



Expuesta la problemática de las comunidades indígenas en su paso de la oralidad a la escritura de sus lenguas ancestrales, en simultáneo en la ciudad de Popayán se presenta la preocupación por parte de los sectores dirigentes de la inserción de la ciudad en los mercados globales mediante la producción de software, aprovechando las condiciones que la proclaman como “Ciudad universitaria y del conocimiento” , esta situación conduce a un paso diferente el de lo escrito a lo digital.
Esta segunda parte del presente escrito es el resultado de algunas reflexiones desarrolladas en el trabajo adelantado por el Grupo de Investigación en Educación y Comunicación - G.E.C. respecto de las relaciones entre comunicación y educación, que nos lleva a indagar por las interacciones entre profesor y estudiantes, con la presencia cada vez más fuerte de los medios masivos de comunicación y de las TICS (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) en el aula de clase universitaria, lo cual genera rupturas entre las formas de transmisión del conocimiento y las nuevas concepciones de aprendizaje.
Popayán capital del Departamento del Cauca, es conocida por su importancia en la época Colonial y Republicana, al ser cuna de varios presidentes en distintos momentos de la historia nacional, quienes contribuyeron en la configuración de la actual vida política colombiana. Es reconocida también nacional e internacionalmente por la celebración de la tradicional Semana Santa.
Después del terremoto acaecido el 31 de marzo de 1983, la ciudad sufre cambios estructurales muy importantes, no sólo por las transformaciones en el paisaje urbano, sino por la procedencia de su actual población, las cuales repercuten en las consideraciones a tener en cuenta en el Plan de Ordenamiento Territorial – P.O.T., para buscar su razón de ser, en el mundo de hoy.
En este Plan de Ordenamiento Territorial fueron tenidos en cuenta los patrones de crecimiento de la ciudad hacia el futuro, temas como la descentralización educativa, el problema del área rural de la ciudad que se caracteriza por una población campesina, cuyas condiciones de vida hacen que los rendimientos por concepto de la producción agrícola sean muy bajos, la incertidumbre frente a las posibilidades educativas y económicas de la población joven, llevan a plantearse la perspectiva de Popayán como una ciudad del conocimiento. Esto quiere decir que su actividad económica estará centrada en la producción de software y la venta de servicios telemáticos, que responda a la formulación de un esquema de productividad y competitividad, para dar respuesta a los retos que impone la globalización.
Al hacer un análisis en relación con otras ciudades de la región, como es el caso de Cali cuyo bastión económico más fuerte es la concentración industrial y comercial y de otra parte con la ciudad de Pasto con un amplio movimiento, por encontrarse en condición de ciudad de frontera, Popayán pretende encontrar actividades económicas, no sólo que la potencien sino que le den una identidad acorde con las necesidades de hoy, en la región del Sur-Occidente colombiano.
En el ámbito nacional al comparar a Popayán con ciudades como Manizales, ciudad ubicada en el Eje Cafetero Colombiano, se encuentran muchas similitudes, debido a la afinidad de sus condiciones demográficas y económicas lo cual facilitaría un desarrollo en esta dirección. Hay experiencias de trabajos conjuntos en la producción de software entre algunas ciudades colombianas y ciudades de otros países que permiten mostrar que esta pretensión puede ser viable.
En el ámbito latinoamericano, se toma como ejemplo la ciudad de curitiba en el Brasil, que en las novedosas actividades del marcado global está dedicada a la venta de servicios a partir del alquiler de su espacio aéreo, el cual es utilizado para viajes en los que se realizan transacciones millonarias con las diferentes bolsas de valores del mundo, mientras se goza de la vista panorámica de la ciudad. Son estas experiencias las que han ilustrado las posibilidades de la ciudad de cara al futuro.
Según el sector dirigente de Popayán, existen tres coyunturas que vale la pena aprovechar. La primera tiene que ver con el portafolio de servicios que ofrecen las diferentes Universidades que tienen sede en la ciudad, puesto que un buen número de ellas cuenta con carreras como ingeniería electrónica, de sistemas y de telecomunicaciones, la segunda es la existencia de Parquesoft una empresa de servicios telemáticos que se ha venido consolidando en la ciudad, el departamento y la región del Sur-occidente Colombiano, finalmente la experiencia del montaje y funcionamiento del Parque Informático, propicia las condiciones para un desarrollo en esta dirección.
La pregunta sería ¿Cómo se concilian dos visiones tan diferentes en el mismo departamento? Por una parte las pretensiones que surgen de paso de lo oral a lo escrito en las comunidades indígenas y de otra parte las necesidades y expectativas que se formulan del paso de lo escrito a lo digital, con la idea de salir del conflicto y no de ahondar en él. Esta coyuntura tan especial ¿Qué nos dice en términos de educación, tanto en procesos de formación inicial como de formación avanzada, en los procesos educativos que se adelantan en la universidad del Cauca?
Pensar en Popayán como ciudad universitaria y del conocimiento, no puede hacerse desligado de los planteamientos que hasta el momento se han hecho acerca de cómo Colombia puede irrumpir en la nueva sociedad del conocimiento14.
Por esta razón la realización de los talleres del Milenio15 pretende pensar el país como colectivo, al incluir al Estado y a la sociedad, organizada o no, en la educación de los ciudadanos como protagonistas para una sociedad pluralista y participativa, para ello formula una estrategia programática pensando en una educación civilista y del conocimiento.
Es así como en el primer capítulo “Colombia: Hacia una sociedad democrática moderna”, en la síntesis propositiva plantea la necesidad de un nuevo contrato social por la educación y la cultura; la priorización de la formación cultural y la educación como proceso de inclusión social; la implantación de una nueva concepción de educación; la institucionalización del carácter de la educación básica como un elemento estrictamente público e incluyente socialmente, en términos de equidad, tanto en el acceso como en las oportunidades que brinde; la configuración de la evaluación como una verdadera práctica social; la instauración de la administración de la educación lo más cerca posible al ciudadano; y la vindicación del carácter estrictamente social-público de la calidad de la educación.
A renglón seguido este Taller del Milenio, brinda unas orientaciones en materia de política en educación y cultura, teniendo en cuenta los niveles de educación básica y educación universitaria, a ésta última le asigna la formación de las nuevas generaciones para asumir de manera competente los compromisos de la construcción de una nueva sociedad.
“La Universidad que se necesita para formar nuevas generaciones, capaces de asumir de manera competente los compromisos que demanda la construcción de la nueva sociedad, debe hacer cambios fundamentales tanto en la orientación de los contenidos y la calidad de los programas como en la forma de animar los procesos de aprendizaje” (Garay, 2002, 47)
Esto último es muy importante, en la medida que para acceder a la sociedad del conocimiento, se plantea una concepción de enseñanza centrada en los fundamentos. Es decir, con énfasis en un núcleo fundamental de saberes disciplinarios, con una sólida relación entre teoría y práctica y con la generación de capacidad para adaptarse a lo nuevo. Considera que la formación de profesionales debe estar basada en la creación; contempla la institucionalización de comunidades académicas sólidas y considera la capacitación para el trabajo y el desarrollo tecnológico como un asunto eminentemente estratégico.
Podemos afirmar que nos encontramos frente a cambios de fondo en las concepciones de generación de conocimiento. Si fuimos formados en la idea que prevaleció por mucho tiempo, del profesor universitario centrado en el discurso de la enseñanza para la adquisición de conocimientos, hoy en día se debe tener claro que nos encontramos ante unas nuevas demandas, no sólo de la academia sino de la sociedad en general.
La inserción del profesor universitario en las comunidades académicas plantea la urgencia de conformar e incrementar los equipos permanentes de investigación. La necesidad de conexión con otros grupos, par la producción de conocimiento, pasa necesariamente por el trabajo en red. Hoy en día, el trabajo en red se facilita con la inserción de soportes tecnológicos que posibiliten la superación de límites de tiempo y de espacio, para relacionarse con otros pares académicos. Entonces, surge un interrogante respecto de la formación del profesor universitario. ¿Es posible a través de redes humanas con soporte tecnológico, hacer realidad el vínculo docencia-investigación-extensión en el desarrollo del trabajo académico en la Universidad?
Sea esta la oportunidad para plantear otras preguntas ¿Qué significa en el contexto nacional formar un profesor-investigador? El interrogante obliga a pensar en lo que está sucediendo en el aula de clase y conduce a otra pregunta ¿Las actuales condiciones de interacción entre el profesor y los estudiantes contribuyen a propiciar ambientes de aprendizaje dinámicos? Si bien, se tiene claro que éstos no son sólo inherentes a la universidad , sino que estos deben ser fomentados desde el pre-escolar, la primaria y la secundaria ¿Cómo está influyendo la Universidad del Cauca en la generación de ambientes de aprendizaje enriquecedores en los otros niveles de la educación colombiana, para potenciar a los estudiantes y profesores en los procesos de recreación y generación de conocimiento?
El aula universitaria, no es ajena a los cambios científico-tecnológicos que están operando en el mundo de las comunicaciones, razón por el cual de manera velada en algunas oportunidades y en otras de manera explícita, se ha convertido en un espacio de conflicto entre las concepciones de conocimiento que orientan nuestras formas de enseñar y las concepciones de aprendizaje que traen los estudiantes producto de su intensa relación con los medios de comunicación.
Entonces la pregunta por el sentido del aula universitaria, nos conduce necesariamente a identificar los problemas y los criterios a tener en cuenta para volverla objeto de investigación. En este caso es importante que:
“..encontramos oportuno recordar a los lectores que la sola presencia de los actores educativos en las aulas no los convierte en sujetos de la educación; su presencia allí tampoco garantiza su vínculo con los campos de representación donde se inscriben los propósitos sociales de la formación” (Utrera, 2001, 88)
Por este motivo, es importante indagar por las implicaciones de los encuentros y los desencuentros entre las diferentes formas de comunicación que confluyen en este espacio, entre ellos uno de los más importantes el lenguaje corporal. Desde la experiencia adelantada por - ieRed- en la inserción del soporte telemático mediante el desarrollo de Seminarios de Formación Avanzada, hemos encontrado como los gestos y las actitudes cobran mucha fuerza para ser interpretados, cuando hay acercamientos al soporte telemático. Esta experiencia nos ha demostrado, como las actitudes juegan un papel tan importante en la convocatoria o dispersión comunicativa así esta esté mediada por el computador.
Las observaciones de los estudiantes universitarios que acuden diariamente al aula de clase permite identificar el ambiente de malestar que les produce la presentación de una exposición oral, porque en varias oportunidades aducen mucha timidez y también se quejan que en algunas ocasiones los otros estudiantes prestan poca atención. Al mirar en detalle los escritos se encuentra al ausencia de marcación de puntos y tildes, muchos errores de ortografía en lengua castellana que llevaría a preguntar acerca de ¿Cómo está incidiendo Internet en la representación escrita del joven universitario?. A la vez, las búsquedas de temas en las páginas Web muestran de manera contradictoria que la facilidad para obtener información no es compensada con los niveles de análisis y profundización de las ideas tomadas de los artículos seleccionados.
Una explicación acerca de las dificultades para exponer la brinda E. Romano al afirmar que:
“La cultura digital amenaza nuestra vocación de narradores. Parecemos asistir al ocaso de la representación como relato, pues parece que ya no hay nada que contar. Aquello que se muestra a los sentidos, es lo que es, sin que resulte ya necesario emplear metáforas ni ensueños para evocarlo”.
Este autor, también se pregunta acerca del régimen a que estamos sometidos hombres y mujeres en la cultura digital, cuya incidencia la explica en el cambio de papel, pues pasamos de ser sujetos activos a consumidores, condición que no deja campo para las elaboraciones personales.
La necesidad de ahondar en las implicaciones de la cultura digital en la vida social e individual de las personas, permitiría un nuevo sentido de las relaciones que se producen en el aula de clase, en la medida que se permite a través del intercambio de sentires y de ideas conocer bondades y las limitaciones de una u otra forma comunicativa. Mientras para los estudiantes es muy fácil leer desde la pantalla del computador, muchos de los profesores requerimos del texto impreso por las reacciones físicas que nos genera estar expuestos a este aparato por largos períodos de tiempo.
El intercambio de experiencias de la relación con el computador puede propiciar otros modos de trabajo académico, al conocer los estilos de trabajo de unos y otros para generar conocimiento. Sería una buena posibilidad reconocernos desde las diferencias individuales y generacionales en las relaciones que establecemos con los objetos producto de la época en que se vive. Este intercambio es susceptible de presentar los dominios que cada uno tiene, para lograr un diálogo desde las miradas que privilegian lo escrito y las otras miradas que apoyan lo digital.
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