INTRODUCCION
La Historia es la ciencia de las acciones del hombre a través del tiempo.
Una de las técnicas para el estudio de la Historia que ha logrado combinar a la Psicología y la Historia son las Historias de vida.
Para los principales especialistas, las historias de vida son los relatos de personas que narran sus experiencias y sus avatares a través del recuerdo, de su propia memoria sobre los hechos.
Una modalidad nueva de hacer historia es realizar historia de las mentalidades.
La palabra mentalidad fue usada por los filósofos ingleses en el siglo XVII para designar la cualidad de la psiquis. Más tarde Voltaire en su obra “Ensayo sobre las costumbres y el espíritu de las naciones “, la utiliza como las reacciones pensantes de la sociedad.
En su obra cumbre, “En busca del tiempo perdido”, Marcel Proust , la utiliza para designar- según Rolando Meliafe Rojas - “un cierto estado psicológico, entre morboso y expectante, detenido en la penumbra de lo normal y de lo excéntrico, inmovilizado por la fuerza del acontecer, fatalmente histórico, simple y lógico”.
Otros escritores han usado la palabra mentalidades en sus respectivas obras. Lucien Levy-Bruhl en “La mentalité primitive (1922) y los teóricos de la historia de las mentalidades , Lucien Febvre (1938), Georges Duby (1961) y Robert Mandrou (1968). Ellos han trabajado sobre las crisis, las epidemias, la muerte, el mileniarismo, las visiones pervertidas del mundo, fobias sociales, y otras. Para ellos estas cuestiones constituían indicadores y vías para descubrir y estudiar los ejes centrales del andamiaje de la historia, y permitían de mejor manera la comprensión del pasado.
La importancia que ha adquirido la historia de las mentalidades, nos la expresa Meliafe Rojas de la siguiente forma: “Actualmente, la historia de las mentalidades tiende un puente entre la historia como ciencia y las demás expresiones de las ciencias humanas, además es un nuevo camino-ya que los que existían parecen borrados desde hace tiempo- que la unen de otro modo con la filosofía. Sea como fuere, ante una historia tradicional de corte clásico o positivista, ante la opaca historia montada sobre ideologías políticas que vino posteriormente, en fin, ante un cierto cansancio de la rutina cuantitivista, la historia de las mentalidades aparece como un refrescante remanso.”
Para Le Goff la historia de las mentalidades es un encuentro de exigencias opuestas, leámosle:
“… Pero la historia de las mentalidades no se define solamente por el contacto con las otras ciencias humanas y por la emergencia de un dominio rechazado por la historia tradicional. Ella es también un lugar de encuentro de exigencias opuestas, que la propia dinámica de la investigación histórica actual fuerza a dialogar. Ella se sitúa en el punto de conjunción de lo individual y de lo colectivo, del tiempo largo y del tiempo cotidiano, de lo inconsciente y de lo intencional, de lo estructural y de lo coyuntural, de lo marginal y de lo general…”
El presente trabajo tiene como objetivos: Primero, realizar un ejercicio didáctico sobre historias de vida y sobre historia de las mentalidades para contribuir a la formación de historiadores en el ámbito centroamericano y particularmente, de Nicaragua; segundo, rendir un homenaje a los hombres y mujeres que han contribuido con la formación de sus familias, al desarrollo de los valores en la sociedad nicaragüense.
La importancia social es brindar un aporte para el desarrollo de la historia de las mentalidades y para recurrir al uso de la técnica de historias de vida para propiciar futuras investigaciones sobre el tema.
Agradezco a todos los familiares que han brindado informaciones para la realización de esta obra y me permito invitarlos a seguir contribuyendo, para ir mejorando la misma.
Sirva esta obra para rendir un homenaje a todos los concheños que han contribuido con la formación de sus familias a hacer una Nicaragua mejor.
Guatemala de la Asunción, abril de 2008