Trabajar en red no es una construcción idílica, es contradictoria, por momentos desfalleciente, que nos lleva en algunas oportunidades a pensar en desistir. Pero es la ilusión de hacer realidad un trabajo que supera las jerarquías, las exclusiones, las discriminaciones y los prejuicios que nos llevan a pensar en hacer realidad la idea de generar procesos de cualificación de la formación avanzada en función de los diferentes niveles del sistema educativo colombiano.
Entonces, los procesos de comunicación se basan en el intercambio de experiencias, en la precisión de términos desde léxicos propios de las diferentes disciplinas, de las concepciones que limitan o posibilitan el reconocimiento del otro como par académico. Esto último nos lleva a creer y permanecer en el trabajo en red, porque nos abre la posibilidad de pensarnos y pensar a los otros de otra manera, desde otro lugar.