La Radiónica la inició un distinguido médico americano, el Dr. Albert Abrams, de San Francisco (1863-1924), que descubrió que se podían producir modificaciones en las patologías e incluso sanaciones radicales utilizando circuitos y aparatos que permitieran realizar mediciones y emisiones a distancia, utilizando como nexos de unión simples muestras de los pacientes a tratar. Esta práctica ha sido desarrollada por numerosos investigadores y exponentes, en todo el mundo. Así nació la Radiónica.
Este un método de curación a distancia del paciente por medio de un instrumento especial, utilizando la facultad PSI del operador o facultativo, supera con mucho las previsiones de medicina quántica que nos hubiéramos podido plantear a futuro, 200 años atrás. Un Radiónico competentemente entrenado, puede descubrir la causa de la enfermedad en cualquier sistema viviente, ya sea un ser humano, una planta, un animal o incluso la misma tierra. Puede disponer de energías terapéuticas adecuadas para ayudar a restaurar la salud óptima en el paciente o equilibrar el subsuelo, hortalizas, plantas, árboles y eliminar plagas sin pesticidas peligrosos para la salud, desde su propia casa.
Leonardo Olaizabal del El Centro de Radiónica Darjeeling (España) dice: “…La Radiónica no es una medicina en el sentido clásico de tomar fármacos y ya está, sino una curación por “vibración multidimensional Célula-Mente”. Tampoco es una Medicina Alternativa, sino aliada de la medicina oficial. Es la Ciencia Psicoenergética y Mental, que busca diagnosticar y curar a distancia del paciente. Se utilizan unos instrumentos realizados para tal fin y se procede a la emisión de “patrones de energía” que representan los diferentes remedios, ya sean homeopáticos, de color, plantas u oligoementos, piedras o gemas, sales o flores, mantras o comandos. Y como ya se ha dicho, para hacer operativo el tratamiento radiónico es preciso que la persona que va a ser tratada, esté dispuesta a dejar una muestra de su cabello sujeta a una etiqueta de papel con su nombre. A partir de aquí, la Ley de Resonancia Biológica y el Principio Holográfico, permiten el elevado arte de curar o restituir al paciente de la “energía” que necesita para encarar la vida correctamente”. Verdaderamente, como Medicina Complementaria y Energética o Vibracional, es la más elevada Curación Espiritual, y mucho más científica que ciertos métodos que se han popularizado actualmente más por el fondo comercial que por el hecho de curar. Las terapias que se aplican a un paciente, no deben estar basadas solamente en un acto de fe, sino que hay que hacer lo posible por medir y cuantificar el grado de curación que se ha dispensado en un momento dado. Todo es mesurable, y la Radiestesia o El Arte del Péndulo, junto con la Kinesiología, lo hacen posible”.