José Luis del Río ya apunta algunos de estos cambios en las funciones del Documentalista:
- Las funciones cambian puesto que debe lidiar con nuevos tipos de formatos de naturaleza electrónica y digital, por lo que debe actualizar, ampliar y profundizar su formación en informática y telecomunicaciones. Debido a esto, el documentalista tiene que realizar directorios de recursos de Internet, crear aplicaciones útiles y amigables, además de preocuparse de su continuo desarrollo para ampliar sus posibilidades.
- La relación documentalista-usuario cambia totalmente gracias al uso de herramientas telemáticas que otorgan una mayor autonomía al usuario que hacen desaparecer los grados de interrelación que anteriormente tenían ambos.
- Ampliación de su función como guía e intérprete ante la cantidad enorme de información disponible en la Red.
- El documentalista consolida su status de asesor y consejero por el cual selecciona información sobre cualquier tema de interés para el usuario y se la hace llegar.
- Su labor de búsqueda y creación de estándares para la relación e intercambios informativos para hacer a la información accesible y manejable.
Ante esto, y siguiendo al mismo autor, nos encontramos con algunas de las nuevas funciones de las que debería hacerse cargo este nuevo documentalista:
- Constituirse en experto en la búsqueda documental y de la localización de fuentes.
- Ofrecer servicios útiles y asequibles.
- Ser tutor de los usuarios orientándoles en la creación de recopilación de guías y manuales de recursos.
- Comprobar y verificar por el rastreo electrónico de fondos, ficheros y bases de datos los resultados de consultas documentales.
- Diseñar y mantener un conjunto de ficheros y bases de datos necesarios para la función del centro.
- Evaluar los recursos informativos, bases de datos y demás fuentes de información electrónica en Internet.