos. Vieron que los indígenas eran capaces de generar conocimiento y de elaborar distintas concepciones del mundo a las conocidas hasta entonces en Europa. Esto es deshistoria.
FREIRE, P. (1997): A la sombra de este árbol. Madrid: El Roure. La educación, en verdad, necesita tanto de formación técnica, científica y profesional como de sueños y de utopía. Aceptar la inexorabilidad de lo que ocurre es una excelente contribución a las fuerzas dominantes en su lucha desigual con los "condenados de la Tierra". Jamás acepté que la práctica educativa debería limitarse sólo a la "lectura de la palabra", a la "lectura del texto" sino que debería incluir la "lectura del contexto", la "lectura del mundo". Mi diferencia está sobre todo en el optimismo crítico y nada ingenuo, en la esperanza que me alienta y que no existe para los fatalistas... la esperanza es la exigencia ontológica de los seres humanos. Cuanto más tengamos un presente apesadumbrado en el que el futuro se ahoga, tanta menos esperanza habrá para los oprimidos y más paz para los opresores. De ahí que la educación al servicio de la dominación no puede provocar el pensamiento crítico y dialéctico sino favorecer el pensamiento ingenuo sobre el mundo. En cuanto educador progresista no puedo reducir mi práctica docente a la enseñanza de puras técnicas o contenidos sin implicarme en el ejercicio de la comprensión crítica de la realidad.
MATURANA, H. y VERBEN-ZÖLLER, G. (1997): Amor y juego. Fundamentos olvidados de la humano. Santiago de Chile: Instituto de Terapia Cognitiva. De tres grandes temas trata este libro: del origen de nuestra cultura patriarcal europea, de la relación madre-hijo y de los fundamentos de la democracia en la biología del amor de nuestra infancia matrística. Este libro analiza los fundamentos de nuestra condición humana que están en el amor y en el juego, y ofrece al mismo tiempo, una ocasión para reflexionar sobre cómo debemos criar a nuestros hijos, de manera que les sea posible mantener su auto-respeto y el respeto por los otros cuando lleguen a la edad adulta.
RESTREPO, L.C. (1991): Libertad y locura. Colombia: Arango Editores. bajo la embriaguez del racionalismo dogmático, la libertad no es más que la designación inapropiada de las causas de lo que nos sucede, negándosele cualquier connotación existencial a la noción de azar, expulsada como por arte de magia tanto del mundo de la cultura como del reino de la naturaleza. Para el autor la libertad implica, al contrario, una pérdida transitoria de la seguridad que da lo conocido y un adentrarnos en la inestabilidad y el azar. Ejercitar la libertad es permitir los brotes anárquicos de la subjetividad, dándole cabida al juego y a la fantasía.
TORRES, M. (2001): América Latina, dos veces herida en sus orígenes. Colombia: Ecoe Ediciones. En este libro abordamos el crucial tema del atraso latinoamericano y sus causas. Todos nos hemos sorprendido por el estado de retardo de nuestro continente y su falta de vitalidad para las empresas de alto vuelo en el terreno social, en el cultural, en el económico y en el histórico. Delante de semejante situación, o nos limitamos a menear escépticos la cabeza o a atribuirlo a cuestiones meramente de desarrollo dentro de las malas condiciones en que nos han colocado los países opulentos e imperialistas, o, en fin, a arrojar toda la culpabilidad al fracaso independentista de nuestros Libertadores. Y, aunque todas estas explicaciones puedan tener una porción de verdad, de ninguna manera quedamos satisfechos si miramos a fondo la cuestión. Etnográficamente somos predominantemente nómadas. Esta constitución etnográfica atrasada y nómada proviene de dos fuentes claramente discernibles: a) los primeros pobladores que llegaron al continente vía el Estrecho de Bering; b) los conquistadores españoles traídos por Cristóbal Colón. Son dos heridas contra América Latina. De estas dos heridas no hemos podido rehacernos ni biológica ni históricamente.