La mejor manera de plantear buenas soluciones es ser capaz de identificar lo que realmente necesita el usuario (sus objetivos más frecuentes y prioritarios) de entre el innumerable número de posibilidades y opciones que teóricamente puede tener sentido realizar. Por cada funcionalidad añadida la usabilidad de un programa disminuye.
La técnica de los
escenarios y los personajes∞ de la que Picasa es un buen ejemplo, nos permite descubrir las necesidades del usuario y jerarquizarlas según su importancia.
El resultado es una interfaz creada para lo
más probable y no para todo lo posible∞.