El "modelo" que sustentó la Universidad pública mexicana fue uno de tipo oligárquico-terrateniente durante el período que va desde mediados del siglo XIX hasta el movimiento estudiantil-popular de 1968-1971. En consonancia con la lucha estudiantil y los cambios político institucionales que se verificaron en el país, surgió una universidad de masas, pública y gratuita, con un fuerte contenido social y con funciones y tareas de "promoción social", sobre todo, para aquéllas clases sociales y sectores medios empobrecidos por la crisis económica en la década de los sesenta.29
Con la crisis estructural y financiera de los ochenta, comienzan a darse fuertes presiones para erigir un tercer "modelo" de universidad elitista, rentable a partir de la introducción de la lógica de las colegiaturas, vinculada a las necesidades de reproducción de las empresas eficientes y productivas, que son las del gran capital privado transnacional y nacional.
Modelo neoliberal de universidad que se convierte en uno de fuerte exclusión social, por la vía del mercado y de la imposibilidad de millones de jóvenes de acceder a sus aulas por falta de recursos, no solamente monetarios, sino de índole social, alimentaria y por la necesidad de trabajar tempranamente, incluso desde la época de la adolescencia, para contribuir al gasto familiar.30 A continuación criticamos las posturas y propuestas que están pendientes para implementar el modelo educativo de universidad neoliberal.