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La purificación con agua es una manera simple y única de limpiar los utensilios de tu trabajo y a ti mismo. Limpiándote antes de un ritual, estás venerando a los dioses de forma apropiada. Primero, cuidas y mantienes ese precioso regalo que te han dado tu cuerpo. Esta unidad de funcionamiento es un milagro en su estructura y mantenimiento. Cada parte, tanto las que están a la vista como las que no, funciona en armonía con las demás. Esta perfección no puede medirse, y todavía tenemos que aprender más sobre este milagroso sistema.
Segundo, estás limpiando la negatividad para que tu ritual (o conjuro) se genere en un ambiente más positivo. Muchas religio¬nes del mundo insisten en realizar abluciones antes de rezar. No hay reglas para la práctica de la magia que digan que DEBES bañarte antes de dibujar círculos, pero siempre es una buena idea, si hay posibilidad. Como mínimo, debes lavarte las manos y sienes. Si tienes pensado maquillarte un Sabbath o Esbat, haz tus abluciones antes de hacerlo.
Al frotar tus manos la una contra la otra, siente como la energía que las rodea sube por tus brazos, tus hombros y vuelve a tus manos. Cuanto más fuerte sea este movimiento circular de energía, más positiva será la fuerza. Mientras te lavas, debes ser capaz de sentir el camino completamente despejado y el flujo de energía volviéndose más fuerte. Presta atención y tu conciencia aumentará.
He mencionado en numerosas ocasiones tanto en Of Witches, como en este libro, que la conciencia sobre los estados de energía es el aspecto más importante de cualquier trabajo o celebración. Es necesario que estés lo más alerta posible, porque el resultado o las respuestas a tu trabajo estarán sólo a tu disposición si eres consciente de que vienen. Si no lo eres, podrías perder la oportunidad de conseguir lo que estuvieras pidiendo. Las respuestas raramente se nos presentan en letras grandes de neón. Más bien aparecen de forma sutil. Podemos no darnos cuenta de la simbología si no prestamos atención.
Lo mejor de ser consciente de las energías que poseemos, es que, con esta mayor conciencia, estamos más sintonizados con nuestro trabajo y nuestro entorno. De este modo conseguimos captar mejor nuestras necesidades y las de otras personas. Este entendimiento, a cambio, nos permite ser de mayor utilidad para ayudar a personas que nos necesiten. Los modelos cíclicos de emisión de energía y retorno, son la parte compuesta de nuestra existencia en el mundo terrenal. Necesitamos seguirlos y aumen¬tar su fuerza para poder utilizarlos sabiamente en nuestro trabajo.
El agua corriente es lo más adecuado para la limpieza. Para no agotar nuestra provisión de agua, utiliza un caldero o cubo, y echa el agua por encima del objeto que estás limpiando.
Después de que la limpieza se haya completado, por favor, no arrojes el agua al exterior. Puede estar llena de cualquier tipo de negatividad o trabajo antiguo procedente de tus utensilios. En vez de esto, ponla en tu altar o en uno de tus lugares mágicos. Déjala reposar durante un ciclo de siete días, o una fase de la diosa en su aspecto lunar. Esto servirá para purificar el agua, después puedes regar tus plantas o tirarla al exterior.
Dejar que un objeto repose en el agua también es una buena forma de limpiarlo. Siempre que no se dañe por ponerlo en remojo, mantenlo en el agua durante tres días. Si es posible, sitúalo en una ventana en la que pueda recoger los rayos de la Luna; esto ayudará en el proceso de depuración. Las velas se purifican muy bien de esta forma. Puedes hacerlo con varias a la vez, siempre que la intención no sea otra que la de purificar. Ten siempre agua purificada en el altar. Cualquier envase que te guste estéticamente será apropiado para guardar una pequeña cantidad. Pero puedes estar seguro de que cuando estás realizando un ritual o trabajo, te darás cuenta de que un hilo o una moneda o cualquier otro objeto que estás empleando no está limpio. De este modo, el agua estará allí, justo en el lugar donde la necesitas. Vierte tres gotas de agua sobre el objeto y evoca el poder de ese elemento para limpiar el objeto. Dado que tiene un lugar habitual en tu altar, este agua es particularmente poderosa y las tres gotas representan las tres fases de la diosa en su aspecto lunar. La Luna rige el agua. Esto se puede observar en las mareas lunares. Hablaré sobre la correlación entre las mareas, los ciclos lunares, y el ciclo menstrual de la mujer de manera detallada en el capítulo 7. Pero ahora es suficiente decir que la simbología relacionada con la Luna es apropiada para realizar la mayor parte de los trabajos con agua.
Limpiar o purificar con agua supone quitar la fuerza de un objeto o persona. Cada elemento tiene unas características específicas cuando se utiliza para purificar. El fuego resalta el valor y la fuerza bruta, el aire hace lo mismo con las características piadosas y beneficiosas, la tierra permite que surja el pensamiento filosófico y metafilosófico, y el agua abarca la fuerza y el nacimiento/crecimiento. Cuando limpies y bendigas tus herramientas y tu persona, no olvides estas características. Como dije anteriormente, muchos casos requieren la purificación con todos los elementos, pero en gran parte de nuestro trabajo simple y de nuestros conjuros diarios individuales, la utilización de un elemento relevante puede ser suficiente.
Cuando limpies cualquier objeto, piensa en lo que vas a hacer. No dejes que tus pensamientos se pierdan, incluso si el proceso de limpieza se convierte en algo tan familiar que te cueste concen¬trarte, hazlo. Tu intención por mantener las piezas mágicas es tan importante como cualquier trabajo que realices con ellas. Al igual que ocurre en otras circunstancias, el cuidado es necesario para conseguir el máximo poder posible.
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