Picasa solo ofrecen 4 acciones principales sobre la foto en el área más visible (esquina arriba-izquierda):
1. Ojos rojos: El problema más frecuente de la fotografía digital es el efecto de los ojos rojos, la primera funcionalidad a la vista que funciona con una interfaz clásica de drag and drop.
2. Recorte: Dadas las usuales limitaciones de zoom de las cámaras digitales, es frecuente que la foto abarque mucho más que el motivo central, recortarla puede tener mucho sentido.
3. Desenfoque o contraste: Otro problema frecuente son las fotos no perfectamente enfocadas o con poco contraste. Picasa en lugar de permitir configurar parámetros extraños para cambiar el contraste o la saturación, simplemente incorpora un botón que “arregla” la foto. Evidentemente no arregla todo tipo de desaguisados en la foto, pero como siempre hay que sacrificar control para ganar en usabilidad.
4. Girar: El último problema más usual es girar las fotos tomadas en vertical. Picasa incorpora dos botones para girarlas.
Los autores evitan incluir la opción de reducción de tamaño de la imagen, que tiene un par de problemas serios:
- Reducir de tamaño una foto no es el objetivo del usuario, es una subtarea de otras tareas “enviar foto por e-mail” o "colgar la foto en una web".
- La mayoría de usuarios desconocen a qué tamaño en píxeles deben reducir una foto para poder enviarla por e-mail o colgarla en una web.
Las opciones secundarias menos frecuentes (imprimir y enviar por e-mail) se colocan en una zona menos preponderante (esquina abajo-derecha), visibles pero solo para quien las busque.
La opción "envío por e-mail" reduce automáticamente la foto a un tamaño razonable sin preguntar nada al usuario (menos control, más usabilidad).
Imprimir una foto en realidad es poco frecuente, las fotos se visualizan mucho, pero se imprimen poco, son demasiadas y el coste excesivo.
Las opciones de tercer nivel de menos probable uso se restringen a los menús desplegables superiores, por ejemplo la opción de crear un álbum web.