



La mayor dimensión de este estilo de trabajo se plasma en la estructura y formalización del Grupo de Investigación en Educación y Comunicación – GEC, y en la apropiación de un lenguaje acorde con nuestros intereses, que nos permite construir un universo conceptual, desde el cual no sólo se reformula la pregunta investigativa sino que se hacen planteamientos que trascienden la operatividad de la Red de Investigación Educativa – ieRed. Comenzamos a vislumbrar que el trabajo en red soportado por tecnologías telemáticas1 no requiere simplemente de capacitación en el uso de las tecnologías computacionales, tampoco basta con vencer obstáculos epistemológicos, pedagógicos y curriculares que impiden el trabajo en equipo. Creemos que este proceso requiere del esclarecimiento de las lógicas que subyacen a cada una de las formas de comunicación con las cuales interactuamos cotidianamente, muchas veces de manera no consciente.
Así, el grupo surge ante la necesidad de considerar la problemática educativa en relación con las dificultades comunicativas que se presentan en nuestro desempeño académico y que impiden reconocer, entre otras, la coexistencia de la cultura oral, escrita y digital presentes en el aula de clase2 contemporánea; convirtiéndose de este modo, en un obstáculo para el desarrollo de procesos comunicativos dialógicos indispensables en cualquier proceso formativo.
Si asumimos que los medios de comunicación, desde la radio hasta Internet, influyen en los procesos formativos, en la intención de quienes están al frente de estos medios se observa una visión reduccionista de la educación, al asumirla como una simple transmisión de información. Del mismo modo, quienes se ubican en el campo educativo suelen reducir el uso de las tecnologías disponibles a un simple recurso audiovisual en el ámbito instrumental dentro del aula, sin profundizar en las implicaciones culturales del manejo de las herramientas, de los lenguajes que se derivan y de las lógicas que les subyacen.
Desde ambas perspectivas, tal vez la simplificación ideológica de mayor importancia que cometen tanto aquellas personas dedicadas a la comunicación como a la educación, sea la de olvidar que el proceso educativo está basado en los pilares de la comunicación y la participación entre quienes interactúan en los procesos formativos. No obstante, la actividad pedagógica no suele considerarse como un acto comunicativo, como la construcción y la reconstrucción interactiva de sentidos.
Por múltiples factores internos y externos, las comunidades académicas construidas desde aquellas ideologías reduccionistas han sido animadas y continúan nutriéndose de la racionalidad instrumental, del idealismo lógico formal y de disímiles autismos. De tal forma, los procesos formativos implicados quedan limitados al transmisionismo cultural, a la circulación de visiones descontextualizadas y de prácticas repetitivas, que imposibilitan el fortalecimiento de la autonomía del ser, el desencadenamiento de la imaginación creadora y la construcción de alternativas de auténtica formación.
Desde esta perspectiva cobra importancia el trabajo en red, debido a que fomenta la conformación y consolidación de comunidades académicas alternativas, que conllevan a la construcción del diálogo intercultural e interdisciplinario a partir de la negociación de sentidos.
La pregunta investigativa que identifica hoy al grupo, surge tardíamente de acuerdo con la evolución que describimos anteriormente. Así, se desprende un interrogante de carácter general que centra nuestro interés académico, alrededor de los procesos comunicativos en la educación:
¿Podría pensarse el aula de clase como un espacio de intersección creativa entre el dominio de las intervenciones orales, la elaboración cualificada de lo escrito y el aprovechamiento de los medios digitales como mediadores de procesos pedagógicos, didácticos y curriculares?
Con esta pregunta pretendemos evidenciar la ausencia de una reflexión sistemática sobre el sentido actual del aula de clase. A manera de hipótesis asumimos, que un modo de relacionar las lógicas que subyacen a cada uno de los diferentes tipos de comunicación, sería la conformación y consolidación de redes humanas que reconozcan y armonicen las tecnologías propias de la comunicación oral, escrita y digital.
Así, la Red de Investigación Educativa- ieRed, que surge de un proyecto de investigación, se transforma en una estrategia pedagógica y en una herramienta metodológica a la vez. El proyecto de investigación problematiza las relaciones comunicativas circunscritas al espacio del aula de clase, que deben abordarse de manera inmediata de lo contrario se seguirá profundizando en la ruptura comunicativa entre profesores y estudiantes, dando como resultado delegación de responsabilidades, ejercicios arbitrarios de poder y conflictos comunicativos cada vez más agudizados. La metodología investigativa del proyecto permite superar la estructura de asociatividad de RUDECOLOMBIA centrada únicamente en el marco institucional, al dar un paso adelante, que significa asumir como estrategia pedagógica el pensar y trabajar en red desde la construcción de comunidades académicas alternativas. Como herramienta metodológica, ieRed está soportada por tecnologías telemáticas que permiten superar las dimensiones de espacio y tiempo al poner en comunicación a los estudiantes del doctorado que habitan en distintos puntos de la geografía nacional.
Por lo expuesto, el trabajo dentro del Grupo de Educación y Comunicación está centrado en las siguientes líneas de investigación y sus preguntas dinamizadoras:
Implicaciones culturales de la inserción de las lógicas digitales en los espacios formativos. ¿Cuáles serían las repercusiones culturales derivadas de los actuales cambios científico - tecnológicos para asumir los procesos educativos como actos fundamentalmente de comunicación? ¿Será posible la construcción de nuevas relaciones intersubjetivas sin el desarrollo pleno de las diferentes lógicas comunicativas que convergen al aula de clase?
Consolidación de redes humanas como espacio de producción de conocimiento. ¿A qué problemáticas y posibles perspectivas de solución remite el intento de procurar que los procesos formativos se realicen en torno al trabajo colaborativo en el marco de redes humanas soportadas por tecnologías telemáticas?
Comunicación mediada por tecnologías telemáticas. ¿Cómo podrían los desarrollos de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones contribuir al desarrollo de procesos formativos centrados en la comunicación y que faciliten la participación en la producción y circulación de conocimiento?
Estas líneas de investigación establecen un marco conceptual de referencia y se proponen como parte de un proceso de construcción que permite articular los diferentes factores que determinan la producción investigativa, entre ellos, la labor de los investigadores, su proyecto de saber y la dinámica interna del grupo de investigación (Gómez Buendía, 1998). Desde el grupo, se considera necesario lograr una combinación compleja de estos factores para que se refuercen entre si, para que apunten en un mismo sentido, pues son en realidad un conjunto de variables pertenecientes a un cierto ámbito, en nuestro caso la Universidad del Cauca.
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