La humanidad es un experimento cósmico. Fue diseñada para una mayor autoexploración, autogratificación y autoexpresión del Creador/Creadora Principal, quien trajo a este universo energías y esencias de vida (extensiones de sí mismo) a las que les obsequió los dones que él poseía. Hay muchos otros universos y muchas otras formas de diseñar universos. Este en particular fue diseñado como una zona de libre albedrío en donde todo estaría permitido. El Creador Principal les dijo a estas extensiones de sí mismo (dioses creadores) que salieran y crearan para que a través de todo lo que ellas crearan comprendieran que su esencia era la identidad del Creador Principal. Cada jerarquía creó otra jerarquía y así sucesivamente. Finalmente en uno de los sistemas galácticos se planeó diseñar a la Tierra como centro intergaláctico de intercambio de información. Muchas civilizaciones sensibles dieron su ADN para tener una representación de su codificación en este planeta. Luego los expertos en genética (N. del E: las razas reptiloides son los maestros genetistas de la galaxia) diseñaron diversas especies, unas humanas, otras animales, jugando con las variedades de ADN para convertir la Tierra en una Biblioteca Viviente. Los Planificadores Originales eran miembros de la Familia de Luz. La Luz es información. Se crearon diferentes energías. Hace 500,000 años, aproximadamente, había especies de humanos que desarrollaron civilizaciones muy evolucionadas. No estamos hablando de Lemuria ni Atlántida, que desde nuestro punto de vista eran modernas, sino de civilizaciones que están bajo capas de hielo en la Antártida. Finalmente, hubo luchas por el proyecto de la Biblioteca Viviente de la Tierra. Hubo guerras en el espacio por la posesión de este planeta. Tuvieron lugar algunas escaramuzas y la Tierra se convirtió en un lugar de dualidad. Ciertos dioses creadores, que tenían el derecho de hacer lo que querían porque la Tierra era una zona de libre albedrío, llegaron y tomaron posesión hace aproximadamente 300,000 años. Los territorios son creados y mantenidos por ciertas energías por muchas razones, y una de ellas es que HAY CONCIENCIA EN TODAS LAS COSAS. Los nuevos propietarios no quisieron que la especie nativa de la Tierra (los humanos) fueran informados de lo que había sucedido para que fuesen más fáciles de controlar.
Por eso la luz es información y la oscuridad es falta de información. Estas entidades lucharon contra la luz y la Tierra se convirtió en su territorio. Hubo mucha radiación y acción nuclear y una gran parte de la Tierra se hizo pedazos. La especie original experimentó una gran transformación. Los nuevos propietarios también eran expertos en genética. Dijimos que hay conciencia en todas las cosas. La conciencia se comunica continuamente, vibra o puede ser llevada a vibrar con ciertas frecuencias electromagnéticas que pueden ser influenciadas para que vibren de cierta manera para crear una fuente de alimento. Algunas entidades, en el proceso de su propia evolución, empezaron a descubrir que, mientras creaban vida y dotaban de conciencia a las cosas, mediante la modulación de frecuencias de las formas de conciencia, podían alimentarse y mantenerse en control. Empezaron a darse cuenta de que era así como el Creador Principal se nutría. Los nuevos propietarios del planeta tenían otras preferencias y se nutrían con el caos y el miedo que los estimulaba y mantenía en el poder. Volvieron a ordenar el ADN de los humanos para hacerles trasmitir dentro de una cierta banda de frecuencia limitada para alimentarse. El ser humano original era magnífico, con 12 hebras de ADN donadas por una variedad de civilizaciones sensibles.
Los nuevos crearon versiones de humanos con un ADN diferente, de dos hebras, de hélice doble (N. del E: origen del símbolo del caduceo). Diseccionaron el ADN original que permaneció en las células humanas, pero sin funcionar, porque fue desconectado. Dentro de las células hay filamentos con códigos de luz, hebras muy finas de energía que transportan información. Cuando trabajan juntas como un cable de fibra óptica, forman la hélice de vuestro ADN. Todo lo que no fuera necesario para la supervivencia elemental y que pudiera proporcionarles información fue desconectado. Una valla de frecuencia fue colocada alrededor del planeta para controlar las frecuencias que los humanos podían recibir y que ahora podían ser moduladas y cambiadas, lo que dificultó la entrada de las frecuencias de luz. Cuando las frecuencias de luz lograban atravesar la valla de control, no había luz o antenas para recibirlas porque el ADN estaba desconectado. Su función (N. del E: esta es la pregunta más antigua que se ha hecho el ser humano en esta civilización) es recordar quiénes son, empezar a crear su propia realidad y alterar la frecuencia del planeta y exigir ser dueños de ustedes mismos y de este territorio. Nosotros, como Pleyadianos, regresamos a través del tiempo (nuestro pasado) para compartir la frecuencia con ustedes a fin de cambiar el ADN de la raza humana. Los Planificadores Originales pidieron ayuda a la Familia de Luz para que viniera e infiltrara el proyecto, se encarnaran y trajeran la luz al sitio en que se había perdido. Estas frecuencias de información fueron traídas al planeta en pequeñas cantidades durante eones. Los Planificadores Originales se dispusieron a insertar su propia versión de un plan para coincidir con una época en que la frecuencia de la Tierra sería alterada, en que los propietarios perecerían si no eran capaces de cambiar su propia frecuencia.