Neología y prensa: un binomio eficaz - Neologismos por derivación

4 - Neologismos por derivación

Monografía creado por María Pilar Ortega Martín. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero18/neologism.html
04 de Septiembre de 2006

La derivación es el procedimiento morfológico que consiste en añadir afijos 6 (prefijos, sufijos , interfijos, circunfijos) a una base 7 para construir una nueva palabra. Las formas resultantes --sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios-- se denominan derivadas.

 

Debido a los numerosos afijos que existen en español analizaremos únicamente los casos más numerosos o llamativos.

3.1. Prefijos

Documentamos nuevas formaciones con el prefijo hiper- de origen griego, que indica ‘superioridad, exceso’; su uso con el significado de ‘muy’ es propio de la lengua coloquial 8:

"... ahora es el Real Madrid el que se mira con hiperpelusilla amarilla en el espejito mágico que es el Barcelona" ( ABC 25-5-99).

En este ejemplo el prefijo unido a un diminutivo refuerza el significado de exageración. Este uso enfático de los diminutivos 9 es ya de empleo generalizado.

"La hiperfobia de nuestra sociedad hacia los magrebíes está alcanzando en las zonas cercanas al Estrecho cotas inimaginables hace sólo una década." (La Vanguardia 6-4-99).

El sustantivo fobia en la acepción de ‘odio, antipatía hacia algo o alguien’ ve fortalecido su significado con la adición del prefijo; produce, por lo tanto, otro nombre provocador y atrayente. Si la frase hubiera estado formada del siguiente modo: ‘las actitudes racistas de nuestra sociedad hacia los magrebíes...’, es probable que el lector hiciese caso omiso de la noticia, el neologismo lo evita.

El prefijo des- con un significado de "privación" ha generado numerosos vocablos: desconfianza, desacuerdo, desagrado, desamor... De ahí:

"Alfredo [Di Stéfano] es un ser admirablemente hierático; ni en el umbral del infierno de la desfortuna descompone el gesto..." (ABC 1-12-98)

El nuevo vocablo es sinónimo de desgracia con formación semejante, desfortuna = sin fortuna.

El prefijo ultra- "más allá de" o "al otro lado de" en "estos maleantes no temen nada del ultramundo", (ABC 4-11-98) es un caso de redundancia, porque el prefijo ya posee en sí mismo este significado de más allá.

Y en "El retúnel de O'Donell estará abierto en abril" (El País 25-1-99), observamos un claro ejemplo de uso repetitivo del prefijo, ya que un retúnel es un túnel que tiene continuación en otro de características semejantes.

Incluso se emplea un prefijo para crear un neologismo que entra a formar parte de una antítesis 10: "Se va al corralón de los muertos y allí se trata de que ellos convivan con nosotros, incapacitados como estamos para conmorir con ellos" (ABC 4-11-98), pues contrapone el mismo tipo de formación léxica: prefijo + verbo: con- + vivir > con- + morir, con dos significados contrarios.

El lenguaje periodístico recoge, con frecuencia, elementos de composición que con el uso están en vías de convertirse en prefijos; son los llamados prefijoides. De ellos el más claro ejemplo es ciber- debido al auge generalizado de la informática y de Internet; neologismos como: ciberpolicía, ciberdelito, cibersexo, cibercompra, ciberusuario, cibermedicina, ciberbanco, ciberpunk, en su origen compuestos con el adjetivo cibernético modificado, están dando paso a un verdadero prefijo ciber-, lo mismo sucede con las familias léxicas formadas con los elementos compositivos tele- 11: telecaridad, telemando, telecine, telemascota, telediario, telestrella, y euro-: euroministro, euromisil, eurobono, eurocheque, euroventanilla, eurotúnel. Estas creaciones son un fiel reflejo de cambios lingüísticos y un claro ejemplo de las modificaciones que experimenta la lengua a través del nivel de uso de los hablantes .12

 

3.2. Sufijos

Por lo que respecta al apartado de los sufijos, señalaremos que el lenguaje periodístico tiene cierta preferencia por determinadas formaciones: -ismo, -ista, -ción, -al, -dad, -izar, -mente presentan un porcentaje de uso muy superior al de los demás, aunque se encontrarán ejemplos de todos ellos.

-Ismo : la proliferación de neologismos creados a partir de este sufijo en la prensa escrita es notable; con una base léxica nominal --y concretamente de nombre propios-- se documentan numerosas y llamativas construcciones; la causa no es otra que su significado: ‘modo, sistema, doctrina’. Podríamos aseverar que es el sufijo preferido por los periodistas que siembran sus columnas de vocablos como: aznarismo, fraguismo, suarismo, hormaecheismo, felipismo, pujolismo, estajanovismo, negrinismo, gilroblismo charlesbronsonismo, gilismo; aunque en este caso dudamos de si se trata del apellido o del partido político formado por el Sr. Gil: Grupo Independiente Liberal; y es que el neologismo que documentamos no lo aclara y con ambas bases puede darse la derivación:

"... de no mediar el pacto el gilismo depredador puede convertir la zona en un solar edificable" (ABC 17-3-99).

De igual forma se ven sustantivos procedentes de adjetivos: pobrismo < pobre (Adj)+

-ismo, matonismo < matón (Adj) + - ismo, seguidismo < seguido (Adj) + -ismo, ñoñísmo < ñoño (Adj) + -ismo.

Incluso se detectan neologismos cuya base es a la vez un derivado bestialismo < [[bestia]n +-al]> [bestial]a +ismo]n , y también formaciones con bases léxicas sustantivas: apellidismo, entreguismo, biografismo, pactismo.

-Ista: sus derivados dan origen tanto a nombres como a adjetivos y tienen una representación mayoritaria en nuestra prensa. Documentamos sustantivos derivados de adjetivos con un significado de ‘partidario o seguidor de’: enemiguista, patrioterista, seguidista. Sustantivos derivados de otros sustantivos, generalmente nombres propios: estajanovista, thacherista, henrygeorgista.

Asimismo, existen adjetivos procedentes de sustantivos --siempre en épocas electorales--, la política: pactista, frentista, resultadista. Adjetivos obtenidos a partir de otros adjetivos, derivados a su vez de un adjetivo sufijado con al-:

"... esa necesidad coloquialista de la poesía de la posguerra" ( ABC 10-11-98).

"Aparte los contrasentidos, el acuerdo hipernacionalista nace como un reto..." (El País 28-12-98).

"El frente constitucionalista derrotó de nuevo al PNV en la votación de ayer" (La Vanguardia 11-1-01).

Incluso hay adjetivos derivados de otros adjetivos formados a partir de un adjetivo sufijado con –ero:

"Yo confieso ser uno de esos aficionados patrioteristas, que desde mi nacimiento disfruté con todos los triunfos de los deportistas españoles " (ABC 1-5-99).

-Ción : este sufijo se emplea como fuente inagotable de formaciones asistemáticas (modificaciones de las reglas de formación) por falta de base en el sistema, genera sustantivos derivados de verbos que denotan "acción" , pero parece que las bases verbales en -izar son las que proporciona mayor número de neologismos:

"La bancarización de nuestro país" (ABC 11-7-99).

"La tesis de la televización de lo público" (ABC 11-5-99).

"La fascistización del régimen de Franco en momentos claves" (La Vanguardia 20-12-98).

Se han creado a partir de los inexistentes * bancarizar * televizar * facistizar. Aunque también se encuentran neologismos formados según dicta el sistema :

"La desespañolización creciente del País Vasco" (El País 7-1-99).

"Sobre la criopreservación de tejidos los expertos piden..." (ABC 4-3-99).

"... la imprescindible dosis de imaginación que Goethe afirmó que era inseparable de cualquier proceso de buena historiación" (El País 2-5-99).

Los verbos españolizar, criopreservar e historiar son verbos lexicalizados, es decir están incorporados en el sistema general de la lengua.

-Al: aunque las formaciones con dicho sufijo no suelen presentar irregularidades morfológicas, pueden ser un buen ejemplo para explicar la variada función de determinados sufijos: sustantivos procedentes de nombres y sufijados en -al que denotan ‘abundancia del primitivo’:

"No es saludable que el primer partido de la oposición ande metido en este pantanal" (ABC 15-5-99).

"Esto es un carajal como dijo el raier Pep Borrell" (ABC 23-1-99).

O adjetivos procedentes de nombres que designan ‘pertenencia’:

"Borrell se ciñó de manera ajustada al ascenso escalafonal" (ABC 15-5-99).

"En la cita congresual se debatirán las reformas de la Junta Directiva popular" (El País 12-11-99).

Asimismo adjetivos derivados de otros adjetivos:

"Eso le da una lozanía diurna lejos de su antiguo aire nocturnal" (ABC 21-4-99).

 

-Dad : es un sufijo que forma nombres abstractos de cualidad a partir de adjetivos. Es un buen ejemplo para conocer los alomorfos, --variantes combinatorias de los morfemas en contextos diferentes--, ya que -dad presenta cambios en -edad cuando el primitivo es bisílabo: cortedad; -idad cuando tiene más de dos sílabas. Este es el más productivo:

"Esta obra que defiende la genovesidad de Colón..." (ABC 9-5-99).

"La historicidad que pertenece a la obra humana..." (ABC 19-11-98).

"La perniciosidad de Van Gaal a quien Núñez ama..." (ABC 26-12-98).

-Bilidad, cuando la base acaba en -ble:

"... reformar la educación para garantizar la empleabilidad de los estudiantes" (El País 22-12-98).

-Eidad cuando acaba en -eo: espontaneidad.

"La europeidad de nuestros diputados contrasta con sus ideas no siempre cosmopolitas en materia de inmigración" (El País 18-12-00).

Todas las categorías léxicas --términos que hacen referencia a las clases en que, tradicionalmente se han agrupado las palabras que comparten determinadas propiedades, en este caso sustantivo, adjetivo, verbo-- son capaces de generar nuevas palabras; si bien las más abundantes son la nominal y la adjetival, también hay que tener en cuenta la creación de verbos.

Respecto a los sufijos empleados para la formación de derivados, –ear, -ecer, -ificar, -izar son los más usados. Si consultamos el diccionario inverso de Bosque 13, comprobaremos que las entradas correspondientes a verbos en –ear son las más numerosas con 1326 registros 14, seguidas de –izar con 561 entradas; las formaciones en –ecer con 330 registros y los verbos en –ificar con 126 entradas son importantes, aunque más escasas en número de términos.

Esta relación no es exacta, pues todos sabemos que la cifra de lexicalizaciones (incorporación de elementos nuevos en el sistema general de la lengua), no corresponde al número ajustado de palabras empleadas en un idioma, ya que el camino de una formación hasta llegar al diccionario es largo y no todas entrarán a formar parte de él, pero sí es un dato bastante fiable a la hora de constatar que la categoría léxica verbal es capaz de producir suficientes recursos para cubrir las demandas propias de la evolución lingüística.

Es curioso observar el siguiente fenómeno: el sufijo izar, que crea verbos procedentes de nombres y de adjetivos, es muy productivo en la prensa escrita y se usa incluso con bases que son nombres propios: Arrabal, Dalí, Alejandro Jodorowsky (escritor ucraniano), el entrenador del Barcelona Van Gaal, incluso la famosa píldora Viagra presentan sus correspondientes verbos en el ámbito periodístico:

"Si Arrabal ha arrabalizado al Greco, si Dalí ha dalinizado el universo yo aspiro a desjodorowskyzar el globo" (ABC 16-5-99).

"¿ Se desvangalizará el fútbol español en 1999 ?" (ABC 22-12-98).

"Al margen de fobias y filias hay que reconocer que Clemente y Gil venden y viagrizan el interés..." (ABC 4-11-98).

No obstante, se documentan neologismos en -izar formados con nombres comunes (dolarizar, masterizar, plurietnizar), y derivados con base léxica adjetiva:

"...los miles de huidos dejan tras de sí un vacío, que... será ocupado por serbios, con el propósito de desalbanizar la provincia" (ABC 23-3-99).

Aunque el español utiliza varios sistemas de adverbialización (concesión del valor o de la función del adverbio a otra parte de la oración), son los adverbios de modo los únicos que emplean un procedimiento derivativo, pues añaden el sufijo -mente a una base adjetiva; ésta es en ocasiones un derivado de un nombre propio:

"...la norma de prisión sin juicio previo se está volviendo garzonianamente laxa" (ABC 10-1-99).

"Si a Mijatovic le duele la guerra de su país [...] tiene dos opciones: una la quijotescamente noble de pedir la excedencia..." (ABC 6-4-99).

Se encuentran numerosos ejemplos para ilustrar este tipo de derivados: nacionalmente, anoréxicamente, monolíticamente. Incluso asistemáticos, que deben explicarse como "extrañamientos o funciones poéticas de lenguaje periodístico", casos del tipo*noviembremente * lanarmente, con una base léxica sustantiva el primero y un adjetivo concreto el segundo, son formaciones no admitidas por la norma.

"... mientras yo me sentía cada vez más y más noviembremente entristecido por causa del maldito otoño..." (ABC 2-11-98).

"Pero llevan tanto tiempo obedeciendo lanarmente a sus electores políticos que Delgado y sus muchachos se han olvidado hasta de cómo no hacer el ridículo" (ABC 22-10-99).

Es frecuente observar en la formación de nuevas palabras fenómenos que son, a causa de sus formantes, creaciones muy cultas, y es evidente la continua presencia del léxico denominado por García Platero 15, ‘jerga de portavoz’ y la posterior estandarización (adaptación a la norma común) de las diferentes unidades en virtud de la demanda del público receptor, cada vez más familiarizado con este vocabulario:

"...un referéndum popular que establezca un sistema electoral mayoritario que ponga fin a una minipartitocracia" (ABC 30-12-98).

"... en los últimos quince años ni la cleptocracia zaireña habría subsistido.." (ABC 7-12-98).

"La frase [...] pertenece a un conspicuo electorólogo del partido popular..." (ABC 9-1-99).

"¿La corrupciología es ciencia auxiliar de la política?" (ABC 10-3-99).

"Imaginar algo distinto equivaldría a desconocer el carácter y la fábrica mental de José Mª Aznar, de eso que ya puede empezar a llamarse aznarología" (ABC 20-2-01).

-Cracia, -logo, -logía: sufijos de origen griego 16 impensables hace años en la prensa escrita han creado formaciones que están pasando al registro cultural de los hablantes.

Igualmente el uso indiscriminado de sufijaciones apreciativas, diminutivos en su mayoría con un valor semántico alterado en determinados contextos, que dejan a un lado su primitivo valor diminutivo en beneficio de una atribución peyorativa, se aprecia cada día con más frecuencia:

"Sendas parejas de niños pijitos (una del Real y otra del Barça para no discriminar) se han pegado un sopapito o patadita en el curso de un entrenamiento y han aderezado la noticia con entrevistas a los protagonistitas de este pugilato tontorrón." (ABC 13-12-98).

"La minicumbrecita Sanz- Toshack..." (ABC 27- 3-99).

-Azo: la variada función de este sufijo como aumentativo con sentido peyorativo tanto en formaciones procedentes de nombres como de adjetivos continúa vigente en nuestra prensa:

"Hemos tenido que refrenar los ímpetus judiciales de Garzón [...] porque en la floresta política salen tiranos, tiranazos y tiranuelos como hongos..." (ABC 20-2-99).

"Enrique Patterson, negro de nación, cubano actual de todas las cubanías, incluso cubanazo y asere desde lo hondo de su alma" (ABC 6-11-98).

Asimismo, se aprecia todavía hoy la función de este sufijo, anotada en su día por Monge 17, en sustantivos derivados de nombres para designar ‘acción voluntaria, fuerte e inesperada’, como son las designaciones de disparos y explosiones: balazo, bombazo... Naturalmente los tiempos cambian, las armas y los campos de batalla con ellos:

"Ahora es mejor callar, dijo Toshack en el vestuario a los pocos minutos del misilazo celtiña 5-1" (ABC 13-4-99).

Es un clásico ya del lenguaje periodístico el uso generalizado de golpe, pero no en el sentido físico sino en su acepción de ‘golpe de Estado’:

"Si la revuelta popular acaecida en 1989 en la capital de Venezuela fue conocida como el caracazo la abrumadora mayoría lograda ahora..." (ABC 7-12-98).

Pensamos que, en un futuro cercano, este sufijo tomará un matiz semántico más amplio designando ‘un golpe de efecto’, es decir, una acción inesperada que sorprende e impresiona, así lo demuestran estos ejemplos:

"El almodovarazo que dio ayer ‘Todo sobre mi madre’ durante su proyección matinal..." (ABC 16-5-99).

"El contrapensionazo en cifras..." (El País 30-12-98).

 

Por último queremos tratar un procedimiento neológico que parece atraer a los periodistas como colectivo de un modo particular; se trata de la siglonimia o tipo de formación léxica que toma como base las siglas; supone un proceso mucho más avanzado en la lexicalizacíon que la abreviatura, dado que es una abreviación que se deletrea en el plano oral: la ucedé, el pepé.

En ocasiones, es difícil deslindar la diferencia entre sigla y acrónimo; este último es una variedad de sigla que está formada por las iniciales de los componentes de una unidad léxica que ya está lexicalizada y que, por lo tanto, se adapta a las normas gráficas y se lee como una unidad : Renfe (Red Nacional de Ferrocarriles Españoles).

El uso de tales elementos en el vocabulario ha proliferado en los últimos tiempos de tal modo que existen diccionarios de siglas; las redacciones de los diarios y oficinas de prensa disponen de listados propios de formaciones síglicas y acronímicas, que son unos elementos que han salido de niveles lingüísticos cultos y han pasado a los vulgares. Ya nadie identifica USA como una sigla sino como otra denominación de Estados Unidos; es posible que muchos hablantes ignoren el verdadero significado de BUP, OTAN, TALGO, OVNI, SER... Las siglas abarcan todos los campos sociales, partidos políticos, bancos, comunicaciones, enseñanza, instituciones, títulos...; no debe extrañarnos, pues, que sean bases comunes que admiten afijos.

No vamos a tratar en este trabajo el proceso de lexicalización de las siglas y acrónimos y las etapas que jalonan tal proceso 18; nos limitaremos a documentar algunos ejemplos que ilustran estas derivaciones:

"Como Telefónica es pequeña para el tamaño mundial de las empresas de Telecomunicaciones era fácilmente opable" (ABC 28-10-99).

Opable: neologismo formado por el acrónimo OPA, procede del enunciado oferta pública de adquisición de acciones; es un adjetivo con una derivación asistemática, solamente en principio, pues la norma dicta que los derivados sufijados en -ble deben usar una base léxica verbal. El verbo opar no está aún lexicalizado y es en sí mismo otro neologismo; de otro lado, el sufijo elegido es el correcto, pues –ble significa la ‘posibilidad de realizar en el objeto de que se trata la acción del verbo que forma la base. Opable es, en este caso, una empresa capacitada para recibir una oferta pública de adquisición de sus acciones.

"...el calor de la acogida [...] disparó las interpretaciones de los expertos en cenáculos onusianos" (ABC 7-2-99).

Onusiano, adjetivo creado a partir de la sigla ONU --Organización de las Naciones Unidas--, tan avanzada en el proceso de lexicalización que admite ya la categoría gramatical de número, el morfema –s. En este caso concreto el sufijo -ano presenta un alomorfo –iano adoptado en numerosos vocablos que designan ‘relación con’ basados en un nombre propio acabado en consonante: mendeliano, hegeliano, herodiano, moratiniano, agustiniano, ciceroniano, draconiano, calderoniano, volteriano... Al adquirir la sigla morfema de plural, admite esta variante.

"Mariano Rajoy es persona de sólida formación jurídica... se encuentra a salvo de cualquier tentación de exceso autoritario o galístico" (ABC 28-2-2001).

Galístico, adjetivo formado a partir de la sigla GAL —Grupos Antiterroristas de Liberación—; a pesar de que en un principio pueda parecer una formación muy creativa, morfológicamente no lo es, puesto que la única creación es el uso de la sigla como base. El sufijo –ístico forma adjetivos que denotan pertenencia o relación.

"...es evidente que el votante conservador está viendo en un PP autonomista [...] un atractivo mayor que en un PNV hachebizado" (ABC 16-3-2000).

Hachebizado es un adjetivo derivado de un verbo, formado a partir del verbo *hachebizar y éste a su vez de la sigla HB /hachebé/ Herri Batasuna, que ha desarrollado elementos vocálicos procedente del deletreo de sus componentes manifestados gráficamente; la creatividad neológica del vocablo consiste en que procede de una base que es en sí misma otro neologismo.

Hemos tratado de demostrar en este trabajo que, como comentábamos en la introducción, la prensa es un caudal inmenso de léxico y un instrumento valioso por su gran influencia en sus receptores potenciales, los lectores.

No pretendemos ofrecer un estudio normativo sino presentar un numeroso grupo de ejemplos para constatar que el periodista gracias a su papel de mediador transmite, de una manera inconsciente quizás, el enorme poder generador del lenguaje a través de unas creaciones espontáneas y en su mayoría circunstanciales; pero creemos que presentar una visión de los mecanismos de formación de palabras desde una realidad viva facilita con ello su comprensión e incorporación a la competencia léxica de los hablantes lejos de planteamientos excesivamente retóricos, que no reflejan las tendencias léxicas contemporáneas.

El uso es innovador: gran parte de lo que decimos a diario es nuevo, es coherente y apropiado a las situaciones. Nada más efímero que la noticia, publicación más perecedera que un periódico, pero esta brevedad proporciona generosos resultados para el lenguaje, una estrecha colaboración, un binomio eficaz.

1 opinión

La neologia.

Me parec q estaun poco desordenado.

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Monografía de María Pilar Ortega Martín. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero18/neologism.html CopyLeft
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