La interrelación de las nuevas tecnologías con los servicios de información contribuye notablemente al desarrollo vertiginoso de estos servicios y a la prestación de los mismos con alto valor añadido y elevada calidad, es por ello que se toma como punto de partida la necesidad de tomar la información como un servicio, y dentro de este enfoque superar el uso de las clásicas cuatro P del marketing de los productos manufacturados tal y como fue su origen (producto, precio, promoción, plaza).
Consideramos que los servicios, que por su naturaleza misma necesitan de un tratamiento diferente a los productos, entre sí son muy disímiles, lo que lo con lleva a la diversidad de las intervenciones de las variables de la mercadotecnia, en la medida en que cada uno muestre la importancia en el desarrollo de las relaciones con el hombre, ya que éste, llamado usuario o empleado, o en términos más reales cliente interno ó externo, intervienen de diferente manera en la prestación del servicio a través de la tecnología. Un ambiente de mercadeo ayudará también a que las unidades de información mantengan relaciones duraderas y favorables con sus usuarios, como lo demanda la situación actual de los servicios de información. Las organizaciones deben dirigir sus esfuerzos a la calificación de sus especialista, pero no solo como especialistas y conocedores del servicio, sino también como personal hacedor del mismo.
En la actualidad, continuamente aparecen nuevos escenarios de actuación en los que se requiere de la incorporación constante de nuevos actores o perfiles de trabajo que permitan el aprovechamiento de las nuevas vías de negocio que sugieren las tecnologías emergentes. Nos encontramos ante un mundo empresarial en constante evolución. Esta realidad nos obliga a incorporar nuevos elementos para readaptar los procesos y dar respuesta a las nuevas necesidades.
La dirección y la gestión de las tecnologías de la información, así como su correcta integración en la estrategia de la empresa son, sin duda, algunos de los grandes retos del futuro.
Las instituciones confían cada vez más en la información para alcanzar el éxito y la competitividad. Los servicios de información de alta calidad serán uno de los factores clave para alcanzar el éxito en el ámbito del comercio de manera general, es por ello las empresas han de aportar soluciones de marketing a sus servicios y/o productos con el fin de mejorar la forma de interactuar con sus clientes. La adaptación constante a las nuevas tecnologías favorece la obtención de nuevos valores que resultan imprescindibles para afrontar aspectos como el creciente grado de exigencia de los mercados.
No sólo las grandes empresas multinacionales se ven enfrentadas a un nuevo sistema económico y social, la transformación y evolución de los mercados está latente en cada rincón del planeta, hacia una globalización tendiente a quebrar los límites económicos e incluso geográficos. Es por ello que los productores de bienes y servicios de información deben estar consciente de la imperiosa exigencia de satisfacer sus necesidades y la de los consumidores finales, que son el punto de partida y llegada de las instituciones.
Los servicios de información, deben llegar de forma adecuada a sus consumidores y una de las áreas más importantes cubiertas por la administración actual, que permite el intercambio y el desarrollo de estos servicios, así como la información entre las organizaciones y los consumidores, es el del marketing.
Esta, sin embargo, aplicada a en los negocios, ha tenido algunos inconvenientes al tratar de encontrar una forma de empleo directa con los servicios de información que son ofrecidos por las instituciones. Se puede decir que la mayoría de las personas ven en el marketing un concepto nuevo y algo difuso. Por el contrario, el marketing ha existido siempre como un proceso social, es decir, desde que se pone un servicio en el mercado para satisfacer las necesidades del cliente hasta que este hace uso del mismo.
Este consumidor, es el punto vital para cualquier institución, sin él no habría razón de ser para los negocios.
En el campo de la información se hace necesario conocer las necesidades del consumidor, que frente a los servicios de información, estas son cada vez más sofisticadas y especializadas, así como encontrar la mejor manera de satisfacerlas con estrategias adecuadas. El servicio al cliente, adecuado a las estrategias en las organizaciones de cualquier tamaño es la base del desarrollo del marketing.
En el presente artículo nos referimos a cómo los servicios de información deben surgir a partir de la visión del marketing, mediante su comunicación con el mismo cliente, en principio catalogada como promoción, orientada a la satisfacción de las necesidades del consumidor.
Los servicios de información, hoy por hoy, deben contemplar una estrategia más dinámica, más ahora cuando así lo exige el contexto. Por ello, las instituciones de Información, deben emprender estos retos, para elevar el nivel de su competitividad en el ámbito internacional.
Este trabajo atesora un aporte teórico, ya que enfoca aspectos teóricos-racionales de la importancia de la aplicación del marketing a los servicios de información(1),especialmente en cuanto al uso adecuado de sus elementos, convertidos en estrategia con la que debe atenderse a los clientes, la importancia de los precios, las características que deben tener estos servicios, la importancia que tiene el consumidor para el profesional de la información y la calidad de los servicios entre otros. Este artículo sobre todo tendrá una significación práctica ya que en forma real nos enseña como mejorar la satisfacción de las necesidades de los usuarios en el mercado de la información, ayudando esto a obtener una mejora en los rendimientos económicos de las empresas y crear condiciones para la comercialización o posicionamiento de los servicios de información en el mercado internacional.
Las organizaciones de servicios son aquellas que no tienen como meta principal la fabricación de productos tangibles que los compradores vayan a poseer permanentemente, por lo tanto el servicio es el objeto del marketing, es decir, la compañía está vendiendo el servicio como núcleo central de su oferta al mercado.