La obligación de prepararse para un futuro digitalizado y globalizado ha puesto de manifiesto la necesidad de un liderazgo nuevo y distinto, innovador, apasionado, sensacional. Se trata de líderes que tienen un sueño e ideas únicas y que suponen una autentica ventaja competitiva. El líder tradicional medio no sobrevivirá en el próximo milenio. Si queremos ser competitivos, tenemos que adoptar él ultimo tabú, construir a partir de la emoción y la imaginación.
Las corporaciones de nivel mundial del siglo XXI utilizaran colectivos de individuos con talento, apasionados y diversos que evolucionen constantemente. Los líderes de estos moldearan lo que es, en esencia, el genio colectivo. Como quiera que el entorno competitivo haya cambiado fundamentalmente, la gestión estratégica del talento es la clave para conseguir ventaja competitiva. Gestionar la adecuación al puesto y la forma en que los individuos trabajan en la organización sé esta convirtiendo rápidamente en el dilema fundamental del liderazgo, El liderazgo se ha convertido en la tarea de aprovechar creativamente la tensión ente fuerzas opuestas. Esto es ya evidente, y a medida que nos adentramos ene l nuevo milenio, las implicaciones de liderar y vivir en un mundo pleno de dualidad, dilema y paradoja se harán más obvias.
Según Starr R. Levine, las cualidades de liderazgo basadas en el valor ayudaran a los líderes a aprender, adaptar y responder positivamente en el nuevo milenio. Señala motivada por valores íntimos que construye relaciones de confianza a trabes de la comunicación eficaz. El líder por la misma naturaleza de estas cualidades, se centra en impulsar hacia delante a las personas y a las organizaciones, enseñando a sus empleados e incrementando su competencia. En este capitulo, Levine presenta siete principios que definen los elementos de la transición con el éxito del siglo XX al siglo XXI.