De forma general, observamos que son los cantantes y músicos los que optan por recurrir a la poesía o la literatura para cantar, tocar o versionar sus poemas favoritos, bien como homenaje personal a un autor bien buscando la acogida de un público más intelectual. Así las cosas, encontramos casos en los que el autor y el músico colaboran en proyectos que aúnan música y literatura y que, normalmente, resultan en títulos como el mencionado El Sur también existe (1985) de Joan Manuel Serrat. En este sentido, resulta muy particular el caso de Mario Benedetti, autor cuya poesía presenta un gran atractivo para cantantes a uno y otro lado del atlántico entre los que destacan Jorge Bonaldi, Soledad Bravo, Laura Canoura, Celeste Carballo, Eduardo Darnauchans, Nacha Guevara, Los Olimareños, Pablo Milanés, Numa Moraes, Daniel Viglietti, Alfredo Zitarrosa, etc. Sobre la relación de su poesía con la música, es el propio Benedetti el que nos dice que “desde comienzos de los años setenta hasta hoy, he escrito numerosas letras de canciones, muchas de las cuales me fueron solicitadas por músicos y cantantes amigos, que las han ido incorporando a sus repertorios y a sus discos y casettes. Hay también otros artistas que han puesto música a poemas míos que no habían sido originariamente escritos para ser cantados y que, sin embargo, para mi asombro, funcionaron muy bien como canciones” (Benedetti, 1993:7). Como resultado de esta particular relación, Benedetti, a propuesta de sus editores, publica Canciones del más acá (1993), volumen que reúne sesenta textos, extraídos de sus dieciséis libros de poesía publicados, y que se compone de los poemas, letras de canciones y poemas adaptados por el autor que han sido cantados por algunos de los autores mencionados con anterioridad. En esta particular edición de poemas, Benedetti incluye información sobre los autores, los álbumes y las fechas en los que aparecen las versiones cantadas de sus poemas, incluye partituras musicales de algunas de estas canciones, y también indica las diferencias de título entre unos y otros, como se aprecia a continuación en las alteraciones que hace Nacha Guevara de los títulos originales de Benedetti:
- “Aquí no hay cielo” (N. Guevara) / “Ángelus” (M. Benedetti)
- “Argentinito” (N. Guevara) / “Orientalito” (M. Benedetti)
- “Cuando te jubiles” (N. Guevara) / “Después” (M. Benedetti)
- “¿De qué se ríe?” (N. Guevara) / “Seré curioso” (M. Benedetti)
- “El triunfo de los muchachos” (N. Guevara) / “Cielito de los muchachos” (M. Benedetti)
- “Kindergarten” (N. Guevara) / “Guardería” (M. Benedetti)
- “La secretaria ideal” (N. Guevara) / “Yo soy la secretaria” (M. Benedetti)
- “La balada del empleado nuevo” (N. Guevara) / “El nuevo” (M. Benedetti)
Otra relación muy particular es la del escritor Salman Rushdie y Bono, el carismático líder de U2. Desde que se conocieran en 1991, estos autores han compartido varias experiencias personales, musicales y literarias que Rushdie expone en uno de sus artículos periodísticos titulado simplemente “U2”. Siguiendo a Rushdie, conocemos que uno de los primeros proyectos de Bono era la creación de un espectáculo musical, propuesta que cayó en saco roto dada la falta de imaginación del propio Rushdie, otro de sus intentos de colaboración mutua implicaba también al director de cine Neil Jordan cuando intentaron adaptar al cine la novela de Rushdie Haroun and the Sea of Stories, proyecto que desafortunadamente tampoco se materializó. Finalmente, y tomando como punto de partida el manuscrito original de Rushdie, The Ground Beneath Her Feet (2000), incluso antes de que éste pasara a manos de la editorial, Bono pone música a una canción que aparece en el texto de ficción como único ente capaz de cruzar la frontera entre el mundo de la imaginación y el mundo real en una novela que supone una adaptación muy particular del mito de Orfeo dentro del mundo de la música rock. Esta canción es una de las pocas que no escribe el grupo, aparece con el mismo título del libro, The Ground Beneath Her Feet, pero curiosamente sólo en el lanzamiento británico de Million Dollar Hotel (2000), álbum en el que se incluye.
Como se ha visto a lo largo de estas páginas la relación entre literatura y música produce resultados muy variados, pero siempre satisfactorios, desde una simple poesía cantada hasta proyectos de colaboración más complejos que involucran a músicos, escritores, arreglistas, etc. Desde aquí se han ofrecido algunas de las posibilidades de combinar una y otra disciplina, ni que decir tiene que existen muchas otras, sirva entonces este trabajo como punto de partida, como preámbulo para otros profesionales en este campo de investigación, uno de los más interesantes, placenteros y actuales al que el amante de la literatura puede dedicar sus esfuerzos.