Ante todo debemos definir que es la creatividad. Crear se define como producir algo de la nada. Ahora bien, cualquier creación que el hombre genera no es de la nada sino producto de la combinación y recombinación, de ideas, conceptos y usos antes creados por otros. Así pues cuanto más rica sea la experiencia del hombre tanto en el orden intelectual, como en sus relaciones con otras personas, como así también en el conocimiento de otras culturas y sistemas, aumentará en éste la capacidad de crear. Pero tales experiencias si bien son necesarias, no son suficientes para generar nuevas ideas y conceptos. En primer lugar acumular experiencias exteriores e inclusive interiores requiere de tanto de apertura mental, como así también de la capacidad de inquirir, o sea tanto la inquietud, como la capacidad de querer saber acerca del porqué o razón de las cosas, sucesos o hechos.
En segundo termino una vez absorbida esa experiencia deberá tenerse la capacidad de análisis, de deducción como de inducción, la intuición y la imaginación para combinar los conceptos de modo tal de generar nuevas ideas, sea esta en el campo de la ciencia, la tecnología, el arte, los negocios, los deportes o cualquier otro campo de interés para el hombre y la sociedad.
De tal modo la creación es producto de un continuo proceso dialéctico, en el cual las ideas (tesis) son puestas a prueba confrontada con los hechos, y / o con otras ideas (antítesis), lo cual da lugar a nuevas ideas superadoras (síntesis). Esta síntesis es pues la tesis sobre la cual se generarán a su vez un nuevo proceso y así sucesivamente. De tal forma los individuos originan dentro del marco social en el cual se desarrollan nuevas y mejores ideas que no sólo den respuesta a los problemas, sino además que generen la capacidad de mejorar los conceptos e ideas antes plasmadas. Así pues en cualquier sociedad no abierta al contacto con otras sociedades, o que no fomentan y dan libertad tanto a la investigación como a la libertad de expresión se impide ese fenomenal proceso dialéctico mediante el cual se logran nuevos avances, descubrimientos y creaciones.
Ahora bien, que valor posee la creatividad? Para los individuos poseer creatividad significa diferenciarse de los demás. Para las empresas u organizaciones tener individuos creativos implica alcanzar ventajas estratégicas. Y para las sociedades fomentar y proteger debidamente la creatividad implica mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos en su conjunto. En un mundo donde todo se produce en serie, donde todos los procesos se estandarizan y copian, la educación a pasado también a generar individuos que piensan sino igual en materia profesional, si semejante o muy parecido. Si todos se parecen, la pregunta es: quién triunfará? El más creativo. Aquel que tenga la capacidad de generar nuevas ideas para producir un mayor valor agregado. En un campo de educación masiva, con abundante cantidad de licenciados, ingenieros, médicos, postgraduados, master y doctores, han de sobresalir aquellos que generen nuevas ideas, aquellos que sean realmente creativos tanto en la producción de nuevos productos y servicios, como en las nuevas formas de ofrecerlos, venderlos y satisfacer a los clientes y consumidores.
Lo mismo acontece con la producción de bienes y servicios, la retroingeniería o ingeniería al revés permite rápida y eficientemente copiar a las empresas los modelos ofrecidos por otras empresas, sólo la creatividad puesta al servicio de crear los procesos más eficientes en la producción y en la satisfacción total del cliente permiten a las empresas generar un plus de valor agregado, lo cual le permite un mejor posicionamiento y participación en el mercado.
La creatividad puesta al servicio de la estrategia de negocios marca claramente la diferencia entre las empresas y profesionales de excelencia de aquellos que no lo son.
Así en el arte están quienes pintan magníficas telas, pero sólo se limitan a copiar técnicas y figuras ya pintadas por otros. Son los creativos quienes generan nuevas técnicas y se enfocan a nuevas figuras a ser pintadas. Así pues tenemos a quienes trabajan dentro de los límites de determinada escuela, y quienes trabajan con los límites dando lugar a nuevos conceptos e ideas. Siempre habrá líderes y seguidores, la cuestión es donde pretende ubicarse usted.
Son los creativos quienes tienen la mayor posibilidad de posicionarse en los puestos de vanguardia, se traten de individuos o empresas. La pregunta es ahora, las empresas pueden también ser creativas? La respuesta es sí. De que forma? Fomentando la tanto la creatividad individual, como del trabajo en equipo. El trabajo en equipo tiene la capacidad de combinar los conocimientos y experiencias de muchos y variados individuos que así mediante una transacción de ideas y experiencias pueden generar nuevos productos, servicios, procesos y soluciones de problemas. Liderar la inteligencia colectiva para la generación creativa de ideas, y apoyar firmemente la labor de los individuos en la organización es una de las principales funciones y roles del ejecutivo del siglo XXI.