* La ubicación cronológica de la Edad Media resulta del precipitado de varias tradiciones historiográficas. En 1688, Keller fijó los límites de la Edad Media entre Constantino el Grande y la caída de Constantinopla.
* Convencionalmente se ha ubicado entre los siglos IV y XV de la era cristiana, pero algunos historiadores (como Pirenne) han retrasado su comienzo hasta el siglo VII.
* Así mismo se puede distinguir entre: Transición de la Antigüedad a la Edad Media (siglos V- VIII); Alta Edad Media (siglos VIII- XI); Plena Edad Media (siglos XI-XIII) y Baja Edad Media o de transición hacia la Época moderna (siglos XIII- XV)
* En cualquier caso, el comienzo del periodo medieval presenta unas características peculiares, independientemente de las referencias cronológicas:
+ disminución de la producción artesanal
+ ralentización del comercio
+ huida de la población urbana al campo
+ autoconsumo.
* El final de la Edad Media, estaría, a su vez, caracterizado por:
+ resurgimiento de las ciudades
+ conformación inicial de los estados nacionales
+ incremento espectacular del gran comercio (América)
* Con carácter general, la Edad Media presenta las siguientes líneas argumentales:
+ demográficamente, la fuerte natalidad está compensada por una no menor mortalidad
+ económicamente, se manifiesta una preponderancia de la mera subsistencia
+ socialmente, corresponde a una sociedad desigual, en la que adquieren gran importancia los lazos de fidelidad.
+ ideológicamente se propugna la existencia de tres órdenes sociales: bellatores o guerreros, oratores o clérigos y laboratores o campesinos.
* Intrahistóricamente la Edad Media es reconocida por los propios hombres medievales según interpretaciones providencialistas:
+ Agustín de Hipona (siglo IV-V): desde una óptica cristiana, defiende la intervención divina en una pugna permanente entre la Ciudad Terrenal – el poder civil—y la Ciudad Eterna – la iglesia.
+ Ibn Jaldún (siglo XIV): desde una perspectiva musulmana, y con un carácter más descriptivo, concibe la historia como una sucesión de ciclos tomando como articulación básica la distinción entre grupos nómadas y sedentarios.
* Respecto del punto de vista de la producción historiográfica, durante la Edad Media, la Historia es considerada como Magistra vitae, es decir un repertorio de exempla (ejemplos) ilustrativos del devenir humano. Así mismo, el florecimiento de las Crónicas surge de la iniciativa política, con el fin de legitimar los reinos medievales insurgentes: V.g.: Anales del Sacro Imperio Romano-Germánico (siglos X- XI); Gestas de los Reyes Ingleses (siglo XII); o las Crónica Silense y Crónica Najerense (siglos XI y XII).