La Literatura de las Civilizaciones Aborígenes - Poesías incaicas
28 de Septiembre de 2005
Historia, Historia de la literatura
Canto a la Machi
Serás machi, me dijo
el rey de la tierra;
sola me ha mandado;
machi ¡ay! Me dijo
el rey de la tierra: aproxímate,
soy el rey médico
y te digo seas médica.
Por eso con mi solo poder
no he sido machi.
Himno a Wiraqocha
¡Ah Wiraqocha, de todo lo existente el poder!
Que éste sea hombre,
que ésta sea mujer (dijiste).
Sagrado... señor,
de toda luz naciente
el hacedor.
¿Quién eres?
¿Dónde estás?
¿No podría verte?
¿En el mundo de arriba
o en el mundo de abajo,
o a un lado del mundo
está tu poderoso trono?
¡Jay!, dime solamente
desde el océano celeste
o de los mares terrenos en que habitas.
Pachacamac
creador del hombre.
Señor, tus siervos,
a ti,
con sus ojos manchados
desean verte.
Cuando pueda ver,
cuando pueda saber,
cuando sepa señalar,
cuando sepa reflexionar,
me verás,
me entenderás.
El sol, la luna,
el día, la noche,
el verano, el invierno
no están libres,
ordenados andan:
están señalados
y llegan
a lo ya medido.
¿Adónde, a quién
el brillante cetro
enviaste?
¡Jay!, dime solamente,
escúchame
cuando aún
no estás cansado,
muerto.
Serás machi, me dijo
el rey de la tierra;
sola me ha mandado;
machi ¡ay! Me dijo
el rey de la tierra: aproxímate,
soy el rey médico
y te digo seas médica.
Por eso con mi solo poder
no he sido machi.
Himno a Wiraqocha
¡Ah Wiraqocha, de todo lo existente el poder!
Que éste sea hombre,
que ésta sea mujer (dijiste).
Sagrado... señor,
de toda luz naciente
el hacedor.
¿Quién eres?
¿Dónde estás?
¿No podría verte?
¿En el mundo de arriba
o en el mundo de abajo,
o a un lado del mundo
está tu poderoso trono?
¡Jay!, dime solamente
desde el océano celeste
o de los mares terrenos en que habitas.
Pachacamac
creador del hombre.
Señor, tus siervos,
a ti,
con sus ojos manchados
desean verte.
Cuando pueda ver,
cuando pueda saber,
cuando sepa señalar,
cuando sepa reflexionar,
me verás,
me entenderás.
El sol, la luna,
el día, la noche,
el verano, el invierno
no están libres,
ordenados andan:
están señalados
y llegan
a lo ya medido.
¿Adónde, a quién
el brillante cetro
enviaste?
¡Jay!, dime solamente,
escúchame
cuando aún
no estás cansado,
muerto.
Valora este capítulo:
Autor y licencia de 'La Literatura de las Civilizaciones Aborígenes - Poesías incaicas'
|
Opiniona sobre 'La Literatura de las Civilizaciones Aborígenes - Poesías incaicas' (27)
Tu nombre debe tener tres caracteres como mínimo.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
El contenido del título de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Es obligatorio que selecciones una valoración del recurso.
El contenido del comentario de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Opina sobre este monografía |
Wikis relacionados con 'La Literatura de las Civilizaciones Aborígenes - Poesías incaicas'
Injustamente, la literatura de misterio y terror siempre ha sido menospreciada por la crítica, catalogándola...
Más »
Los profesores de Lengua y Literatura no podemos vivir de espaldas a la repercusión social...
Más »
El presente trabajo parte de considerar -como lo sostiene Bixio (1990: 67)- que no existe...
Más »
En este trabajo nos ha interesado observar las políticas de socialización y construcción de la...
Más »
El erotismo sólo es patrimonio de civilizaciones con un alto grado de desarrollo. En sus...
Más »
