Los botiquines de los estadounidenses contienen una selección cada vez mayor de medicamentos sin receta (disponibles por el estante) para dar tratamiento a una extensa variedad de enfermedades. Estos medicamentos sin receta a menudo hacen más que aliviar malestares, dolores y picazón. Algunos pueden evitar enfermedades como las caries dentales, curar enfermedades como el pie de atleta y, con la guía de un médico, ayudan a manejar estados de salud recurrentes, como infecciones vaginales causadas por levadura, migrañas y dolores menores de artritis.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (La FDA, siglas en inglés) determina cuáles medicamentos se venden con y sin receta. El término “receta” alude a los medicamentos que son seguros y eficaces cuando se usan bajo el cuidado de un médico. (En otras palabras, requiren ser recetadas por su médico.) Los medicamentos sin receta son medicinas que la FDA ha determinado que son seguras y eficaces para usarse sin la receta de un médico.
La FDA también está autorizada para decidir cuándo un medicamento con recetado es lo suficientemente seguro como para venderlo directamente a los consumidores sin receta. A consecuencia de este proceso regulador, más de 700 productos vendidos sin receta hoy en día usan componentes o dosis que estuvieron disponibles sólo por receta médica hace 30 años.
El acceso a medicamentos sin receta, que ha aumentado en los últimos años, es particularmente importante para nuestra población de edad madura que envejece. Dos de cada tres estadounidenses en edad madura califican tener la salud entre buena y excelente, pero cuatro de cinco informan tener al menos un estado de salud crónico.
Lo cierto es que los medicamentos sin receta ofrecen una mejor oportunidad de tratar los dolores y enfermedades que tienen una probabilidad mayor de aparecer durante la edad avanzada. A medida que vivimos más años, trabajamos más tiempo y participamos más activamente en el cuidado de nuestra salud, crece la necesidad de estar mejor informados sobre nuestro cuidado personal.
La mejor manera de que tanto los jóvenes como las personas de edad madura estén mejor informados, es leyendo y comprendiendo la información de las etiquetas de los medicamentos sin receta. Después del propio medicamento, comprender la etiqueta es la parte más importante del cuidado personal al usar medicamentos sin receta. Junto con las nuevas oportunidades de la administración propia de un medicamento, vienen las nuevas responsabilidades y una necesidad mayor de tener más conocimientos. La FDA y Consumer Healthcare Products Association (CHPA) han preparado la siguiente información para ayudar a los estadounidenses a sacarle provecho a las oportunidades de cuidado personal.