Una empresa, al igual que una familia, tiene la necesidad de crecer económicamente; es decir, generar mayor riqueza que pueda ser distribuida entre los miembros que la configuran. Normalmente, este crecimiento económico se da a través de proyectos de expansión que requieren de cuantiosas inversiones.
Por su parte, los administradores de una empresa, al igual que el jefe de una familia, tienen tres formas de obtener el dinero que necesitan para realizar los proyectos de crecimiento:
1.- Generar excedentes de efectivo después de cubrir sus necesidades actuales de operación. Esta es la opción más sana, financieramente hablando.
2.- Pedir un préstamo
3.- Asociarse con alguien que tengas interés en los planes de la compañía y que suministre total parcialmente los fondos para llevarlos a cabo.
Cabe hacer mención que las dos últimas alternativas pueden hacerse de forma privada, es decir, con acreedores y accionistas con quienes se establece relación y contacto directo, y en forma publica, es decir con acreedores y accionistas provenientes del gran publico inversionista y con quienes se establece una relación indirecta a través de intermediarios financieros tales como la bolsa de valores y sus correspondientes agentes llamados casa de bolsa.
En las siguientes secciones, haré un análisis de dos grandes opciones de financiamiento que tiene una organización para obtener recursos para sus proyectos de inversión: pasivo y capital, así como de los dos grandes esquemas en que estos dos recursos de pasivo y capital pueden ser conseguidos: en forma privada y publica.