La representación grafica de la Ética como la conducta socialmente aceptada, se representa por una línea recta entre el punto cero donde se cruzan los tres ejes y el punto que representa el Logro de las metas personales, o dicho en otros términos, obtener una cuota parte importante del “Diferenciador” social.
El plano social no se opone al logro de las aspiraciones, si establece límites a la conducta individual, ejerciendo mayor o menor restricción, al desempeño personal mediante la forma de aplicación de la normativa legal y moral.
En el Eje Moral (Z) se representa la forma como las personas valoran el esfuerzo y capacidad individual para alcanzar una cuota parte del “Diferenciador” social. Está influenciado por los Principios y Valores imperante en la sociedad que influyen en la forma de actuación de los individuos para obtener el “Diferenciador”
El Eje Coercitivo (X) se representa la forma de aplicación la normativa legal y está graduada en función a la acción jurídica institucional en función a proteger los derechos de colectivos y sus ciudadanos, presentándose como restricciones de la acción individual con miras a apropiarse del Diferenciador.
En este punto es de resaltar tres aspectos importantes en lo referente al razonamiento lógico base de este trabajo.
1. El código moral y el marco legal vigente para una sociedad dada, se inscriben dentro de la postura epistémica tradicional. Se presenta como conocimiento o realidad preexistente, la cual el hombre debe hacer suya para operar eficientemente en sociedad. Hemos mencionado anteriormente que la epistémia tradicional ha permitido la consolidación de la sociedad tal como la conocemos hoy en día; que no es cuestión de oponerse a ella sino de darle un uso conciente y racional dentro de la construcción de un hombre con mayor desarrollo de sus capacidades creativas individuales.
2. Al desarrollarse dentro de una ética social dada, el hombre aprende y actúa de forma inconsciente a comportarse en el interior del colectivo histórico y culturalmente determinado. Siente seguridad mientras se mantenga dentro de estos parámetros, asume como suyos los paradigmas conductuales y los reproduce con su descendencia. Por lo tanto el proceso de reproducción cultural y, por lo tanto, de la esencia ética de la sociedad es un mecanismo autogénico, se reproduce a sí mismo, otorgándole a la sociedad perpetuación automática, hasta tanto no surja en su seno una nueva forma de producción, acumulación y apropiación del excedente social; hasta tanto no tome importancia entre el colectivo, el nuevo Diferenciador.
3. Para que una persona dentro del mundo social establecido pueda interpretar de manera diferente la sociedad donde se inscribe es menester que se aparte de la postura epistémica tradicional y asuma que la realidad no puede ser explicada a través comparándola con un deber ser ideal, sino que se interprete tal como es.
Para poder comprender la envergadura que tiene el plano social sobre la conducta individual, dentro de nuestro razonamiento teórico; debemos contrastar el anterior gráfico, donde se expone una situación con un plano social restrictivo, con uno caracterizado por una sociedad de laxo nivel coercitivo y una moral madia. (Grafico Nº 2)
Un plano social laxo significa que el marco legal y su aplicación no son suficientemente seguros para garantizar respeto al derecho ajeno tanto a personas naturales como jurídicas; por lo tanto los límites a la conducta individual respecto al logros de sus expectativas, van a estar en función de sus propias decisiones. Puede ser por leyes muy antíguas, aún vigentes, por una alta permisibilidad en la acción personal, o por amplio albedrío en su aplicación. Un código moral laxo significa que los valores sobre los cuales está construida la valoración personal centran su atención en la posesión de diferenciadores sociales específicos o básicos, sin tener en cuenta la forma de apropiación ni el valor cualitativo de los mismos. Por ejemplo, una sociedad que reconozca el título académico por encima de la capacidad y habilidad que éste debiera certificar, contribuiría a que el ejercicio docente y de investigación no fuera desdeñado, así como la calidad de la educación.
En una sociedad permisiva, las ambiciones personales se situarían como valor fundamental en la conducta individual. Atribuirle a la persona la exclusividad de su acción sería en vano pues estaría actuando en concordancia con el código moral tácitamente aceptado, cuyos valores no necesariamente coinciden con aquellos que se reconocen y difunden corrientemente.
El código que opera guiando la acción individual es aquel que concuerda con la obtención de valoración y reconocimiento dentro de los parámetros aceptados.
Cuando esto ocurre, la línea que representa en el grafico N° 2, a la Ética se aproxima al Eje Individual, debido a lo reducido de la acción del plano social. La ética que se reconoce tácitamente como válida está entonces orientada por el objetivo, por los medios para lograrlo. La acción personal se torna individualista, egoísta; el esfuerzo personal, representado por la línea que une la meta con los logros, se acorta. El esfuerzo personal se reduce en función de medios “más efectivos e idóneos” para alcanzar las metas. El compadrazgo, la filiación partidista, el vivismo, la adulancia, la corrupción administrativa o cualquier otro mecanismo que facilite el logro personal, se considera válido.
Si bien este procedimiento gráfico es poco ortodoxo para representar la conducta socialmente aceptada sí nos permite observar el efecto social sobre la conducta individual. También es válido para deducir que, siendo los logros personales una demostración de éxito e influencia sobre el colectivo, la actuación personal se vuelve un paradigma digno de ser copiado; se vuelve mecanismo autógeno de reproducción de este tipo de conducta, al igual que en otro tipo de sociedad. La sociedad se hace autorreproducible mientras duren los mecanismos de producción y acumulación de los excedentes sociales así como también la forma que toma el Diferenciador.