EVALUACION CLINICA
El procedimiento de evaluación en posturología clínica fue precedido de la evaluación clínica y de gabinete por parte del médico de la empresa, la misma que incluyó una recopilación de datos, con historia clínica, antecedentes personales, antecedentes de enfermedades y patologías previas, tratamientos médicos, chequeos de salud en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social,
EVALUACION DE POSTUROLOGIA CLINICA
La evaluación de la postura en posición erecta no se basó tan solo en la observación del desequilibrio de la alineación, fue necesario realizar pruebas musculares específicas, medir distancias, perímetros, analizar si hubo retracciones, palpar el tono muscular, comparar, etc. Siempre tener presente que en la postura intervienen factores psíquicos y metabólicos, por consiguiente hay se realizó una evaluación integral.
La evaluación de postura integral realizada con todos los pasos secuenciales constituye un diagnóstico postural.
Pasos:
• Motivo de consulta
• Anamnesis o interrogatorio
• Observación o inspección
• Palpación
• Medición
• Reequilibración
• Registro
Anamnesis o interrogatorio: Nos permite detectar los antecedentes que no hayan sido investigados en la consulta, se dirige a identificar los problemas anteriores al examen, sean estos de tipo traumatológico como luxaciones, fracturas, etc., antecedentes quirúrgicos, práctica de ejercicio físico y su frecuencia, práctica deportiva, actividades de la vida diaria, sueño, su ritmo, frecuencia, el desempeño laboral y sus tareas, hábitos y tiempo de conducción, etc.
Esta investigación nos dará un indicador sobre el uso que tiene el sujeto de ciertos segmentos corporales, si adopta adecuados hábitos de postura, su práctica de la mecánica corporal, si tiene sobreuso de ciertos segmentos corporales en la actividad laboral.
Observación o inspección: Tiene que realizarse en bipedestación en los tres planos: anterior, posterior, lateral izquierdo y lateral derecho.
Se realiza un examen morfológico y estudio de la línea de Barré.
La observación nos permite detectar de manera inicial las asimetrías, las posibles desviaciones siempre comparando el hemicuerpo de un lado con el lado contrario, tomando como referencia puntos anatómicos como la articulación acromio- clavicular, las espinas ilíacas antero y póstero superiores, las rótulas, los maléolos, etc.
Palpación: Puede realizarse en bipedestación o en decúbitos.
Nos permite detectar si existen alteraciones del tono, espasmos o retracciones musculares, comprobar la presencia de dolor, establecer los límites de las deformaciones comprobables, al igual que el comportamiento segmental en relación al total normal que establece la artrocinemática.
Se efectuará presionando e individualizando todas las apófisis espinosas accesibles al tacto. Este examen se hará desde la región cervical hasta el sacro.
Al localizar una zona dolorosa se debe precisar su ubicación y comprobar si existe o no propagación del dolor.
Medición: Las mediciones se realizan desde puntos anatómicos definidos y estandarizados como el acromion, el ángulo infero-interno de la escápula, la espina ilíaca ántero superior, el borde inferior del maléolo interno, las apófisis estiloides y otros. Para obtener una mayor precisión es recomendable marcar el sitio.
Reequilibración: Maniobras consistentes en corregir los desarreglos o desequilibrios de la postura para poder observar que efectos produce en otros segmentos corporales y que ponen de manifiesto la relación que existe entre el problema que evaluamos con el resto de la estructura.
La finalidad es encontrar pistas para utilizarlas durante el tratamiento y abordar el problema de una manera global.