[1] En algunos países hispanoamericanos, especialmente en México, se emplea preferentemente el término privacía.
[2] El uso de privacidad es poco frecuente en la lengua coloquial.
[3] El libro de estilo de El País señala que es un barbarismo y recomienda escribir intimidad, vida privada o confidencialidad, según los casos. (V. El País, Libro de estilo, Madrid, Santillana, 2002). El Departamento de Español Urgente de la agencia de noticias EFE prescribe evitar la palabra -que considera innecesaria-, y emplear en su lugar intimidad, en privado, vida privada o independencia. (V. Agencia EFE, http://www.efe.es
[4] Diccionario de uso del español actual Clave, Madrid, SM, 1999.
[5] Real Academia Española, Diccionario de la lengua española , Madrid, Espasa, 2001
[6] Como muestra de esta postura, cf. Grijelmo, Álex, «Un diccionario más rico y más pobre, El País, 1-5-2002. Por su parte, Víctor García de la Concha, director de la RAE, se ha defendido de las acusaciones argumentando que en el nuevo diccionario académico solo se han incluido unos 150 extranjerismos en cursiva sobre un total de 85.000 entradas. Por un lado, admite que el préstamo en un hecho normal de la lengua, pero, por otro, defiende que siempre es innecesario, pues el español dispone de recursos expresivos propios que nos permite evitar los anglicismos y otras palabras extranjeras. Además, anuncia que la actitud beligerante contra los extranjerismos se reserva para el Diccionario Panhispánico de dudas, donde la Academia hará gala de su lema «Limpia, fija y da esplendor». (V. León-Sotelo, T., «Las Academias del español, en pie de guerra contra los extranjerismos», ABC, 27-5-2002; <
[7] Real Academia Española, op. cit.
[8] Diccionario de uso del español actual Clave, op. cit.
[9] Moliner, María, Diccionario de uso del español, Madrid, Gredos, 1999.
[10] Seco, M., O. Ándres, G. Ramos, Diccionario del español actual, Madrid, Aguilar, 1999.
[11] El Libro de estilo de El País, en la entrada privacy, indica que nuestra lengua distingue entre íntimo, privado y público, y que privacidad rompe la «genética del español», pues «mezcla dos conceptos en nuestro idioma». La citada distinción es cierta, pero privacidad no es precisamente la palabra que mezcla los conceptos de ‘cualidad de íntimo’ y ‘cualidad de privado’, sino que es la propia propuesta de El País de utilizar intimidad con ambos sentidos la que confunde los dos ámbitos o esferas. Es más: privacidad viene a deshacer en la clase de los sustantivos la polisemia creada al emplear intimidad con los significados señalados, que nuestra lengua distingue perfectamente en los adjetivos.
[12] En algunos de estos ejemplos, privacidad puede ser sustituido por vida privada. Las posibles diferencias entre ambos términos serán analizadas más adelante.
[13] Los ejemplos están extraídos del corpus CREA (Corpus de Referencia del Español Actual), de la Real Academia Española (V. Real Academia Española, http://www.rae.es
[14] V. nota 12
[15] idem
[16] idem
[17] V. Bullón, E. Los precursores del escolasticismo,
http://www.filosofia.org/aut/ebf/alma1.htm Consulta: 20-5-2002
[18] V. Bueno, G. (1997), Discurso como Hijo Predilecto de Santo Domingo de la Calzada. http://www.fgbueno.es/gbm/gb1997pr.htm. Consulta: 23-5-2002
[19] V. Racionalidad. En: Procedimientos de organización: comunicación y toma de decisiones. http://www.teclaredo.edu.mx/unidad/racional1.htm. Consulta: 27-5-2002
[20] V. Alcalá Agulló, F. Racionalidad, mercado y economía política.
http://www.arrakis.es/~sfrm/sociedad1.htm.
[21] Cf. Fernández Sarasola, I. Representación, mandato y racionalidad en el pensamiento liberal.
http://constitucion.rediris.es/revista/dc/uno/Sarasola.doc