Para abordar el estudio sobre el desarrollo de la actividad científica informativa en Cuba durante la etapa prerrevolucionaria fue necesario consultar una serie de documentos que permitiesen conocer, en primer lugar, el nivel de desarrollo científico que presentaba la isla y sus causas incidían en esto.
En este sentido, resultó muy útil la consulta del folleto La Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, de
José A. Bustamante O'Leary, 1979, que ofrece una panorámica del acontecer en esta institución a lo largo de su siglo de existencia.
El estudio Momentos y figuras de la ciencia en Cuba, de
Pedro M. Pruna Goodgall, 1994, también aportó una gran cantidad de elementos de interés para la investigación porque, principalmente mediante una descripción de los trabajos realizados por las más importantes personalidades de la ciencia en Cuba a lo largo de la historia del país, reúne los momentos clave de la actividad científica cubana.
Hallar fuentes documentales que permitiesen determinar la existencia de antecedentes de un posible desarrollo de la actividad científico informativa durante la etapa prerrevolucionaria resultó muy complejo. En las publicaciones periódicas de la etapa, casi no aparece información que aborde este tema. Fue necesario, por tanto, buscar aquellos elementos que mostraran la no existencia de esta modalidad informativa. Para ello, se revisaron todos los números editados correspondientes a las revistas Boletín de la Asociación Cubana de Bibliotecarios y Cuba Bibliotecológica.
De la exploración realizada sólo se encontraron dos artículos en la revista Cuba Bibliotecológica (v. 1, no. 3, 1956) que hacían referencia específica a esta temática. Los artículos son los siguientes: "Hacia un catálogo colectivo de publicaciones científicas", de
Carmen Rovira y "El libro en la biblioteca especializada", de
Ana Rosa Núñez.
También se consultó el folleto titulado Cuban Libraries, de
Josefina Mayold y
Jerrold Orne, en el que se caracterizan las principales bibliotecas del país. Además, contiene un epígrafe en el que se describen las peculiaridades de las bibliotecas cubanas especializadas en disciplinas científicas y técnicas.
Para abordar el estudio de la Ciencia de la Información en Cuba a partir de 1959, fecha clave por significar un giro radical en el devenir político, económico, social, cultural y científico del país, pudo consultarse una mayor cantidad de fuentes que posibilitaron realizar un análisis de la evolución de los distintos fenómenos.
Muy importante resultó la lectura de la revista hoy conocida como Ciencias de la Información, creada en 1968 bajo el nombre de Actualidades de la Documentación y que posteriormente tomó la denominación de Actualidades de la Información Científica y Técnica, debido a que la misma ha recopilado, a lo largo de 35 años, el acontecer de la actividad científico informativa del país. De los diversos artículos revisados por considerárseles afines a la temática de investigación resultaron muy ilustrativos:
"Palabras inaugurales de la III Conferencia sobre información laboral celebrada en el Comité Estatal del Trabajo y Seguridad Social", pronunciadas por
Tirso W. Sáenz. Vol. 11, No. 7, 1980. En este discurso, el entonces vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba, realizó un análisis del estado de la actividad científico informativa y de las dificultades experimentadas ante la implementación del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica y de los servicios informativos en general.
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La divulgación científica y la educación de usuarios: tareas de los centros multisectoriales de información científica y técnica", de
Tamara Alfonso Otero. Vol. 11, No. 7, 1980., resultó muy útil porque enumera los retos más importantes que debían enfrentar los centros multisectoriales para el desarrollo eficiente de sus funciones.
"Los centros multisectoriales de información científica y técnica y su proyección hacia la esfera productiva", de
Isolina Becerra Yañes, Vol. 12, No. 1, 1981., es un artículo que merece destacarse porque aborda los aspectos relativos a la conformación del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica y la creación de los centros multisectoriales; sobre todo, presta atención a su función como eslabón directo con la actividad productiva.
Una temática similar es también abordada en el artículo: "Origen y desarrollo de los centros multisectoriales del Instituto de Documentación e Información Científico-Técnica de la República de Cuba", de
Ramón Aja Castro. Vol. 14, No. 4, 1983. Su estudio permitió profundizar en las características y funciones de estas instituciones, y de los organismos de la administración central del estado en el apoyo a su organización.
"Acerca del trabajo y perspectivas de desarrollo del Centro Internacional de Información Científica y Técnica", de
L. N. Sumarokov. Vol. 12, No. 5, 1981., posibilitó conocer acerca de los principales objetivos, las acciones de cooperación con otros países, así como el funcionamiento del Centro Internacional de Información Científica.
Al consultar "Intervención de apertura de la XII Reunión del Comité de Representantes Plenipotenciarios del Centro Internacional de Información Científica y Técnica" a cargo de
José Altshuler (Vol. 12, No. 5, 1981), puede establecerse la significación para Cuba tenía su incorporación al Sistema Internacional de Información Científica y Técnica y la aprobación del Programa de Asistencia a largo plazo durante el período 1981-1985.
"Veinte años de relaciones IDICT-VINITI", de
Emilio Morales Muñoz y O. I. Globachev. Vol. 14, No, 4, 1983., con motivo de la celebración del veinte aniversario de la creación del IDICT, ofrece un esbozo de las relaciones de cooperación establecidas entre estas dos instituciones y la importancia de la colaboración soviética en el desarrollo de la actividad científica informativa cubana.
También interesante, resultó "Algunos aspectos del teleacceso en Cuba", de
Emilio Badía González. Vol. 19, No. 1, 1988. En este trabajo su autor hace un recuento de la introducción y el desarrollo de las nuevas tecnologías de información en la actividad científico informativa en el país y describe los pasos realizados para la implementación del acceso desde Cuba a la red del Sistema Internacional de Información Científica y Técnica.
Durante el proceso de búsqueda, se hallaron fuentes de interés en los fondos de información de la Biblioteca del Museo de Historia de las Ciencias "Carlos J. Finlay". Allí existe poco conocida y que trata mayormente el tema de la implementación y el desarrollo del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica durante los años setenta y ochenta.
Por la utilidad y precisión de la información que contenían resulta imprescindible mencionar los siguientes documentos:
Primera Reunión de Información Científica y Técnica. Memoria, Instituto de Documentación e Información Científica y Técnica, 1966. Recopila las memorias de las sesiones de trabajo realizadas durante este evento para la discusión de los más importantes tópicos concernientes al desarrollo de esa actividad en el país y que aún era prácticamente desconocida.
Informe sobre la organización de la actividad de información científico-técnica agrícola, 1973. Es un folleto elaborado por el Centro de Información y Documentación Agrícola (CIDA), subordinado al INRA, que analiza los elementos más importantes que incidieron en el desarrollo de la actividad científico informativa en Cuba. Particulariza en la actividad realizada por esta institución como primera organización de información en el país, con condiciones para integrarse al Sistema Internacional de Información Científica y Técnica del CAME. También se describen las características y funciones de este sistema y de otros a los cuales el CIDA estaba incorporado.
Concepción del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica y estado actual de la actividad científico - informativa en Cuba. Elaborado por el Instituto de Documentación e Información Científica y Técnica en 1973, recoge, en un extenso informe, los resultados de una encuesta realizada a distintos centros de información científica y técnica pertenecientes a importantes ramas de la economía nacional, así como las conclusiones a las que llegaron dos especialistas del VINITI que visitaron el país con el objetivo concreto de ofrecer su visión acerca de la implementación del sistema.
Reunión Nacional de Información Científica y Técnica, 1975. Esta serie de 16 documentos elaborados por la Dirección de Información Científica y Técnica del Consejo Nacional de Ciencia y Técnica recopila los debates y conclusiones, agrupados por temas, de las comisiones de trabajo creadas durante esta importante reunión.
Bases Metodológicas para el establecimiento del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica. Es un proyecto elaborado por el Comité Estatal de Ciencia en 1979, un año antes de su disolución, en el que se propone una estructura y las funciones correspondientes a las partes componentes más importantes del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica.
Informe del Estado actual y perspectivas de trabajo de las UDICT, de Ramón Aja Castro, 1982. En este folleto, el autor enumera y profundiza en los principales problemas que atentaban contra el óptimo funcionamiento de las unidades de información científica y técnica creadas para satisfacer las demandas de información de los diferentes sectores y ramas de la economía nacional.
Informe de balance. Sistema Nacional de Información Científica y Técnica 1990. Realizado por el Instituto de Información Científica y Técnica, constituye un recuento de las tareas más importantes de la actividad científico informativa ejecutadas durante el quinquenio 85-90. En este folleto, se hace referencia a la necesidad de reorientación de la actividad ante la nueva etapa de limitaciones económicas que enfrentaba la nación.
La consulta de Decretos y Resoluciones relacionadas con la implementación de una política nacional de información y que aparecen recopiladas en un folleto aportaron también información muy importante. Entre ellos resaltan:
La Ley 1011 mediante la cual se constituye la Comisión Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba.
La Ley 1107, promulgada el 19 de abril de 1963, en la que se consigna la creación del IDICT y sus funciones.
La Resolución No. 2 del Comité Estatal de Ciencia y Técnica, del 17 de septiembre de 1976, con ella se materializa la creación del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica, se enuncian sus funciones y estructura, y se establece la creación de las filiales provinciales del IDICT en todo el país.
El Decreto-Ley No. 31 del Consejo de Estado, dictado el 10 de enero de 1980, con el que se le asigna nuevamente a la Academia de Ciencias de Cuba la función de organizar, dirigir y controlar los trabajos de implementación del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica.
La Resolución No.16 de la Academia de Ciencias de Cuba, emitida el 3 de febrero de 1984, esta contiene el reglamento para la organización y funcionamiento del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica con el objetivo de garantizar un trabajo coordinado.
La consulta de varios profesionales destacados en el ámbito de la actividad de información en Cuba, generó también información muy relevante a los efectos del presente trabajo. Ellos fueron:
- Humberto Arango. Director del IDICT durante el período 1983-1996. Representó a Cuba ante organismos internacionales de información, actualmente es director de Telefónica DataCuba.
- Víctor Fernández. Fue el director del Centro de Documentación del ISRI, actualmente es especialista de CubaWeb y profesor de la Facultad de Comunicación.
- Regla Peraza. Dirigió el Departamento Metódico de la Biblioteca Nacional durante el período en que María Teresa Freire de Andrade administró esta institución.
- Gloria Ponjuán..Especialista con una larga trayectoria como profesional de la actividad científica-informativa, actualmente dirige el Departamento de Bibliotecología y Ciencia de la Información de la Facultad de Comunicación.
- Antonio Ruano. Especialista del IDICT y organizador de eventos de esta institución. Fue representante cubano ante el Centro Internacional de Información Científica y Técnica.
- María Luisa Sené. Fundadora y especialista del IDICT.
- Martha Terry. Dirigió la Biblioteca Nacional, actualmente dirige la biblioteca del Instituto Cubano del Libro.