Hay una gran variedad en la reputación de los OFCs. – yendo desde aquellos con estándares regulatorios e infraestructura similar a la de los principales centros financieros internacionales, tales como Hong Kong y Singapur, hasta aquellos donde la supervisión no existe. En adición, muchos OFC’s han estado trabajando para subir los estándares y así poder mejorar la posición de su mercado, mientras que otros no han visto la necesidad de hacer esfuerzos similares.Los OFC’s pueden ser usados por dos tipos razones: legítimas y/o dudosas, las cuales han estados implícitas a lo largo de este informe, y serán discutidas mas explícitamente a continuación. En cuanto a las razones legítimas, se puede tomar ventaja de lo siguiente:
(1) impuestos explícitos más bajos y consecuentemente una ganancia después de impuestos mucho más alta;
(2) esquemas regulatorios más simples y prudentes que reducen los impuestos implícitos;
(3) formalidades mínimas para la incorporación;
(4) la existencia de esquemas legales adecuados que salvaguardan la integridad de las relaciones principal-agente;
(5) la proximidad a economías más grandes, o a países que atraen los influjos de capital;
(6) reputación de OFC’s específicos, y de los servicios especializados que ofrecen;
(7) cero controles cambiarios; y,
(8) medios para salvaguardar activos del impacto de litigación, etc.
El propósito de uso de un OFC puede ser también de carácter dudoso, como lo sería la evasión contributiva y el lavado de dinero, tomando ventaja de un alto potencial de ambientes operativos menos transparentes, incluyendo un alto nivel de anonimato, para escapar de las agencias legales y del orden público en el país doméstico del dueño beneficiario de los fondos. Las razones legítimas proveen a su vez una gran cubierta. Los principales bancos de EEUU y otros bancos extranjeros tienen subsidiarias offshore para clientes y compañías que quieren evadir las leyes y el escrutinio de sus propios países. Estos refugios le permiten a individuos y a las compañías evadir impuestos. También facilitan el fraude financiero internacional, la manipulación del mercado, el robo de propiedad intelectual, negocio de armas ilegales y drogas. La gran variedad de usos legítimos resulta en una distinción extremadamente fina entre las actividades legales y las ilegales, ya que ambos tipo requieren bajos niveles de tributación y altos niveles de secretividad ofrecidos por los OFC’s. Los OFC’s han sido utilizados como refugios seguros para fuga de capital de las elites poderosas de los países menos desarrollados. En cuanto a los abusos corporativos se incluyen el disfrazar pagos ilegales tales como sobornos, esconder contribuciones a partidos políticos, rompimiento de sanciones, y la nueva modalidad de descargar las bases de datos de la compañía onshore a las computadoras de su subsidiaria offshore, estrategia que ha sido utilizada por los principales bancos buscando alguna ventaja competitiva[5]. El Estado también puede incurrir en abusos a medida que utilizan el dinero para encubrir operaciones ultramar, suplir fondos a otros gobiernos, partidos de oposición, o grupos terroristas[6].A pesar de esto, son más las razones legitimas pero siempre hay sus excepciones, desde las más desapercibidas hasta las más escandalosas, como es el caso de FIMACO. Sin embargo, son estas últimas las que en tiempos recientes y durante la última década del siglo XX han llamado la atención de los grupos internacionales más importantes del mundo, como lo son la ONU, el FMI, la OECD, entre otras, y las potencias económicas mundiales, ya que mucho del dinero que se mueve en estos centros proviene del narcotráfico, de la evasión contributiva que exime a los países con regímenes contributivos el generar ingresos por concepto de contribuciones, y de la malversación de fondos destinados a objetivos de mucha más envergadura en ciertos países. Tal fue el caso de FIMACO, una sucursal del Banco Central Ruso y el Fondo Monetario Internacional, la cual en 1996 fue reportada por Price Waterhouse cuando se supo que el Banco Central Ruso había canalizado $1.2 billones de dinero de FMI a esta firma en las Islas Channel. Tales canalizaciones también involucraron al Bank of New York, el cual fue utilizado para lavar alrededor de $4 billones en fondos desde Rusia. Para mejorar los estándares de desempeño de estos centros financieros y evitar al máximo que se utilicen para propósitos no meritorios, se han venido presentando un sinnúmero de iniciativas para regulación y legislación. El punto medular en todo esto es la aplicación del Derecho y las Leyes Internacionales, sobre todo la soberanía de los países y hasta que punto puede influir en ella los gobiernos de otros países. Es necesario reconocer que así como las fronteras marcan un borde protector contra la intromisión extranjera, entre naciones pueden definir los limites a los que las leyes de un país pueden llegar. Los gobiernos de las naciones económicamente poderosas pueden continuar ejerciendo presión política para doblar la voluntad de otras naciones más pequeñas, pero el Derecho Internacional requiere que la soberanía de las naciones sea respetada en las cortes de ley.Las siguientes son iniciativas[7] dirigidas a desviar el envolvimiento de los OFC’s de la negligencia en cuanto a regulaciones financieras, evasión contributiva, y crímenes financieros. Éstos se han convertido recientemente en el blanco principal de la FATF (Financial Action Task Force) y de la OECD (Organization for Economic Cooperation and Development) porque como ya se ha mencionado anteriormente, muchos de ellos son vistos como que ofrecen oportunidades para los delitos antes expuestos, así como también presentan obstáculos a las investigaciones anti-corrupción. El Foro de Estabilidad Financiera se estableció para revisar los usos y actividades de los OFC’s y su importancia para la estabilidad financiera global El Foro considera que la clave para dirigir la mayor parte de los problemas con los OFC’s que tienen debilidades en la supervisión financiera, cooperación cross-border, y la transparencia de los procesos, es a través de la adopción y la implementación de estándares internacionales. Para que se cumpla con estos estándares el Foro está buscando los incentives apropiados para motivar dicho cumplimiento. El Comité BASEL de Supervisión Bancaria ha promovido activamente una cooperación más efectiva entre los supervisores del país doméstico y los del país anfitrión por muchos años. En 1997 emitió el reporte sobre los Principios Básicos lo cual provee un esquema apropiado de supervisión conjunto con el anterior Minimum Standards Report 1996, los cuales pueden ser universalmente implementados en las jurisdicciones. La FATF fue establecida para proteger los sistemas financieros del uso criminal para el lavado de las ganancias de los crímenes serios y/o relacionados a las drogas. El énfasis recientemente ha sido en dirigir el trabajo de la FATF a otros crímenes, además de los asociados a las drogas, incluyendo los crímenes fiscales. El Offhsore Forum de las Naciones Unidas es una iniciativa del 1999 de la Oficina para el Control de Drogas y Prevención del Crimen de la ONU para denegar a los criminales el acceso a los OFC’s con el propósito de lavar lo generado en actividades criminales. El programa busca el compromiso político de los OFC’s hacia la adopción de estándares mínimos de desempeño[8]. Como incentivo el Foro provee asistencia técnica que ayudara a los centros a cumplir con estos estándares. El Comité de Asuntos Fiscales de la OECD ha establecido lo que han llamado el Forum on Harmful Tax Competition bajo auspicio de el grupo G-7, el cual ha puesto un mayor énfasis en la necesidad de mejorar la cooperación internacional para aumentar la efectividad de los intentos por prever la erosión de la habilidad de las autoridades tributarias de los principales países para tributar el ingreso y el capital de sus residentes.
En cuanto a las iniciativas estadounidenses, la propuesta de los Estados Unidos, según Jonathan Winer (ex diputado y secretario de estado para el cumplimiento internacional de leyes y narcóticos), cree en que los estándares internacionales tales como la practica “Conozca a su Cliente”, necesitan ser extendidas dentro de la incorporación y el otorgamiento de licencias a compañías exentas, IBC’s, consorcios, fondos, y todas las actividades asociadas a los OFC’s. Además, el Congreso estadounidense ha pasado sinnúmero de proyectos de ley buscando neutralizar el efecto de la secretividad bancaria y corporativa.A modo de ejemplo de cómo los OFC’s han reaccionado a estas iniciativas, presentamos el caso de las Islas Cayman, quienes convinieron en un Tratado de Asistencia Legal Mutua con los Estados Unidos. Estas islas se han envuelto en varias iniciativas internacionales dirigidas a mejorar los estándares profesionales y los requerimientos de la industria de servicios financieros offshore. Estas iniciativas incluyen el mejorar los regímenes anti-lavado de dinero, proveer mas cooperación con otras jurisdicciones y reportes obligatorios en cuanto a movimientos sospechosos. El gobierno de Islas Cayman se comprometió enfáticamente a eliminar ciertas practicas tributarias dañinas y que cumplirán al máximo con estas iniciativas, además especificaron mas claramente cuales medidas serian implementadas. La posición de Cayman se resume así: (1) No se harán cambios en el régimen cero-impuestos; (2) el gobierno de Cayman acordó introducir el intercambio de información contributiva; (3) la Ley de Preservación de Relaciones Confidenciales de 1976 será repelida y remplazada por legislación más moderna.
El efecto de las iniciativas internacionales ha sido beneficioso en general para las jurisdicciones mejor reguladas. En las Islas Cayman, los primeros nueve meses del 2000 percibieron un aumento en la actividad económica en la industria de los servicios financieros más que en todo el año 1999. Mientras que para otras jurisdicciones menos reguladas adecuadamente, se registró un descenso en los volúmenes de negocio para la misma industria.