Es un periodo histórico caracterizado por una revolución tecnológica centrada en las digitales de información y comunicación, concomitante, pero no causante, con la emergencia de una estructura social en red, en todos los ámbitos de la actividad humana, y con la interdependencia global de dicha actividad. Es un proceso de transformación multidimensional que es a la vez incluyente y excluyente en función de los valores e intereses dominantes en cada proceso, en cada pais y en cada organización social.
Como todo proceso de transformación histórica, la era de la información no determina un curso único de la historia humana. Sus consecuencias, sus características dependen del poder de quienes se benefician en cada una de las múltiples opciones que se presentan a la voluntad humana. Pero la ideología tecnocrática futurológica trata de presentar la revolución tecnológica como dictando una única forma de organización social posible, generalmente asociada a la ley del mercado y al proceso de globalización. De esta forma, la aceptación del extraordinario carácter de la revolución tecnológica en curso conllevaría la aceptación, en lo esencial, de que la propuesta según la cual la ciencia y la tecnología, utilizadas racionalmente, irán solucionando los principales problemas de la humanidad. Aun reconociendo obstáculos en el proceso de difusión y desarrollo, la critica a los usos de la tecnología se identifica a la resistencia oscurantista al cambio social. La ideología de la bondad tecnológica y la ideología de una globalización fundamentalmente orientada por la ley del mercado se refuerzan la una a la otra. En ambos casos, desaparece la sociedad como proceso autónomo de decisión en función de los intereses y valores de sus miembros, sometidos a las fuerzas externas del mercado y la tecnología.
Y sin embargo, la observación empírica, los resultados de la investigación, de mis propios trabajos y de otros muchos, muestran el carácter contradictorio del proceso de globalización y la diversidad de las trayectorias tecnológicas y de sus efectos. Así:
En medio de una de las revoluciones tecnológicas mas extraordinarias de la historia, la disparidad de conocimiento y capacidad científica se concentra cada vez mas en términos relativos, por países, por clases, por instituciones y por organizaciones. Y los efectos de dicha revolución sobre la calidad de vida son apropiados fundamentalmente por las grandes corporaciones y sus circuitos de distribución. El control irrestricto de los derechos de propiedad intelectual se convierte en el mecanismo fundamental del control de la riqueza.
El momento de eclosión de las de libertad, en particular de Internet, pero también del conjunto de tecnologías informáticas de red, de telecomunicación de banda ancha, comunicación móvil y de computación distribuida, es también, so pretexto de terrorismo y pornografía, el momento de la obsesión por la seguridad, del control de los estados sobre las comunicaciones, de la amenaza a la libertad de expresión, dentro y fuera de Internet, de la vigilancia electrónica ubicua y la invasión sistemática de la privacidad por parte de empresas comerciales y agencias de gobierno.
El momento de la innovación y la creatividad como fuentes de cambio tecnológico, enriquecimiento cultural y calidad de vida, es también el momento en el que muchas corporaciones coartan la innovación para disfrutar de rentas de monopolio y en el que la justicia persigue a los jóvenes que intentan poner música a sus vidas aunque no sean mercado para los explotadores de artistas.
En una palabra, una vez mas en la historia, la innovación tecnológica, la investigación científica, la creatividad cultural son apropiadas, manipuladas, coartadas, por los intereses y poderes que se interponen entre los productos de dicha creatividad y las personas de la sociedad de donde surge. La expropiación del trabajo se extiende a la expropiación de las mentes. Siendo así, que una buena parte, en realidad lo esencial, de las fuentes de innovación y de creación, no han surgido de la inversión de las corporaciones o de las instrucciones de las burocracias, sino del impulso creador y generosidad personal de los innovadores. Un breve recordatorio de algunos procesos de innovación tecnológica y cultural permite reflexionar en concreto sobre el debate que estamos planteando.