LOS GUERREROS DEL copyright tienen razón: El copyright es un tipo de propiedad. Se puede poseer y se puede vender, y las leyes protegen contra su robo. Habitualmente, el dueños de un copyright obtiene el precio que desea por él. Los mercados calculan la oferta y la demanda que parcialmente determina el precio que puede conseguir.
Pero en el lenguaje normal, llamar al copyright "propiedad" induce un poco a confusión, ya que la propiedad del copyright es un tipo de propiedad extraño. De hecho, la idea misma de propiedad sobre una idea o cualquier expresión es muy extraña. Entiendo lo que estoy tomando cuanto tomo una mesa para picnic y la pongo en el patio. Estoy tomando una cosa, la mesa, y después de tomarla tú ya no la tienes. Pero ¿qué estoy tomando cuando tomo la buena idea que tú tuviste de poner la mesa en el patio--al, por ejemplo, ir a Sears, comprar una mesa, y ponerla en mi patio? Entonces, ¿qué estoy tomando?
Esto no es sólo acerca de la materialidad de las mesas de picnic en comparación a las ideas, aunque esa es una diferencia importante. El asunto es, por contra, que en el caso habitual--de hecho, en prácticamente cualquier caso excepto para una reducida gama de excepciones--las ideas que hacen públicas son libres. No tomo nada de ti cuando copio tu forma de vestir--aunque podría parecer raro que lo hiciera cada día, y especialmente raro si eres una mujer. Por contra, como dijo Thomas Jefferson (y como es especialmente cierto cuando copio la forma en la que viste otra persona), "quien recibe una idea de mí, recibe instrucción sin disminuir la mía; igual que quien enciende su vela con la mía, recibe luz sin que yo quede a oscuras"1.
Las excepciones al uso libre son ideas y expresiones dentro del alcance de las leyes de patentes y de copyright, y otros dominios que no discutiré aquí. Lo que dice la ley en este ámbito es que no puedes tomar mi idea o expresión sin mi permiso: las leyes convierten lo intangible en una propiedad.
Pero cuánto, y hasta qué punto, y de qué manera--los detalles, en otras palabras--importan. Ofrezco cuatro historias que ayudan a poner en contexto la idea de que "los materiales con copyright son propiedad". ¿De dónde viene esta idea? ¿Cuáles son sus limites? ¿Cómo funciona en la práctica? Después de estas historias, el significado de esta afirmación verdadera--"los materiales con copyright son propiedad"--estará un poco más claro, y sus implicaciones se revelaran como muy diferentes a las implicaciones que los guerreros del copyright quieren que asumamos.