La interactividad se ha convertido en una de las características más saltantes en la relación entre los lectores y los medios de comunicación con presencia en Internet. Prácticamente todo producto exitoso en línea debe necesariamente contar con esta característica para crecer y captar el interés de los usuarios. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define a la interactividad como la interacción -a modo de diálogo- entre el usuario y la computadora. Este concepto trasladado hacia el escenario de la World Wide Web amplia la relación usuario-computadora en un gran red de redes como es Internet. Y aunque pueda parecer obvio, un análisis en profundidad nos demuestra que el término interactividad tiene múltiples significados según el objetivo de quiénes lo plantean.
Laura Solanilla1, responsable de difusión en Internet del Instituto de Cultura de Barcelona, señala que este concepto no es unívoco porque el análisis de lo que supone la interactividad tiene que considerar diversos factores: el tipo de público a quien va dirigida, la definición de sus finalidades (educativa, participativa, evaluativa, etc.) y la accesibilidad tecnológica del recurso con respecto a los equipos de los usuarios potenciales. Define además un interesante esquema sobre el potencial de la interactividad del usuario respecto a la página web.
Un primer nivel ofrecería mecanismos de contacto entre el usuario y el responsable del web.
Un segundo nivel permitiría al usuario participar en alguna actividad propuesta por los emisores, siguiendo unas pautas marcadas previamente.
El tercer nivel permitiría al usuario generar contenidos de una forma controlada para los responsables del web.
Un cuarto nivel permitiría al usuario convertirse en coautor de los contenidos del web y modificar libremente la información inicial ofrecida.
La autora define cuatro niveles de acercamiento entre los cibernautas y desde Lima proponemos un quinto nivel referido al hecho que ahora un usuario puede contar con un medio de expresión con proyección pública y sin necesidad de tener la infraestructura y los controles que rodean a una publicación web.
Desde Argentina propongo un sexto nivel que es la posibilidad de multimedialidad, ya que se puede incorporar diferentes tipos de lenguajes, no sólo el escrito, sino que además, el usuario puede enviar, audios y videos, por nombrar algunos