La Teoría del Saltamontes - Segundo principio: No pruebe suerte, planifique el cambio y estudie las var

3 - Segundo principio: No pruebe suerte, planifique el cambio y estudie las var


Monografía creado por Félix Socorro . Extraido de: http://www.gestiopolis.com/canales5/rrhh/saltamonte.htm
05 Agosto 2006
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El saltamontes no salta por azar, antes de hacerlo suele ubicar con rapidez el lugar más seguro y que le proporcione la posibilidad de volver a saltar.  


Cuando se está empleado existe cierto margen de estabilidad, en los términos tradicionales, por supuesto. La persona conoce el trabajo, conoce al jefe y a sus compañeros, la dinámica de la organización, en fin los pro y los contra de todo el negocio. Si desea experimentar en un nuevo escenario laboral no puede aventurarse a la primera buena impresión que le ofrezca otra empresa, debe asegurarse que es el lugar correcto a donde quiere saltar, que sus posibilidades de seguir creciendo son mayores a las que ya posee y que, finalmente, esa posición le servirá de catapulta para alcanzar nuevos retos si es que una vez en ella siente tal necesidad.  


Estar empleado ofrece una ventaja competitiva con el resto de los que ofertan sus servicios, pues de no coincidir con las expectativas de la nueva empresa la experiencia sirve para valorar lo que se tiene y para establecer nuevas metas personales para alcanzar otros objetivos retadores; situación distinta a quienes no poseen empleo, pues, independientemente de ser una experiencia aleccionadora que les permitirá autoevaluarse y aprender de ella, la negativa del ingreso es una oportunidad menos que se posee en el mercado laboral en ese instante de la búsqueda.  


Pero estudiar nuevas ofertas debe ser una decisión rápida y a la vez muy bien pensada, el mercado es cambiante y se puede estar ante un doble costo de oportunidad. El primero corresponde a la opción de la nueva experiencia, no todas las empresas están dispuestas a esperar y suelen requerir la presencia del talento seleccionado en el corto plazo, si no se está lo suficientemente seguro de aceptar la oferta, aun cuando se ha pasado por todo el proceso de selección, la mínima muestra de inseguridad puede ofrecer una imagen errada en el empleador disminuyendo o eliminando el interés por el futuro empleado. El segundo costo de oportunidad se encuentra en la misma empresa donde se labora: tal vez no se ha sido lo suficientemente eficiente, identificado y proactivo como para ser valorado y mantener esa actitud en el nuevo empleo podría generar la misma necesidad de cambio, es por ello que se sugiere:


1.      Hablar con sus jefes o supervisores: No espere ser evaluado, manifieste de manera sincera y respetuosa las emociones, frustraciones, sueños y expectativas de manera coherente a su superior. Aun cuando esto es necesario, resulta particularmente difícil en algunos casos, ello se debe a la existencia de supervisores inflexibles y casi impenetrables cuya actitud exige tenerles miedo en vez de respeto. Si la situación en la que se encuentra el profesional que desea saltar es la anteriormente descrita no hay mucho qué pensar, está claro que trabajar en esas condiciones limita la capacidad creativa del empleado, lesiona la comunicación y el espíritu de trabajo en equipo, así como merma la identificación con la empresa, por lo tanto el salto será consecuencia de tales condiciones.  


2.      Evalúe las respuestas e iniciativas recibidas: Si ya ha manifestado sus inquietudes y las respuestas que recibe son evasivas, vagas o condicionales usted se encuentra en una empresa que no tiene expectativas de ofrecerle mejoras o cambios. Si por el contrario, las respuestas son directas, sustentadas y razonables pero orientadas a mantenerlo en la misma situación en la que se encuentra, usted trabaja en una empresa seria que no está en capacidad de satisfacer sus expectativas. Ahora bien, si observa una respuesta preocupada, interesada y orientada a la búsqueda de soluciones en el corto o mediano plazo a su situación, usted se encuentra en una organización dispuesta a corregir sus omisiones, ¡no pierda esa oportunidad!.  


3.      Evalúe a la nueva empresa: Si se ve en la necesidad de cambiar de escenario laboral es importante que antes de tomar una decisión indague lo suficiente acerca de la nueva empresa: ¿Cómo es su estilo gerencial? ¿Cual es el índice de rotación del personal? ¿Cuánto tiempo se mantuvo la persona que usted va a sustituir en ese puesto? ¿Por qué se retiró? ¿Es común que la empresa sea citada a las autoridades laborales por excesos u omisiones con el personal? ¿Las personas que trabajan en ella están satisfechas? ¿Qué posibilidades de crecimiento ofrece? ¿Es considerada una buena referencia trabajar en ella?  


4.      Realice una coestima completa y genere compromisos: Durante el proceso de selección, específicamente en la entrevista manifieste abiertamente sus sueños, sus expectativas y las razones (bien fundamentadas) de su deseo de retirarse de la empresa en la que se encuentra así como los motivos que la identifican con la que lo está entrevistando. Sea bien claro en lo que espera de su nueva posición, no deje espacios vacíos. Sin ser petulante o extremadamente exigente, ubique al entrevistador en lo que realmente desea lograr en el nuevo cargo y puntualice qué es lo que la empresa desea exactamente de usted. Si lo que resulte del proceso de coestima se ajusta a ambas partes usted está listo para saltar.

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Autor y licencia de 'La Teoría del Saltamontes'


Monografía de Félix Socorro . Extraido de: http://www.gestiopolis.com/canales5/rrhh/saltamonte.htm CopyLeft
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