Hemos de distinguir entre los Vividores de la Política frente a los Profesionales de la Política: los primeros son una lacra social (la mayoría) los segundos son necesarios en toda sociedad sana. Es preciso desenmascarar a los vividores y dejar trabajar a los profesionales.
Lo que yo creo es que La Democracia Digital los desenmascarará e intento explicar porqué: Aquellos políticos que desconfíen del sistema democrático aquí propuesto ¿será porqué no están seguros de su posición en el aparato político? ¿será que piensan que la han conseguido a fuerza de codazos y zancadillas? y no se creen realmente merecedores de la misma en una sociedad más democrática y participativa donde todos puedan ejercer sus capacidades de liderazgo de una manera limpia y cabal. Así pues sus reticencias a la hora de implantar la verdadera democracia los acabará descubriendo.
Los políticos, que habrían de ser los más fervientes defensores de la D.D., serán precisamente quienes con más fuerza se opongan a ella, y así mismo, Los Mandamases serán quienes más fogosamente se opongan a la instauración de La Democracia Digital los primeros tildándola de innecesaria por farragosa, cara e inaccesible al pueblo, los segundos mucho más sutilmente -como hacen siempre- contratarán o “convencerán” a amarillos escritores de talla, de esos tipo Vargas Llosa que utilizan una excelente prosa ágil y dicharachera con aires de progresismo pero cuyos fondos son demoledores para el verdadero progreso y les darán acceso a los grandes medios de difusión. Medios que “naturalmente” no podrán negarse pues viven de los anuncios de las grandes transnacionales. Así mismo contratarán a los mejores especialistas en Creación de Opinión a fin de que encuentren argumentos demoledores para hundir ese nuevo intento de asalto al poder por parte de las masas de desheredados de la tierra. Es decir intentarán utilizar a los miembros de la Elite Técnica para que les ayuden en su defensa numantina del Status quo.
Aquellos miembros de la Elite Técnica que lean estas líneas tengan presente que nuestra responsabilidad como colaboracionistas en ese intento de anular el movimiento democratizador, es mucho mayor que la de cualquier otro ciudadano, pues Los Mandamases por si solos, sin contar con nuestra colaboración a la hora de crear técnicas que posibiliten el adormecimiento de las masas, no son capaces de implementarlas y llevarlas a cabo con lo que habrán de ceder al pacto con las masas de desheredados. Somos La Elite Técnica quienes tenemos la responsabilidad histórica de crear un mundo más justo y desactivar los instrumentos de depredación sistematizada que gracias a nuestra colaboración, y a la de nuestros antecesores, han sido montados. Porque seguimos callados ocurre lo que ocurre; porque no somos capaces de colaborar con los movimientos liberalizadores de la sociedad civil más vanguardista ni siquiera filtrándoles información privilegiada y porque no queremos prescindir de los privilegios que nos conceden los amos del mundo. Privilegios que ¡no nos engañemos! están teñidos de la roja sangre de los explotados del mundo. Los miembros de la Elite Técnica, que huimos del corrompido mundo de los políticos, habremos de transformarnos en políticos profesionales en el sentido de expresar nuestras ideas contrarias al sistema actual o por lo menos pertenecer activamente a la Resistente aun cuando sigamos ejerciendo nuestras elitistas profesiones.
Admitir La Democracia Digital supone tanto como Democratizar el Poder lo cual lógicamente no entra en los cálculos de quienes lo detentan actualmente y tampoco agrada la idea entre aquellos otros que, aún no detentándolo todavía, esperan poder hacerlo en un futuro próximo. Si la D. D. se instaurase, las actuales oligarquías que crean opinión a través del control de los Media no podrían seguir haciéndolo y ello supondría una grave perdida de su capacidad de dominación. Por eso algunos acusarán -de un modo abierto e incluso, en ocasiones, desenfadado- a la Democracia Digital de inviable técnica y culturalmente (se niega el voto a los más marginales y a los ancianos etc.). Negación de viabilidad que cada día quedará más al descubierto: los datos del INE39 (Instituto Nacional de Estadística) para el último trimestre de 2004 cifran en 4,5 millones de hogares españoles (casi uno de cada tres) los que cuentan con acceso a Internet y además el incremento respecto al año anterior es espectacular: cercano al 30%. Y ello en un país “atrasado” digitalmente respecto a la media europea y no digamos respecto a la estadounidense.
Al igual que hacían los infiltrados topos del PP en las filas del movimiento pacifista reunido ante la delegación del gobierno en Barcelona en abril del 2003 -no promovían el voto al PP ¡no! (sabían que no lo conseguirían) simplemente propugnaban muy hábilmente ¡eso sí! la abstención como medio de protesta pacífica (esperaban así poder reducir su derrota electoral)- asimismo los más “sabios” contratados por los poderosos propondrán alternativas descafeinadas con el ánimo de ir debilitando convicciones eso resultará mucho más eficaz que una oposición frontal: jugarán a despistar: divide y vencerás es desde siempre su divisa. Al Pueblo no le queda otra salida que permanecer unido en defensa de la D.D. También desde siempre en la unión reside su fuerza.
Tenemos que tener claro que si en un país como USA, con el mayor nivel de informatización del mundo, no se implanta La Democracia Digital no es porque no se les haya ocurrido ¡no! Es simplemente porqué no les interesa en absoluto a quienes detentan el poder. Los dirigentes de EEUU como los del resto de las ricas sociedades occidentales no cumplen con el verdadero cometido de un dirigente sino que únicamente defienden sus intereses particulares y los de sus grupos, pues todo dirigente, que se precie de tal, ha de atender a los intereses generales de su pueblo. Y aquellos que se sienten dirigentes del mundo, si realmente fueran honestos, habrían de velar por los intereses de la humanidad en su conjunto sin ni siquiera hacerlo por los grupos que les han aupado a la dirección, así habrían cumplido con el verdadero mandato que les ha otorgado La Voluntad General. Llegará un tiempo en que la humanidad entera como un solo Cuerpo Social elija a sus dirigentes y revoque sus mandatos como cualquier sociedad mercantil hace en la actualidad.
Se acusará al presente trabajo de elitista por que la D.D. solo se puede, de momento, instaurar en algunos círculos exclusivos del 1er mundo y ello es tan cierto como que: el actual símbolo de la globalización mercantilista: La Coca-cola -probablemente la bebida más popular del mundo- también fue introducida a través de la Elite. El hecho de que la inmensa mayoría de la sociedad esté inmersa en un mundo de pobreza e incultura, simplemente se trata de una cruda realidad, lo cual no ha de suponer una excusa para que los “pensantes” de la tierra ahoguemos nuestra conciencia con vanas razones y alejemos la implantación de la Democracia Digital. Estamos ante una terrible disyuntiva: o iniciamos la andadura de la D.D. intentando implantarla en la única sociedad, hoy por hoy, posible receptora: la educada, escasa y rica sociedad occidental actual, para que luego se “contagie” a las demás sociedades hoy más populares, o bien renunciamos definitivamente a su implantación. Miremos hacia atrás y observemos como y desde donde se implantaron El voto universal o el voto femenino. Tuvieron que ser las avanzadas y elitistas sociedades existentes en esos momentos históricos quienes provocaran el abandono del feudalismo y machismo entonces imperantes. Efectivamente fueron las elegantes y exclusivas Damas sufragistas inglesas quienes consiguieron el derecho de voto, no solo para ellas, sino también para todas aquellas otras mujeres del mundo que, por aquel entonces ni siquiera habían oído hablar de elecciones.
Si hemos tenido la colosal fortuna de nacer en un mundo que nos ha facilitado el conocimiento y por tanto la visión histórica que tenemos, sin haber movido un solo dedo para obtenerlo o evitarlo (El nacimiento de nuestro individual yo, aquí en el seno de los ricos del mundo o entre los mugrientos y desheredados de la sociedad mundial, ha sido exclusivo producto del azar quien no lo crea así se auto-engaña) habremos de asumir la correspondiente responsabilidad moral que supone el liderazgo inherente a dicha fortuna. Todo derecho lleva aparejado una obligación. Nobleza obliga. Nuestra riqueza y educación nos exigen la justicia de ofrecer a los demás compañeros de viaje lo que el azar les ha negado. Las Elites tienen el ético deber de dirigir los destinos de los que -en ese puntual momento histórico o en ese campo concreto- no lo son. Tendremos pues la obligación moral de iniciar en nuestras sociedades más inmediatas La Democracia Digital e intentar exportarla, cuanto antes, a las sociedades hoy no tan privilegiadas como las nuestras. Hemos de conseguir una Globalización Alternativa en la que la verdadera democracia impere a todos los niveles.
39 El País Negocios 27-02-2005