La ética como mecanismo de autogénesis social - La conducta socialmente aceptada
2 - La conducta socialmente aceptada
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Monografía creado por Pedro Gutiérrez Leal. Extraido de: http://www.gestiopolis.com/recursos2/documentos/fulldocs/eco/eticaautogen.htm
27 de Abril de 2006
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La ética como conducta socialmente aceptada se difunde entre los individuos a través de procesos formales e informales de socialización. La educación como proceso inherente a la sociedad es básicamente espontánea e informal. En los orígenes de la sociedad se capacitaba y entrenaba a sus integrantes para que se pudieran alimentar a si mismo, luego la educación asumió el rol de socialización. La evolución histórica complica la diversidad estructural de la sociedad, apareciendo el Estado como la personalidad jurídica e institucional de la sociedad en el espacio geográfico que ella ocupa. El Estado asume la educación como parte de su cuerpo orgánico y funcional cuando toma conciencia de la importancia que tiene para su preservación como orden social y para la difusión de la uniformidad del marco ideológico que la explica, justifica y le da coherencia interna. La participación institucional del Estado en educación se inicia luego de la Revolución Francesa, cuando por razones propias de la lógica burguesa, se asume que la capacitación es un elemento necesario para el naciente desarrollo industrial.
El uso de la palabra Estado se debe a Maquiavelo (Príncipe, 1513). Se pueden distinguir tres tipos de conceptos fundamentales: 1) la Concepción organicista, por la cual el Estado es independiente de los individuos y anterior a ellos; 2) la concepción atomística o contractual, según la cual el Estado es una creación de los individuos; 3) la concepción formalista, según la cual el Estado es una formación jurídica. Las dos primeras concepciones se han alterado en la historia del pensamiento occidental; la tercera es moderna y, en su forma pura, ha sido formulada solamente en el último tiempo. (ABBAGNANO, 450)
La interpretación moderna del Estado es de carácter sociológico y tiende a fundir en su concepción lo contractual y lo formalista. El Estado es creación y expresión del colectivo social, expresada comúnmente en una Carta Magna o Constitución manifiesta al concierto internacional su soberanía territorial, política y cultural; así como su voluntad de acogerse a un cuerpo legal donde se establecen claramente los límites de acción de los diferentes actores de la sociedad: individuos, organizaciones e instituciones.
Luego de la revolución francesa la creación de un nuevo orden orgánico-político surgió como necesidad de adaptación del cuerpo institucional a las nuevas realidades económicas capitalistas. Era necesario garantizar la libertad y la igualdad, así como el derecho de propiedad y las buenas relaciones entre los individuos, expresamente reconocidas por el cuerpo delegado a la Asamblea de los Estados Generales, en la Constitución de la Republica de Francia, donde de manera explicita el pueblo y sus instituciones se someten al imperio de la Ley; dividiendo el Poder Público en tres: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para garantizar así los derechos del individuo y el ciudadano. ()
Este discurso desea resaltar que el Estado moderno es expresión de la voluntad soberana del pueblo organizado, al que la sociedad delega una serie de actividades que le son propias, tales como su protección, su salud y su educación.
Si bien el colectivo social modernamente pone al Estado, sus instituciones y sus funcionarios, a su servicio, su forma, funcionamiento, la ideología que le ofrece coherencia y sus diversas expresiones, tales como las leyes, su organización, etc., son el resultado de las relaciones de poder que existen entre los diferentes grupos de intereses que pugnan en el seno de la sociedad.
El Gobierno es el administrador del Poder Ejecutivo, la organización política que se encarga de ejercerlo dura un tiempo limitado en sus funciones, reconoce y valida con sus acciones la estructura organizativa y cultural del Estado.
Si el Estado es expresión de las relaciones de poder que ocurren en el seno de la sociedad, el Gobierno está totalmente plegado al grupo de poder económico que lo respalda. El objetivo de la acción política es colocar la voluntad de una mayoría en función de los intereses del grupo dominante. La educación, asumida institucionalmente por el Estado y administrada por voluntad de los grupos de poder dominante, debería tener como objetivo socializar al individuo y capacitarlo para que pueda ser productivo para sí, y no represente una carga adicional para el colectivo y el Estado.
Siendo la educación una actividad inherente a la sociedad, ésta también tiene un rol a jugar en el proceso de socialización y de su conservación, a través de un mecanismo autogénico de reproducción. Este trabajo intenta describir ese proceso.
Las distintas formas de educación, formal o institucionalizada y la informal son mecanismos idóneos, coherentes y armónicos de un solo cuerpo social; puede decirse que son un único proceso.
La educación informal se transmite a los individuos por varias vías pero aquí describimos una de ellas quizás la más eficiente y la que requiere la menor inversión de esfuerzo individual y colectivo. Este mecanismo autogénico es el de la conducta socialmente aceptada por la sociedad y sus integrantes y la reconocemos como Ética.
La educación oficial masifica la ideología y el conocimiento pertinente, útil y necesario, así como certifica un modelo conductual cónsono con sus exigencias culturales. Además, condiciona la conducta individual a la lógica y razones del funcionamiento de la sociedad. Este tipo de educación mistifica su rol ante el colectivo, imponiendo el conocimiento oficializado como único válido, ubicándose en la apreciación individual por encima de su interpretación pragmática, lo cual reduce su capacidad para auto validarse en la confrontación material y concreta con la realidad.
La educación informal uniformiza, masifica y valida los paradigmas conductuales socialmente aceptados a través de la aprobación o repudio, reconocimiento o rechazo; condicionando una vía que conduce a la aceptación y reconocimiento como miembro del colectivo. Quienes no se ajustan a los términos y paradigmas conductuales, son excluidos.
Este trabajo pretende describir gráficamente la acción de la ética, reconocida como válida, sobre la reproducción cultural de la sociedad. No asume la ética como causa sino como un efecto de condicionantes que buscaremos explicar en otro momento de la investigación y establecer el rol del colectivo en la conducta de sus individuos, de sus organizaciones e instituciones.
Utilizando una representación gráfica, que posteriormente exponemos, observaremos como influye el plano social en la definición de la conducta de los individuos que conforman el colectivo.
Para apreciar las causas que condicionan la conducta de las personas que conforman la sociedad no podemos continuar con simplificaciones, atribuyendo culpas individuales, destacando colectivamente ciertas conductas que racionalmente consideramos aberradas. Siendo que son el conjunto social y los poderes que la gobiernan las causas del tal modelo conductual.
La responsabilidad individual en su propia conducta es innegable en la medida que no invierte esfuerzo en tomar conciencia de su situación y al albedrío propio de su conducta; sin embargo, la presión social normativa y sus valores morales, trasmitido al ciudadano común, condicionan por lo masivo del hecho, la conducta de todos.
Sin emitir juicios de valor sobre la conducta ética de los individuos intentamos explicarla a la luz de la epistémia tradicional, del cuerpo ideológico expresado en la normativa moral y coercitiva de la sociedad y de las propias aspiraciones de los individuos. Estas son expresión del interés personal, por apropiarse parte de lo que definimos como el Diferenciador Social Básico (DSB) o de las formas que toma el éste.
El Diferenciador social está representado por el bien material y concreto que requieren los integrantes de un colectivo para poder influenciar sobre el resto de los individuos y el colectivo para dar satisfacción a sus objetivos y requerimiento. El poder o capacidad para influir e influenciar a los demás radica en la cantidad que se detenta. A mayor poder económico mayor también el peso en las relaciones de fuerza y relevancia política.
El Diferenciador Social Básico (DSB) es aquel que determina la jerarquía social de la sociedad en general. En la sociedad feudal era el tesoro, en la capitalista el capital, cuya definición radica en la forma de acumular la riqueza y de cómo se usa. En el feudalismo la acumulación se realizaba a través de las rentas, impuestos y la captura. En el capitalismo los mecanismos mercantiles generan que el capital invertido sea menor que el recuperado. En todo caso, la detención de una importante cantidad de lo acumulado determina el nivel de Diferenciación social.
Hemos utilizado el término “Diferenciador” pues en la sociedad no solamente el poder económico determina una posición de relevancia, existen otros bienes que sin tener la forma monetaria, determinan una posición de jerarquía en el seno del grupo social específico del que se trate.
El Diferenciador Social Especifico (DSE) es independiente a la relevancia política determinada por el poder económico o Diferenciador Social Básico, actúa en el seno del grupo específico al que se pertenece, dependiendo de la cantidad y calidad de lo detentado. El DSE puede adquirir la forma de Títulos académicos, belleza física personal, cuota delegada por instancias organizativas superiores (Partidos políticos, milicia, mafia, etc.), elecciones públicas, entre otros. Por ejemplo, en una universidad la relevancia académica no la determina el poder económico sino el grado alcanzado, un doctorado, una maestría, participación en congresos, escalafón académico, etc. Entre los militares el grado alcanzado determina el poder para decidir y ordenar.
Esta clasificación del Diferenciador es necesaria para explicar, aunque sea en parte, las relaciones de poder que se dan en el seno social por la apropiación de determinado Diferenciador o para impedir que otro lo obtenga.
Consideramos que la conducta humana así como la de las organizaciones, es expresión de las relaciones de fuerza que imperan en el seno de la sociedad, por la apropiación del excedente de producción que se perpetúa a través del modelage de la conducta socialmente aceptada.
Interpretamos al Hombre como una concreción histórica de factores naturales y sociales; como un ser relacional, cuya conducta es reflejo de los factores que constriñen su albedrío, dentro de la ética establecida.
Si bien el hombre puede escoger actuar entre los parámetros del bien y el mal establecidos por los principios filosóficos y la normativa moral vigente; el sentido de pertenencia al grupo, la actitud mostrada por los grupos de poder y de quienes ocupan posiciones de liderazgo, así como la valoración que la apropiación de Diferenciador Social, condicionan una conducta social aceptada por la sociedad la cual se conoce como ética.
La ética como expresión cultural actúa como mecanismo de socialización y regulación colectiva, que consolida una imagen social determinada.
Interpretamos la ética como el comportamiento socialmente aceptado de los individuos, reflejo de factores concretos que actúan tácitamente sobre ellos, condicionando la forma como satisfacen sus necesidades, expectativas y deseos.
Representaremos gráficamente, mediante un sistema tridimensional, los factores sociales e individuales que determinan la conducta socialmente aceptada, con la intención de visualizar la acción de éstos factores e inferir sus efectos sobre la ética.
El plano social actúa a través de los condicionantes conductuales fundamentales: el código moral y el legal coercitivo. La acción individual, se evidencia como la actividad personal por alcanzar sus aspiraciones.
Los factores vinculados con el aspecto ecológico natural, a saber: clima, vegetación, fauna, humedad y disponibilidad de agua, radiación solar, etc., que afectan la conducta individual no serán tomadas en cuenta pues no nos interesa resaltar la conducta individualizada, sin menospreciar su importancia. Nuestro centro de interés es analizar la influencia que las luchas por la apropiación de los excedentes sociales y los grupos de poder tienen en la conducta social aceptada en los individuos, a través de los mecanismos regulatorios y normativos sociales.
Los factores que tomaremos en cuenta para evidenciar el efecto social como determinante de la conducta individual son tres y los representaremos gráficamente en tres ejes cartesianos:
Gráfica Nº1. Ética: Factores sociales e individuales que condicionan la conducta socialmente aceptada
Eje Individual (Y)
En este Eje se representan los factores asociados con las Metas o aspiraciones personales vinculadas con la apropiación del Diferenciador Social Básico directamente o el Especifico según sea el caso. El rol que el individuo juega en la sociedad, su posición, nivel de estudios, intereses personales y grupales, etc., le determinan un nivel de aspiraciones dado y la forma que toma el Diferenciador en su caso especifico. Su interés es apropiarse de una cuota parte importante del Diferenciador a fin de adquirir relevancia política en su grupo o en el ámbito social donde se desempeña. Este poder político radica en mostrar ese “algo” adicional, que el resto del colectivo necesite y del que no disponga. No importa qué posición se ocupe en la sociedad en su conjunto o el colectivo social al que se pertenece, pero lo que marca una importante distinción es disponer de una cantidad suficiente de Diferenciador para influir en el colectivo o grupo donde se participe.
En el Eje Individual se gradúan las metas personales por obtener el diferenciador en cuestión. En toda sociedad, la detención del Diferenciador históricamente determinado es el factor determinante para adquirir relevancia social.
Eje Coercitivo (X)
Está conformado por el conjunto de normas de carácter formal que han sido sancionadas por el aparato político legislativo del Estado y además por la forma que éste tiene para aplicarlo. También está representado por la acción preventiva policial que constriñe la conducta del ciudadano a normas o patrones establecidos. Por ejemplo: Normas y Reglamento de Transito Terrestre.
La graduación de este Eje representa la forma en que el Estado aplica su acción reguladora de la acción individual y colectiva: Nula, Laxa y Estricta; dependiendo de las condiciones establecidas por el Marco Legal vigente, por su actualidad, su permeabilidad a presiones grupales e individuales, a lo politizado del Poder Judicial, a la discrecionalidad en la aplicación de la normativa legal vigente, al albedrío de los jueces y a la actuación preventiva y represiva de los cuerpos policiales.
Dependiendo del cuerpo normativo legal y de su aplicación el poder regulatorio coercitivo puede tener una acción:
Estricta: Aplicación severa de sanciones, cumplimiento estricto de las Normas y reglamentos, Aplicación del Marco Legal apegado a Derecho. Todo ciudadano es igual ante la Justicia.
Laxa: Marco Legal obsoleto. Intervencionismo Estatal en actividades económicas. Exceso de permisos. Vulnerabilidad del Poder Judicial. Aplicación discriminada de la Normativa Legal Vigente. Aparato policial sobrepasado por las circunstancias. Corrupción pública. .
Inexistente: Países con una monarquía autoritaria o de férreas dictaduras, donde el Marco Legal es prácticamente inexistente.
Eje Moral
Está compuesto por los valores, principios, sentencias y juicios de carácter ideológico- moral que conforman el marco de opinión sobre lo que es importante, el comportamiento, la valoración personal, la medición etc. Actúa como “conciencia” en los individuos. Establece la escala y manera de valorar la importancia y relevaría que tienen los individuos en el grupo social al que pertenecen
La posición en la escala de graduación del Eje se establece de acuerdo a los niveles de exigencia de la sociedad en razón, por ejemplo, de la valoración moral que el colectivo le atribuye a la manera individual de adquirir el “Diferenciador”. También por el efecto y trascendencia que tiene para la colectividad, la trasgresión de las normas de conducta moral.
Hemos establecido la escala de graduación de este Eje “Z” de la siguiente manera:
Alta: Sociedad donde se reconozca el valor del esfuerzo personal para alcanzar sus Metas individuales. Donde la opinión pública sea reconocida. Donde sean valores el respeto al ciudadano, su calidad de vida, su aporte al beneficio colectivo.
Donde existan valores morales relacionados con la conducta pública y privada de las personas y se utilicen como marco de opinión contra el trasgresor y se reconozca al buen ciudadano. Allí donde el Estado y sus administradores tengan como objetivo y valor moral el bien común y se esmeren en cumplirlo.
Media: Sociedad donde la valoración de sus individuos se mida por la detención del Diferenciador, se reconozca el valor de la posesión sin valorar la forma de obtenerlo. El esfuerzo personal, el estudio, la intelectualidad, la productividad y la capacidad creadora no tenga valor.
Se reconocen como valores: el facilismo, el menor esfuerzo, el irrespeto al derecho ajeno (Vivismo), la agresividad; desvalorización del estudio y el trabajo. Los mecanismos de control social no se ajustan a un estricto patrón que resalte el esfuerzo individual, sino que se centra en la posesión del Diferenciador.
Limitada: Sociedad donde la opinión del colectivo se centra en patrones copiados de una pequeña clase dominante. El código moral se limita a valorar la jerarquía, los mecanismos de ascenso y el reconocimiento de la posición no importa el medio sino el objetivo. Se presenta en sociedades de países altamente divididos donde están claramente diferenciado los grupos sociales, generalmente dos: pobres y ricos.
El uso de la palabra Estado se debe a Maquiavelo (Príncipe, 1513). Se pueden distinguir tres tipos de conceptos fundamentales: 1) la Concepción organicista, por la cual el Estado es independiente de los individuos y anterior a ellos; 2) la concepción atomística o contractual, según la cual el Estado es una creación de los individuos; 3) la concepción formalista, según la cual el Estado es una formación jurídica. Las dos primeras concepciones se han alterado en la historia del pensamiento occidental; la tercera es moderna y, en su forma pura, ha sido formulada solamente en el último tiempo. (ABBAGNANO, 450)
La interpretación moderna del Estado es de carácter sociológico y tiende a fundir en su concepción lo contractual y lo formalista. El Estado es creación y expresión del colectivo social, expresada comúnmente en una Carta Magna o Constitución manifiesta al concierto internacional su soberanía territorial, política y cultural; así como su voluntad de acogerse a un cuerpo legal donde se establecen claramente los límites de acción de los diferentes actores de la sociedad: individuos, organizaciones e instituciones.
Luego de la revolución francesa la creación de un nuevo orden orgánico-político surgió como necesidad de adaptación del cuerpo institucional a las nuevas realidades económicas capitalistas. Era necesario garantizar la libertad y la igualdad, así como el derecho de propiedad y las buenas relaciones entre los individuos, expresamente reconocidas por el cuerpo delegado a la Asamblea de los Estados Generales, en la Constitución de la Republica de Francia, donde de manera explicita el pueblo y sus instituciones se someten al imperio de la Ley; dividiendo el Poder Público en tres: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para garantizar así los derechos del individuo y el ciudadano. ()
Este discurso desea resaltar que el Estado moderno es expresión de la voluntad soberana del pueblo organizado, al que la sociedad delega una serie de actividades que le son propias, tales como su protección, su salud y su educación.
Si bien el colectivo social modernamente pone al Estado, sus instituciones y sus funcionarios, a su servicio, su forma, funcionamiento, la ideología que le ofrece coherencia y sus diversas expresiones, tales como las leyes, su organización, etc., son el resultado de las relaciones de poder que existen entre los diferentes grupos de intereses que pugnan en el seno de la sociedad.
El Gobierno es el administrador del Poder Ejecutivo, la organización política que se encarga de ejercerlo dura un tiempo limitado en sus funciones, reconoce y valida con sus acciones la estructura organizativa y cultural del Estado.
Si el Estado es expresión de las relaciones de poder que ocurren en el seno de la sociedad, el Gobierno está totalmente plegado al grupo de poder económico que lo respalda. El objetivo de la acción política es colocar la voluntad de una mayoría en función de los intereses del grupo dominante. La educación, asumida institucionalmente por el Estado y administrada por voluntad de los grupos de poder dominante, debería tener como objetivo socializar al individuo y capacitarlo para que pueda ser productivo para sí, y no represente una carga adicional para el colectivo y el Estado.
Siendo la educación una actividad inherente a la sociedad, ésta también tiene un rol a jugar en el proceso de socialización y de su conservación, a través de un mecanismo autogénico de reproducción. Este trabajo intenta describir ese proceso.
Las distintas formas de educación, formal o institucionalizada y la informal son mecanismos idóneos, coherentes y armónicos de un solo cuerpo social; puede decirse que son un único proceso.
La educación informal se transmite a los individuos por varias vías pero aquí describimos una de ellas quizás la más eficiente y la que requiere la menor inversión de esfuerzo individual y colectivo. Este mecanismo autogénico es el de la conducta socialmente aceptada por la sociedad y sus integrantes y la reconocemos como Ética.
La educación oficial masifica la ideología y el conocimiento pertinente, útil y necesario, así como certifica un modelo conductual cónsono con sus exigencias culturales. Además, condiciona la conducta individual a la lógica y razones del funcionamiento de la sociedad. Este tipo de educación mistifica su rol ante el colectivo, imponiendo el conocimiento oficializado como único válido, ubicándose en la apreciación individual por encima de su interpretación pragmática, lo cual reduce su capacidad para auto validarse en la confrontación material y concreta con la realidad.
La educación informal uniformiza, masifica y valida los paradigmas conductuales socialmente aceptados a través de la aprobación o repudio, reconocimiento o rechazo; condicionando una vía que conduce a la aceptación y reconocimiento como miembro del colectivo. Quienes no se ajustan a los términos y paradigmas conductuales, son excluidos.
Este trabajo pretende describir gráficamente la acción de la ética, reconocida como válida, sobre la reproducción cultural de la sociedad. No asume la ética como causa sino como un efecto de condicionantes que buscaremos explicar en otro momento de la investigación y establecer el rol del colectivo en la conducta de sus individuos, de sus organizaciones e instituciones.
Utilizando una representación gráfica, que posteriormente exponemos, observaremos como influye el plano social en la definición de la conducta de los individuos que conforman el colectivo.
Para apreciar las causas que condicionan la conducta de las personas que conforman la sociedad no podemos continuar con simplificaciones, atribuyendo culpas individuales, destacando colectivamente ciertas conductas que racionalmente consideramos aberradas. Siendo que son el conjunto social y los poderes que la gobiernan las causas del tal modelo conductual.
La responsabilidad individual en su propia conducta es innegable en la medida que no invierte esfuerzo en tomar conciencia de su situación y al albedrío propio de su conducta; sin embargo, la presión social normativa y sus valores morales, trasmitido al ciudadano común, condicionan por lo masivo del hecho, la conducta de todos.
Sin emitir juicios de valor sobre la conducta ética de los individuos intentamos explicarla a la luz de la epistémia tradicional, del cuerpo ideológico expresado en la normativa moral y coercitiva de la sociedad y de las propias aspiraciones de los individuos. Estas son expresión del interés personal, por apropiarse parte de lo que definimos como el Diferenciador Social Básico (DSB) o de las formas que toma el éste.
El Diferenciador social está representado por el bien material y concreto que requieren los integrantes de un colectivo para poder influenciar sobre el resto de los individuos y el colectivo para dar satisfacción a sus objetivos y requerimiento. El poder o capacidad para influir e influenciar a los demás radica en la cantidad que se detenta. A mayor poder económico mayor también el peso en las relaciones de fuerza y relevancia política.
El Diferenciador Social Básico (DSB) es aquel que determina la jerarquía social de la sociedad en general. En la sociedad feudal era el tesoro, en la capitalista el capital, cuya definición radica en la forma de acumular la riqueza y de cómo se usa. En el feudalismo la acumulación se realizaba a través de las rentas, impuestos y la captura. En el capitalismo los mecanismos mercantiles generan que el capital invertido sea menor que el recuperado. En todo caso, la detención de una importante cantidad de lo acumulado determina el nivel de Diferenciación social.
Hemos utilizado el término “Diferenciador” pues en la sociedad no solamente el poder económico determina una posición de relevancia, existen otros bienes que sin tener la forma monetaria, determinan una posición de jerarquía en el seno del grupo social específico del que se trate.
El Diferenciador Social Especifico (DSE) es independiente a la relevancia política determinada por el poder económico o Diferenciador Social Básico, actúa en el seno del grupo específico al que se pertenece, dependiendo de la cantidad y calidad de lo detentado. El DSE puede adquirir la forma de Títulos académicos, belleza física personal, cuota delegada por instancias organizativas superiores (Partidos políticos, milicia, mafia, etc.), elecciones públicas, entre otros. Por ejemplo, en una universidad la relevancia académica no la determina el poder económico sino el grado alcanzado, un doctorado, una maestría, participación en congresos, escalafón académico, etc. Entre los militares el grado alcanzado determina el poder para decidir y ordenar.
Esta clasificación del Diferenciador es necesaria para explicar, aunque sea en parte, las relaciones de poder que se dan en el seno social por la apropiación de determinado Diferenciador o para impedir que otro lo obtenga.
Consideramos que la conducta humana así como la de las organizaciones, es expresión de las relaciones de fuerza que imperan en el seno de la sociedad, por la apropiación del excedente de producción que se perpetúa a través del modelage de la conducta socialmente aceptada.
Interpretamos al Hombre como una concreción histórica de factores naturales y sociales; como un ser relacional, cuya conducta es reflejo de los factores que constriñen su albedrío, dentro de la ética establecida.
Si bien el hombre puede escoger actuar entre los parámetros del bien y el mal establecidos por los principios filosóficos y la normativa moral vigente; el sentido de pertenencia al grupo, la actitud mostrada por los grupos de poder y de quienes ocupan posiciones de liderazgo, así como la valoración que la apropiación de Diferenciador Social, condicionan una conducta social aceptada por la sociedad la cual se conoce como ética.
La ética como expresión cultural actúa como mecanismo de socialización y regulación colectiva, que consolida una imagen social determinada.
Interpretamos la ética como el comportamiento socialmente aceptado de los individuos, reflejo de factores concretos que actúan tácitamente sobre ellos, condicionando la forma como satisfacen sus necesidades, expectativas y deseos.
Representaremos gráficamente, mediante un sistema tridimensional, los factores sociales e individuales que determinan la conducta socialmente aceptada, con la intención de visualizar la acción de éstos factores e inferir sus efectos sobre la ética.
El plano social actúa a través de los condicionantes conductuales fundamentales: el código moral y el legal coercitivo. La acción individual, se evidencia como la actividad personal por alcanzar sus aspiraciones.
Los factores vinculados con el aspecto ecológico natural, a saber: clima, vegetación, fauna, humedad y disponibilidad de agua, radiación solar, etc., que afectan la conducta individual no serán tomadas en cuenta pues no nos interesa resaltar la conducta individualizada, sin menospreciar su importancia. Nuestro centro de interés es analizar la influencia que las luchas por la apropiación de los excedentes sociales y los grupos de poder tienen en la conducta social aceptada en los individuos, a través de los mecanismos regulatorios y normativos sociales.
Los factores que tomaremos en cuenta para evidenciar el efecto social como determinante de la conducta individual son tres y los representaremos gráficamente en tres ejes cartesianos:
Gráfica Nº1. Ética: Factores sociales e individuales que condicionan la conducta socialmente aceptada
Eje Individual (Y)
En este Eje se representan los factores asociados con las Metas o aspiraciones personales vinculadas con la apropiación del Diferenciador Social Básico directamente o el Especifico según sea el caso. El rol que el individuo juega en la sociedad, su posición, nivel de estudios, intereses personales y grupales, etc., le determinan un nivel de aspiraciones dado y la forma que toma el Diferenciador en su caso especifico. Su interés es apropiarse de una cuota parte importante del Diferenciador a fin de adquirir relevancia política en su grupo o en el ámbito social donde se desempeña. Este poder político radica en mostrar ese “algo” adicional, que el resto del colectivo necesite y del que no disponga. No importa qué posición se ocupe en la sociedad en su conjunto o el colectivo social al que se pertenece, pero lo que marca una importante distinción es disponer de una cantidad suficiente de Diferenciador para influir en el colectivo o grupo donde se participe.
En el Eje Individual se gradúan las metas personales por obtener el diferenciador en cuestión. En toda sociedad, la detención del Diferenciador históricamente determinado es el factor determinante para adquirir relevancia social.
Eje Coercitivo (X)
Está conformado por el conjunto de normas de carácter formal que han sido sancionadas por el aparato político legislativo del Estado y además por la forma que éste tiene para aplicarlo. También está representado por la acción preventiva policial que constriñe la conducta del ciudadano a normas o patrones establecidos. Por ejemplo: Normas y Reglamento de Transito Terrestre.
La graduación de este Eje representa la forma en que el Estado aplica su acción reguladora de la acción individual y colectiva: Nula, Laxa y Estricta; dependiendo de las condiciones establecidas por el Marco Legal vigente, por su actualidad, su permeabilidad a presiones grupales e individuales, a lo politizado del Poder Judicial, a la discrecionalidad en la aplicación de la normativa legal vigente, al albedrío de los jueces y a la actuación preventiva y represiva de los cuerpos policiales.
Dependiendo del cuerpo normativo legal y de su aplicación el poder regulatorio coercitivo puede tener una acción:
Estricta: Aplicación severa de sanciones, cumplimiento estricto de las Normas y reglamentos, Aplicación del Marco Legal apegado a Derecho. Todo ciudadano es igual ante la Justicia.
Laxa: Marco Legal obsoleto. Intervencionismo Estatal en actividades económicas. Exceso de permisos. Vulnerabilidad del Poder Judicial. Aplicación discriminada de la Normativa Legal Vigente. Aparato policial sobrepasado por las circunstancias. Corrupción pública. .
Inexistente: Países con una monarquía autoritaria o de férreas dictaduras, donde el Marco Legal es prácticamente inexistente.
Eje Moral
Está compuesto por los valores, principios, sentencias y juicios de carácter ideológico- moral que conforman el marco de opinión sobre lo que es importante, el comportamiento, la valoración personal, la medición etc. Actúa como “conciencia” en los individuos. Establece la escala y manera de valorar la importancia y relevaría que tienen los individuos en el grupo social al que pertenecen
La posición en la escala de graduación del Eje se establece de acuerdo a los niveles de exigencia de la sociedad en razón, por ejemplo, de la valoración moral que el colectivo le atribuye a la manera individual de adquirir el “Diferenciador”. También por el efecto y trascendencia que tiene para la colectividad, la trasgresión de las normas de conducta moral.
Hemos establecido la escala de graduación de este Eje “Z” de la siguiente manera:
Alta: Sociedad donde se reconozca el valor del esfuerzo personal para alcanzar sus Metas individuales. Donde la opinión pública sea reconocida. Donde sean valores el respeto al ciudadano, su calidad de vida, su aporte al beneficio colectivo.
Donde existan valores morales relacionados con la conducta pública y privada de las personas y se utilicen como marco de opinión contra el trasgresor y se reconozca al buen ciudadano. Allí donde el Estado y sus administradores tengan como objetivo y valor moral el bien común y se esmeren en cumplirlo.
Media: Sociedad donde la valoración de sus individuos se mida por la detención del Diferenciador, se reconozca el valor de la posesión sin valorar la forma de obtenerlo. El esfuerzo personal, el estudio, la intelectualidad, la productividad y la capacidad creadora no tenga valor.
Se reconocen como valores: el facilismo, el menor esfuerzo, el irrespeto al derecho ajeno (Vivismo), la agresividad; desvalorización del estudio y el trabajo. Los mecanismos de control social no se ajustan a un estricto patrón que resalte el esfuerzo individual, sino que se centra en la posesión del Diferenciador.
Limitada: Sociedad donde la opinión del colectivo se centra en patrones copiados de una pequeña clase dominante. El código moral se limita a valorar la jerarquía, los mecanismos de ascenso y el reconocimiento de la posición no importa el medio sino el objetivo. Se presenta en sociedades de países altamente divididos donde están claramente diferenciado los grupos sociales, generalmente dos: pobres y ricos.
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Monografía de Pedro Gutiérrez Leal. Extraido de: http://www.gestiopolis.com/recursos2/documentos/fulldocs/eco/eticaautogen.htm
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