Organizar la investigación - La Integración con la Docencia

9 - La Integración con la Docencia

[editar]
Monografía creado por José Padrón Guillén. Extraido de: http://www.educar.org/articulos/organizarlainvestigacion.asp
10 de Octubre de 2005
Lo dicho en este punto está orientado exclusivamente a los programas de postgrado en su relación con la IU, aun cuando se hacen algunas referencias circunstanciales a la Docencia en pregrado. Esta orientación se debe al hecho de que cada vez más se está insistiendo en la indisolubilidad de nexos entre los Postgrados y la Investigación, al punto de que las recientes expectativas oficiales aparecen encauzadas hacia la creación de programas de postgrado sobre la base de Líneas de Investigación como condición necesaria. De hecho, algunas universidades mantienen estructuras organizacionales de “Investigación y Postgrado”, definiendo así un vínculo institucional estable entre ambas cosas.

Sin embargo, en la práctica, una de las dificultades mayores estriba en la fluidez de ese nexo. Muy probablemente, esa dificultad de fluidez se debe a una cultura organizacional que privilegia un cierto tipo de docencia de corte ‘profesionalizante’. Este tipo de cultura docente se caracteriza por su tendencia excluyente a producir egresados o diplomados, a promover competencias y destrezas y, en fin, a sustentar toda su acción únicamente en un ‘perfil de egreso’.

Hasta aquí, dicho de ese modo, el problema podría parecer poco importante, si no fuera porque a esa misma cultura aparece muy a menudo asociada la convicción de que los contenidos curriculares están ya dados y de que la responsabilidad del docente no pasa de transmitir esos contenidos, tal como vienen en los libros especializados. Así, el docente no interviene en modo alguno sobre los conocimientos que transmite ni, muchos menos, crea aspectos nuevos ni promueve sobre ellos planteamientos de búsqueda que pudieran al menos enriquecer lo dado.

Un hecho innegable es que los contenidos curriculares han ido cambiando constantemente, unas teorías han ido siendo sustituidas por otras y cada vez aparecen enfoques y progresos nuevos en el seno de las áreas académicas correlacionadas con las disciplinas curriculares. Pero podemos estar seguros de que esos cambios no se producen jamás a partir de la docencia orientada según una concepción profesionalizante. Dichos cambios se producen en el mundo de las investigaciones y también suelen producirse en el mundo de aquella docencia que, más allá de una concepción profesionalizante, se basa en una concepción ‘investigativa’.

Esta docencia de base investigativa utiliza el aula de clases como laboratorio o escenario de crítica y producción de conocimientos y no como estación de transmisión fiel de una información preestablecida. En esta concepción los contenidos disciplinarios provienen de las líneas de investigación y la actividad de aula permite su discusión, su validación y su reajuste o, en el peor de los casos, los contenidos dados son sometidos a crítica, son reconstruidos investigativamente y se examina la posibilidad que puedan ofrecer para derivar de ellos nuevos conocimientos y nuevas tecnologías.

De hecho, una gran parte de los investigadores mundialmente célebres han ejercido una docencia así concebida, de modo que muchos de esos contenidos curriculares que ahora transmitimos en la docencia profesionalizante provienen justamente de ese tipo de investigadores que no sólo producen en su cubículo o en su casa, sino que además llevan esa producción al aula de clases para allí exponerla, chequearla, profundizarla y refinarla.

De esa manera, las líneas de investigación están también, de un modo lógico y fluido, en las aulas y en la docencia, donde se hallan los recursos humanos potenciales para desarrollar tesis de grado, papeles de trabajo e investigaciones libres en torno a unos contenidos que, más que provenir de los libros de texto y de los diseños instruccionales, provienen de las mismas agendas de investigación de las Líneas (por cierto, no sería mala idea que la IU exigiera a los docentes-investigadores alguna publicación al cabo de haber dictado un seminario).

Para promover este tipo de docencia investigativa se requiere que los seminarios, el curriculum y las actividades de postgrado en general nazcan a partir de las necesidades planteadas en el seno de las Líneas y no al revés. Los cursos de Postgrado obedecerían entonces a ciertas etapas en el camino progresivo de las Líneas. No sólo permitirían chequear y ampliar los conocimientos y tecnologías allí producidas, sino que también podrían formar profesionales portadores de esos nuevos conocimientos y maneras de obrar. Así, la IU entregaría al sector social productos investigativos no sólo en papel, sino también a través de egresados de postgrado, de recursos humanos renovados y realmente propios de la universidad, los cuales servirían también como mecanismo de difusión de la IU.

De hecho, esto es lo que ocurre en las grandes universidades del mundo, adonde muchos envían a sus hijos o a sus empleados justamente porque allí se produce e imparte un cierto conocimiento y/o unas ciertas tecnologías que no existen en otras universidades y que consideran apropiadas. Si esto lo hacen las universidades prestigiosas de Europa y EU ¿por qué no pueden las nuestras aspirar a lo mismo? Podría suceder que el subdesarrollo de nuestros pueblos empiece por cierto complejo de inferioridad de nuestras universidades, especialmente si recordamos que el desarrollo social e industrial se basa en la producción autónoma de conocimientos.

De lo expuesto antes se infiere que la integración entre Docencia e IU en el nivel de Postgrado sólo puede materializarse si se promueve el tipo de docencia de base investigativa, pero no con una concepción profesionalizante de la Docencia. Por esta última vía el investigador tiene que abandonar su cubículo, su oficina o su sitio de producción para pasar al aula olvidándose totalmente de lo que horas antes había estado haciendo y comenzar a hacer otra cosa radicalmente diferente, casi al modo de los cambios de personalidad. Visto así, la figura práctica del docente-investigador resulta imposible en la concepción excluyentemente profesionalizante de la docencia.

Finalmente, apuntando a algunos aspectos operativos, la integración entre la Docencia y la IU podría lograrse si a la entrada de los programas de postgrado estuvieran las Líneas de Investigación y no otras estructuras burocráticas. Las m ismas Líneas podrían formular los tipos de cursos de Postgrado requeridos, diseñarlos y hacer las respectivas convocatorias y procesos de selección, sobre la base de las ofertas de planes de investigación que ya hayan definido previamente de acuerdo a sus agendas.

Los Trabajos de Grado pasarían entonces a ser vistos como auténticos trabajos de investigación y no como demostración de destrezas curriculares, ya que serían los más apetecidos productos de las Líneas. Éstas serían también los jurados naturales de esos trabajos de grado, pero no sólo en un “Acto de Defensa”, sino permanentemente, a través de todo un proceso de seguimiento y de intercambios grupales. Las desavenencias y confusiones metodológicas y epistemológicas tenderían igualmente a minimizarse, ya que serían las Líneas las que definirían sus propias plataformas conceptuales y procedimentales, así como sus particulares criterios de búsqueda y validación.

Las actividades de Tutoría y asesoría podrían también racionalizarse en torno a las redes de problemas, de modo que, por ejemplo, los doctores tutorizaran los trabajos de Doctorado agrupados dentro de su programa, entendiendo las tutorías como parte de la actividad de coordinar algún nodo dentro de la red. A su vez, análogamente, los cursantes de Doctorado tutorizarían los trabajos de las Maestrías y los cursantes de éstos, sucesivamente, se encargarían de algunos trabajos de Pregrado. Éste podría ser también un mecanismo para ir aproximando el Postgrado al Pregrado, especialmente si, además, las Líneas de Investigación pudieran de algún modo controlar las cátedras de Metodología del Pregrado y subsumirlas dentro de la actividad docente-investigativa de las Líneas (en general, para el problema de las Tutorías, abordado dentro de nuestra Línea, véase Reyes, 1998).

Para concluir, conviene hacer énfasis en que todavía queda por definir la mayoría de los aspectos organizacionales que constituyen la problemática de la IU, especialmente en los niveles más operativos. Tenemos todavía mucho que investigar sobre cosas como el clima y la cultura organizacional en relación con los procesos de investigación, como la economía y el mercadeo de investigaciones, como la psicología individual y social de esos procesos, como los diseños de procesos organizacionales investigativos, etc.

Aunque en nuestra Línea tenemos bajo desarrollo algunos proyectos de trabajo y otros bajo oferta, de todos modos el camino se hace largo y complicado, sobre todo por las mismas trabas organizacionales que se expusieron en la primera parte de este papel. Precisamente, la motivación de fondo para escribir todo esto partió de la necesidad, vivida en carne propia, de que las cosas empiecen a cambiar. Ojalá estas ideas pudieran servir, cuando menos, para promover contra-argumentos válidos.
[editar]

9 opiniones

Muy Bueno

La información esta muy completa.
Lenys Jaimes
Exelente...!!!

mamenmelo todos los perros ke opinaron sobre esta hijaeputada de mierda de jodida madre de puteria de articulo...esta hijaeputada de mierda de jodida madre de puteria de articulo...no sle sirve ni al ke lo escribio...i hijo e puta ke lo escribio es un trnko he mamaguebo ke no tenia oficio...asiii ke mamenlo todos...hijos de putas...MUERANCE SARNOSOS
Exelente !!.

El artículo es muy interesante, ha logrado recrear apartes de pensamiento fruto de mis incipientes experiencias en el aprendizaje de la investigación científica (iu). El reto: incorporar al conocimiento el hecho de que la investigación es estratégicamente dinámica, intrínsecamente compleja y lo mejor de todo maravillosamente natural y accesible. Unad - cali - colombia.
Diseño de inventario.

Es bueno cheverebien.
Docente investigador, un imposible.

En primer lugar felicito la interesante monografía de josé padrón sobre la iu y su relevacia social. Una de mis últimas inquietudes es sobre como hacer investigación desde la docencia. Los estamos dialogando con mis colegas, pero realmente parece un imposible tal como está planteado el sistema. En esto coincido con padrón. Esta es nuestra agenda: encontrar la manera de integrar la formación superior con la investigación en proyectos de gran significatividad social. Se trata de todo un desafío. Rafael laynes sánchez

instituto superior pedagógico arequipa

arequipa - perú.
1 2 | siguiente >

Monografías relacionados con 'Organizar la investigación'

La investigación apreciativa, presentada en este artículo, ofrece una manera complementaria viable para realizar una... Más »
Este artículo pretende mostrar una forma de concebir los Semilleros de Investigación, dentro de este... Más »
Este trabajo pretende ser un avance de investigación a propósito de la ubicación de la... Más »
Este artículo, resultado de la conceptualización y de la experiencia en torno a la conformación... Más »
El presente trabajo tiene una finalidad práctica: constituirse como material de consulta rápida para todos... Más »

Autor y licencia de 'Organizar la investigación'


Monografía de José Padrón Guillén. Extraido de: http://www.educar.org/articulos/organizarlainvestigacion.asp CopyLeft
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.