La postura se define como cada una de las posiciones asumidas por el cuerpo en relación espacial entre las diferentes partes o segmentos que lo conforman.
La postura no se refiere tan solo a la condición predominantemente estructural de la estática y de la rigidez, al contrario, puede ser identificada con el concepto general de “balance” en el sentido de optimizar la relación entre el individuo y su entorno. Ej., el estado físico con el cual el individuo asume su postura ideal o una serie de posturas ideales con respecto a su medio ambiente y sobre todo la capacidad de conectar su tiempo con los movimientos programados que él proyecta ejecutar. Cada actividad que realiza el trabajador es un hecho individual y para cumplirla cada individuo aprende y desarrolla un estereotipo determinado.
Se entiende como “postura eficiente” a aquella que requiere el mínimo gasto energético, surge de una correcta alineación articular de cada una de las cadenas biocinemáticas que integran el sistema y traducido en términos prácticos, por ausencia de fatiga muscular y acumulo de tensión residual, origen de dolor y sensación de incomodidad corporal.