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Se trata éste de un libro algo más breve pero muy denso, que contiene varias referencias a la metáfora y sobre todo a su traducción. A pesar de ser una obra sumamente interesante, el estudio que se hace de nuestra figura se limita a apuntes sueltos e inconexos, con la intención aparente de matizar aspectos referentes a sus obras anteriores. Observamos sin embargo el mismo defecto del que hablábamos en el primer libro del autor: el análisis de los factores contextuales73, que forman parte integrante de la traducción, se hace de un modo descuidado y se limita a ser una mera mención no puesta en práctica (pág.84).
De nuevo se nos recuerda la suma importancia de esta figura, pues es uno de los pocos elementos creadores activos en una lengua (pág.122):
"Metaphor (...) is language's main resource for conveying strong feeling (...) metaphor is language's main resort for conveying the world of the mind and for demonstrating the wealth of the life of the senses".
Se dedica una breve consideración por primera vez a la presencia de la metáfora en el lenguaje político, citándose ejemplos del ruso y del inglés (pág.158). También se comenta brevemente la posibilidad de cambiar la imagen de una metáfora en la traducción, y se apuntan los tipos de texto en que esta opción sería viable y legítima (pág.171):
"If the SL metaphor is a standard metaphor which does not exist in the TL, they (translators) have to change it (...) If it is a bizarre metaphor in an informative text, they may change it because they think it inappropriate (...) if translators change the image in an original universal metaphor in an authoritative text, they are weakening the original (...) an exaggerated metaphor in an informative text can be toned down".
Por último y a modo de conclusión NEWMARK vuelve a hacer un llamamiento a la necesidad que existe de estudios sobre la metáfora, llegando al extremo de afirmar que el traductor que no se atreve a intentar la traducción de este fenómeno no se puede considerar como tal, pues esta figura es "la prueba de fuego" de todo buen traductor (pág.171):
"Once again metaphor is a touchstone of translation, in the sense that the literary translator who is shy of translating an original metaphor is either a coward or a critic".
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