A partir de los conceptos expuestos, pudiera obtenerse provecho de la complejidad que presenta una intranet, con la creación de equipos multidisciplinarios, donde los usuarios ocupen un lugar destacado, porque ellos son, en definitiva, los que utilizarán el sistema. Sin duda, la participación de estos agentes, con diferente grado de experiencia y profesionalidad, con su correspondiente cultura informacional, permite construir nuevas ideas y combinar sistemas, por ejemplo, operativos, para crear otros dirigidos a la toma de decisiones. La interacción de estos agentes, en calidad de usuarios finales, con los diseñadores y operadores de la intranet producirán como resultado el desarrollo de las innovaciones y el perfeccionamiento del contexto informacional de la organización. Un ejemplo de perfeccionamiento, donde han participado miles de colaboradores es el desarrollo y perfeccionamiento del sistema operativo Linux. La participación de múltiples usuarios finales en la concepción, diseño e implementación de la intranet, generará resultados alentadores, siempre que se establezcan adecuados criterios de desempeño entre sus miembros.
En la concepción y diseño de una intranet, debe considerarse la construcción de redes de interacción recíproca que fomenten confianza y cooperación entre los miembros de la organización. Y por ello, debe existir una relación con los usuarios finales para determinar la usabilidad de la red y de los sistemas relativos a las redes compartidas en función de intercambiar información y experiencia en la búsqueda de una gestión del conocimiento.