La visión médica actual es que si es aconsejable la cirugía, debe realizarse en cuanto sea posible - ciertamente dentro del primer año o dos después del nacimiento. 'Aconsejable' quiere decir que el hipospadias sea severo, o que los problemas asociados con él sean deformantes, o que la abertura uretral esté en una posición donde el muchacho tendrá que sentarse para orinar - un problema psicológico devastador, particularmente en la escuela - o que el hipospadias induzca frecuentes infecciones del tracto urinario. En las manos de un cirujano pediátrico competente, experimentado, las posibilidades de un buen resultado de la cirugía son altas, aunque en una minoría de casos (una minoría pequeña) hay complicaciones como fístulas y cicatrices del tracto urinario, que tienen que ser re-operadas cuanto antes. Si el pene hipospádico ya es pequeño, como lo es a veces, esto puede reducir su tamaño incluso más.
En los casos más severos de desarrollo sexual raro, la Sociedad Intersex de Norteamérica ha hecho una fuerte declaración por la que el problema de la cirugía debe postergarse hasta que el individuo involucrado sea suficientemente adulto como para escoger por sí mismo qué hacer sobre su desarrollo sexual ambiguo. Mientras que yo en principio apoyaría esta perspectiva, no pienso que cualquier pediatra o padre responsable dejaría a un niño inequívocamente varón, que tendría un hipospadias corregible moderado a severo, sufrir los efectos psicológicos de esta diferencia cuando él creciera. Una pregunta más difícil surge donde el hipospadias es moderado. ¿La cirugía debe realizarse puramente por razones estéticas? Es probable que un pene así, sea totalmente funcional y capaz de dar sexo agradable a su dueño. Si también va a ser capaz de entregar esperma a su pareja, los riesgos de cirugía pueden ser injustificables. Por otro lado, me he encontrado a varios hombres con hipospadias moderados que no se han operado para corregirlo, y para quienes los problemas asociados como la torsión del pene, problemas de tamaño (esto es, tamaño del pene pequeño), los efectos psicológicos de cambiarse en la escuela, orinar junto a otros hombres en los baños públicos, y sentirse generalmente 'diferentes' han sido devastadores, y les ha impedido finalmente establecer relaciones íntimas exitosas, ya sean homosexuales o heterosexuales.
Quizás en definitiva la clave sea encontrar a un doctor en que usted confíe - para padres de bebés varones un pediatra, y para muchachos más grandes y hombres un urólogo: asegúrese que él tenga experiencia en el problema, y no tenga miedo de cuestionarlo o cuestionarla. Cualquier doctor que respete a sus pacientes entenderá esta actitud. Y si no respetan a sus pacientes, yo sería renuente a confiar en ellos.