Las relaciones entre el VINITI y el IDICT se iniciaron de manera informal antes del 19 de abril de 1963. A mediados del año 1962, llegó a Cuba Efim Vasillevich Klyaev, un experto designado por la UNESCO para asesorar a las autoridades cubanas en la organización de la actividad científico-informativa. Este experto era funcionario del VINITI, ello facilitó, que durante su estadía, se establecieran los primeros contactos que se fortalecieron hasta que posteriormente se formalizaron las relaciones. 19
El VINITI era uno de los institutos de información nacionales que integraban la red de organismos de información de la URSS, adscriptos al Comité Estatal de Ciencia y Técnica y a la Academia de Ciencias de la URSS. Agrupaba a una inmensa cantidad de trabajadores y colaboradores, en concordancia con la amplitud de funciones que asumía como encargado de extraer y procesar exhaustivamente toda la literatura mundial sobre ciencias naturales, técnicas y economía industrial que utilizarían los científicos, técnicos e ingenieros de la URSS.20
En el plano metodológico y organizativo de la actividad, el VINITI constituía una institución de referencia a la hora de abordar las complejidades de la Informática como ciencia. Ante la certeza de que el enfoque puramente pragmático no podía garantizar la eficacia necesaria de las actividades científico informativas, la labor de ese instituto estuvo particularmente enfocada hacia la realización de investigaciones amplias y multifacéticas en la esfera de la Informática.
El Instituto trabajaba en tres direcciones básicas: científico-informativa, de investigación y de organización científica. También editaba un conjunto relevante de publicaciones; entre ellas, se destacaba su Revista Referativa, compuesta por 16 series temáticas, que abarcaban las más importantes ramas de las ciencias naturales y técnicas en cuya preparación se empleaba una gran cantidad de fuentes de información.21
Por obvias razones de carácter económico, para Cuba era imposible contar adquirir el total de fuentes primarias necesarias para las investigaciones que acelerarían el desarrollo científico y económico de la nación. A esto, se sumaba la urgencia de la tarea para el país, la falta de experiencia para abordarla, la carencia de especialistas conocedores de lenguas extranjeras y de las técnicas para realizar la actividad de procesamiento.
Debido a estas razones, el IDICT se inclinó por utilizar el procesamiento analítico-sintético de obras primarias, realizado por sistemas y órganos de información científica y técnica de otros países (el VINITI particularmente). Las publicaciones científicas y técnicas cubanas sí se procesaron por los propios especialistas del IDICT.
De este modo, las condiciones objetivas llevaron al IDICT hacia el principio de procesamiento único y utilización múltiple de la información. El IDICT pudo enriquecer sus fondos con información actualizada y relevante gracias a que el VINITI enviaba copias en microfilmes de artículos originales que el IDICT le solicitaba: colecciones de revistas, publicaciones, documentos que asesoraban en la actividad metódico-metodológica y de capacitación de especialistas que se practicó en el propio IDICT.
En el año 1965, visitó el país el director del VINITI, A.I. Mijailov, una prestigiosa personalidad en el campo de la actividad científico-informativa. Entre ambas instituciones se firmó el primer convenio de colaboración sobre la base del intercambio mutuo de experiencias, de materiales informativos y de especialistas. Dicho convenio favoreció mayormente a la parte cubana porque, como se conoce, en aquellos momentos Cuba no poseía las condiciones necesarias que le permitiesen mantener un flujo de intercambio equivalente.
La influencia del VINITI también fue notoria en el desarrollo de la actividad científico informativa en Cuba desde el punto de vista metodológico. En este aspecto, se contó directamente con la asesoría de especialistas soviéticos que realizaban estancias de trabajo en el IDICT para apoyar el trabajo en estos temas.
Para garantizar el apoyo documental en dichos aspectos, el VINITI enviaba regularmente la copia de los acuerdos y recomendaciones del Grupo de Trabajo de los países miembros del CAME para la información científica y técnica; estos materiales fueron de gran utilidad para el desarrollo de la actividad de preparación de especialistas y metódico?metodológica que se desarrolló posteriormente.19
De especial importancia fue el apoyo brindado para determinar el sistema de clasificación que se adoptaría en el país para realizar el procesamiento de la información, -se escogió la Clasificación Decimal Universal (CDU) que se aplicaba en los países socialistas- y, al ser un sistema desconocido en el país, se realizó la necesaria preparación de los especialistas para su uso.18
Con esta ayuda, poco a poco, los especialistas del IDICT fueron capaces de comenzar a producir sus primeras elaboraciones metodológicas y organizativas, que tomaban, como puntos de referencia, las experiencias más importantes del desarrollo de la actividad científico-informativa de los países socialistas. Así, ellos comenzaron a estar en condiciones de trasmitir sus conocimientos a los demás trabajadores de esta esfera.