Inicio / Wikis / Monografías / La gestión de la información, el conocimiento, la inteligencia y el aprendizaje organizacional - Clasificaciones importantes del conocimiento

La gestión de la información, el conocimiento, la inteligencia y el aprendizaje organizacional - Clasificaciones importantes del conocimiento

(14 opiniones)
Monografía creado por Dr. C. Israel Núñez Paula. Extraido de: http://www.bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_3_04/aci04304.htm
28 de Diciembre de 2005
Capital intelectualGestión del conocimientoPsicosociología laboral

6 - Clasificaciones importantes del conocimiento

1) Conocimiento explícito-tácito.


La diferenciación entre conocimiento explícito y tácito fue presentada por Ikujiro Nonaka y colaboradores, basada en trabajos de Polanyi en la década de los 60, y es ampliamente citada en la actualidad. El conocimiento explícito o codificado, es el más comúnmente conocido, al ser transmisible (una vez transformado en información) en la comunicación mediante los lenguajes convencionales externos. Se trata, en términos de la Psicología de base materialista dialéctica, de los conocimientos o significados que se mantienen en el plano de la conciencia, mediante el auxilio del lenguaje articulado, por lo que se emplea en la comunicación.


Se entiende por lenguaje articulado a aquel, en su forma plena o desarrollada, regido por las reglas gramaticales, para hacer posible la comunicación. Se distingue del lenguaje interno, fragmentado y que no se atiene a las reglas gramaticales sino a un flujo libre de bloques semánticos que se superponen flexiblemente y que el hombre usa cuando "habla para sí".


El conocimiento tácito, tiene un carácter personal, que lo hace más difícil de formalizar y comunicar. Nonaka considera además, que "... está profundamente enraizado en la acción, en el compromiso y desarrollo en un contexto específico".6 Choo amplía esta idea al plantear: "Los conocimientos tácitos comprenden los conocimientos prácticos, los especializados, la heurística, la intuición, etc., que las personas desarrollan en la medida en que se incorporan al flujo de sus actividades laborales. Son conocimientos personales, difíciles de formular o articular (Polanyi, 1996 y 1973)".7


Nuevamente, la ausencia de una base psicológica en estas definiciones puede generar confusiones, porque una parte de los conocimientos prácticos, especializados y de las reglas heurísticas, puede ser consciente y, por tanto, formar parte del conocimiento explícito; sin embargo, también es cierto que otra parte, justamente de este tipo de conocimientos y de la intuición que señala Choo, debido al ejercicio, ellos pueden haberse interiorizado y automatizado como acciones mentales, y al hacerlo, se salen parcial o totalmente del plano de la conciencia y resulta verdaderamente difícil formularlos en el lenguaje articulado.


El problema del carácter interno, personal y difícil de expresar del conocimiento tácito, así como el tránsito del explícito al tácito y viceversa, fue tratado por Nonaka y es muy citado en la literatura relativa a la gestión del conocimiento y del aprendizaje en las organizaciones. No obstante, el análisis realizado de dichas explicaciones no satisface plenamente las expectativas de este autor. Por otra parte, el problema tiene relación directa con dos temas tratados en la Psicología de base materialista dialéctica donde sí parece existir una argumentación válida y que abarca la totalidad de las aristas necesarias para guiar el estudio de las necesidades y las gestiones correspondientes. Se trata, por una parte, del problema de la conciencia y de su relación con el lenguaje y por otra, del movimiento y las transformaciones mutuas entre la actividad externa del hombre y su actividad interna, en el plano psicológico.


En términos simples, los signos del segundo sistema de señales, mencionado anteriormente, que componen los diferentes lenguajes que utilizan las personas en su comunicación, permiten tener una representación de los objetos y situaciones que originaron las señales del primer sistema aún fuera de su presencia en el espacio y en el tiempo, y esto puede hacerse a voluntad, cada vez que el hombre necesita utilizar esos elementos conocidos. Cuando esto sucede, las imágenes y los signos del lenguaje que las representan y con las que están asociados los objetos y situaciones, se recrean o reconstruyen en un cuadro interno en el que los elementos se pueden manipular, asociar, cambiar de planos de manera flexible y con particular claridad. Este cuadro de la realidad recreado a voluntad, constituye el fenómeno denominado conciencia.


La conciencia, que no es posible sin el lenguaje, las relaciones sociales y la comunicación, permite crear o planificar internamente sus acciones al utilizar las representaciones y combinarlas libremente, según las circunstancias, antes de realizarlas externamente. El uso del lenguaje en la comunicación, en el contexto de la actividad humana colectiva o social, genera conocimientos o significados que son entonces refractados por la persona en forma consciente. El término refractar, de refracción, se tomó de la Física y se adapta su significación para denotar que los estímulos externos, al interactuar con las características peculiares de cada persona, producen reacciones internas y externas diferentes. En Física y otras ciencias afines, este término significa: "Cambio de dirección que experimentan los rayos luminosos, las ondas sonoras, etc., al pasar de un medio a otro, o en un mismo medio, de una zona a otra de densidad diferente."8


Sin embargo, no todas las innumerables asociaciones que se establecen en los procesos internos de percepción, comprensión, reelaboración creativa y concepción de sus aplicaciones (véase la definición Conocimiento), ocurren mediante el lenguaje articulado y de modo consciente; justamente los elementos de carácter operacional (vinculados a la acción, al decir de Nonaka, Choo y otros), al repetirse numerosas veces con diferentes contenidos y en diferentes momentos y contextos, se dominan, y se llegan a realizar sin el control consciente apoyado en el lenguaje articulado; puede que se realicen en forma parcialmente consciente apoyados en el lenguaje interno o incluso, que se realicen en forma automatizada, fuera de la conciencia, en la que el lenguaje sólo existe a nivel de conexiones internas y sólo sirve como guía o soporte para acciones internas.


Por ejemplo, la respuesta de un adulto que domina las matemáticas a una pregunta como ¿cuál es el resultado de multiplicar 25 por 4?, se produce rápida y automáticamente: 100; sin embargo, si aún esta persona fuera un experto (y mientras más experto el efecto será mayor) se le pregunta ¿cuáles son los pasos del razonamiento que le llevaron a esa conclusión?, es muy probable que se le coloque en una situación difícil. No obstante, resulta obvio que durante la vida de esta persona hubo un período de comunicación y aprendizaje en el que no sabía realizar esta operación de multiplicación, y otro después, en el que se realizaba despacio y apoyada fuertemente en palabras, imágenes y números. Solo la ejercitación repetida bajo la orientación de otras personas pudo hacer que ese conocimiento social explícito transitara hacia un conocimiento tácito, vinculado a las acciones, a la heurística, a la intuición y se hiciera muy difícil de expresar.


Esto se ha confirmado ampliamente en la experiencia de diseño y explotación de los sistemas expertos de la inteligencia artificial. El ingeniero del conocimiento, encargado del diseño del sistema experto, debe primero elaborar una base de conocimientos (conceptos y relaciones) sobre la base de la experiencia de expertos humanos en la materia, y esto se puede conseguir con relativa facilidad mediante entrevistas especialmente concebidas para "extraer" ese conocimiento de los expertos.9 La facilidad se debe a que estos conocimientos conceptuales forman parte del conocimiento explícito de los expertos. Pero, cuando el ingeniero del conocimiento pasa a la fase de "extraer" las reglas de razonamiento a partir de preguntas, con la estructura Si...-Entonces... (if-then) la comunicación con los expertos se hace extremadamente difícil y la conducción de la entrevista para lograr el objetivo, se dice que es más arte que ciencia.


Numerosas investigaciones psicológicas realizadas y dirigidas, desde la década de 1950, por P. Ya. Galperin10 y sus discípulos y seguidores, conformaron y maduraron la Teoría de la formación por etapas de las acciones mentales y los conceptos, que sustenta las explicaciones anteriores. Después, se ha demostrado que también los valores, las necesidades superiores o cualquier otra formación de la esfera afectiva de la personalidad, pasa por estados de formación consciente e interiorización o automatización y pueden actuar como reguladoras de la actividad externa del hombre sin que incluso, interrogado al respecto, pueda conscientizar determinados impulsos, motivos o razones de su conducta.


El proceso inverso, la transición del conocimiento tácito al explícito, es decir la toma de conciencia apoyada en el lenguaje articulado, la exteriorización para la comunicación, de aquellas reglas, procedimientos, de aquella parte del llamado know-how que se habían interiorizado y automatizado, se produce con dificultad y requiere la motivación específica a enseñar, a comunicar esos conocimientos, habilidades, sentimientos, emociones, valores, etcétera. En algunos experimentos realizados por Galperin, se observó también que en condiciones de resistencia o dificultad de la situación presente para ser resuelta mediante las acciones mentales automatizadas, se produce un regreso transitorio al estadio anterior de dominio de esas acciones y la persona busca conscientemente verbalizar las reglas de razonamiento para controlar mejor su aplicación a la solución del problema o la creación de algún elemento nuevo.


Esto se reafirma con el conocimiento difundido de que las cosas se ven más claras, ordenadas, y se llegan a dominar mejor, cuando se tratan de enseñar a otros. En este caso, el conocimiento tácito que siendo personal nunca dejó de ser social durante el proceso de su interiorización, regresa por sus pasos, se vincula al lenguaje articulado, se hace consciente, se prepara como información y como acciones de comunicación adecuadas a un propósito y receptor específicos, y transita hacia el conocimiento explícito.

2) Conocimiento generativo, productivo y representativo


Es una clasificación desarrollada por Solveig Wikström y un grupo de colaboradores, de origen sueco. Ellos presentan un enfoque general de gestión organizacional, basada en el aprendizaje, el conocimiento y la creación de valor, que resulta integrador y orientado hacia la práctica.


El conocimiento generativo se refiere al proceso y resultado de creación del nuevo conocimiento, durante la solución de problemas o la identificación de nuevas propuestas o alternativas para nuevas oportunidades; éste se utiliza posteriormente en los procesos productivos o de servicio, los que, a partir de aquel, generan un tipo de conocimiento aplicado, que se concreta en los productos o resultados, de carácter explícito y con valor de uso. Según Wikström y sus colegas "...un taladro es conocimiento explícito derivado de los procesos de conocimiento de la compañía manufacturera..." y después agrega "Otros procesos en la compañía transfieren conocimiento explícito al cliente. Podrían llamarse procesos representativos. Como resultado de estos procesos, el conocimiento se coloca a disposición de los clientes, para que ellos, a su vez, realicen sus propios procesos creadores de valor."11


Conviene aclarar que, según estos autores, el resultado de los procesos productivos es conocimiento adaptado al cliente, es decir, que más tarde puede manifestarse en forma de una oferta concreta al cliente, que pueden ser máquinas adaptadas, sistemas a la medida o incluso formas de cooperación. Es importante destacar además, que los tres tipos de procesos ocurren simultáneamente y con la influencia de cada uno de ellos sobre los demás. En cuanto a la incorporación de los conocimientos del entorno, los autores los consideran insumos para los procesos generativos, y hacen las siguientes precisiones:


"Debido a los ciclos, cada vez más cortos, en las ofertas a los clientes y a las posibilidades que proveen las nuevas tecnologías para hacer modelos avanzados a la medida, crece la función generativa de conocimiento... desarrolla las oportunidades del sistema para identificar, recibir y absorber conocimiento externo... Si una compañía es capaz de comunicarse con el mundo exterior en materia de conocimiento, requiere un conocimiento básico propio y también un lenguaje. Una buena base generativa interna es entonces una precondición para el descubrimiento y absorción del nuevo conocimiento."11

3) Conocimiento conceptual, operacional e instrumental


Con vistas a facilitar la comprensión de las relaciones entre el concepto de conocimiento con otros vinculados, como son las habilidades, las capacidades y la inteligencia, conviene distinguir los tipos de conocimiento que se derivan de su contenido, en particular, mediante la diferenciación del conocimiento sobre lo teórico, conceptual y metodológico, del conocimiento acerca de las acciones (procesos, procedimientos e instrumentos específicos). Se considera conveniente distinguir el conocimiento conceptual del operacional y del instrumental. El primero, abarca el conocimiento de teorías, leyes, regularidades, conceptos y nociones, así como sus interrelaciones de significado. Incluye la perspectiva más teórica de metodologías y métodos en su vínculo con los demás elementos mencionados. En la ingeniería del conocimiento, para la elaboración de sistemas expertos, de la inteligencia artificial, este tipo de conocimiento se obtiene de los expertos para conformar la llamada base de conocimientos.


El segundo, es el conocimiento acerca de las formas prácticas de aplicar las metodologías y métodos. Abarca el conocimiento acerca de las diferentes técnicas y procedimientos que pueden combinarse y utilizarse como alternativas. Es importante diferenciar el conocimiento operacional, de las habilidades o destrezas. El conocimiento operacional consiste en saber cómo se deben realizar las operaciones, mientras que la habilidad consiste en saber realizar dichas operaciones, en el tiempo requerido, con los parámetros de calidad establecidos o asumidos y con éxito. Es bastante común escuchar la frase "no es lo mismo saber cómo se hace, que saber hacerlo". Esta distinción es importante porque a la hora de diferenciar las necesidades de formación e información hay que dilucidar si lo que necesita la persona o el grupo es el despliegue práctico de su conocimiento operacional o se requiere formar ambas cosas; obviamente, el conocimiento operacional es una premisa para el desarrollo de la habilidad correspondiente.


Con frecuencia, cuando se emplea el término know-how, queda implícito que se refiere, tanto al conocimiento operacional como a las habilidades. A consecuencia de ello, cuando se identifica al conocimiento tácito con el propio know-how se involucra en él, tanto el conocimiento como la habilidad. Sin embargo, se puede comprender sin dificultad que una parte del know-how es conocimiento explícito, como se ha señalado, lo que resulta explícito es lo que se conoce con respecto a las acciones o habilidades (el conocimiento operacional), mientras que las propias acciones, sobre todo las que se han automatizado por su alto dominio y salen del control consciente (habilidades), constituyen el verdadero conocimiento tácito. Este tipo de aclaraciones resulta importante, debido a que permite determinar con precisión qué necesitan las personas y grupos y cómo lo necesitan, qué métodos se deben emplear para transformar positivamente sus necesidades de formación e información.


El conocimiento instrumental es el que se refiere al dominio de la variedad de instrumentos disponibles para la aplicación de las técnicas y operaciones, sus ventajas y desventajas, la forma en que deben construirse para cumplir con su cometido, etcétera. Al igual que el caso anterior, debe distinguirse entre este tipo de conocimiento y las habilidades instrumentales, que consisten en saber elaborar y aplicar los instrumentos, consecuentemente.
Valora este capítulo: (14 opiniones)
Autor y licencia de 'La gestión de la información, el conocimiento, la inteligencia y el aprendizaje organizacional - Clasificaciones importantes del conocimiento'
Dr. C. Israel Núñez Paula Extraído de: http://www.bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_3_04/aci04304.htm

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Todo el contenido de la revista, excepto donde se especifique algo diferente, se encuentra bajo los términos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Igualmente compartido 2.0
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.

Opiniona sobre 'La gestión de la información, el conocimiento, la inteligencia y el aprendizaje organizacional - Clasificaciones importantes del conocimiento' (14)

Tu nombre debe tener tres caracteres como mínimo.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
El contenido del título de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Es obligatorio que selecciones una valoración del recurso.
El contenido del comentario de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.

Opina sobre este monografía



* Valoración:
* Nombre:
* Correo electrónico:
* Título:
* Comentario:

Wikis relacionados con 'La gestión de la información, el conocimiento, la inteligencia y el aprendizaje organizacional - Clasificaciones importantes del conocimiento'

Con el propósito de facilitar a los lectores aquellos notables Autores en Comportamiento y Desarrollo... Más »
En esta sección dedicada a la “Inteligencia Comercial” se ha de incluir aquellos aspectos particulares... Más »
El objetivo de este artículo es reflexionar sobre la importancia que tiene la gestión del... Más »
La organización funcional y burocratizada ha utilizado el conocimiento para codificarlo en procedimientos y rutinas,... Más »
El conocimiento en la organización es un conjunto colectivo de saber y saber hacer. Gestionarlo... Más »
¿Estás seguro de que deseas eliminar este capítulo?