Representaciones yoicas de niños abandonados y niños con estructura familiar nuclear - Marco teórico
5 - Marco teórico
MARCO REFERENCIAL:
El problema de investigación escogido para trabajar puede ser abordado desde diversos enfoques de la psicología que permiten dar respuesta a las inquietudes generadas, como por ejemplo, desde el conductismo, que con la teoría de apego, la reducción del impulso y el condicionamiento operante de conductas en el niño tales como sonreír, intenta explicar comportamiento complejos. No empero, estos postulados aunque similares a los de Spitz se diferencian en que no explican el por qué, ni la forma en que los lazos establecidos en la infancia perduran aun cuando la figura de apego este ausente (por momentos) y no puede satisfacer las necesidades básicas ni proporcionar un “refuerzo social”. El análisis de las diferentes estas y otras teorías, nos llevaron a tomar la decisión de apoyarnos para este trabajo en el marco teórico ofrecido por teóricos inmersos en la psicología del desarrollo, que tienen una formación psicoanalítica, ya que estos ofrecen un modelo mucho más enriquecedor que los conductistas.
El psicoanálisis ha tenido una participación indiscutiblemente importante en la psicología, proponiendo, en lo concerniente a la infancia que, una buena interacción entre madre-hijo tiene un efecto determinante en el desarrollo de la personalidad del sujeto, que tiene como aspecto fundamentales la seguridad emocional y dominio cognitivo. Autores como Spitz, se une al postulado de Freud sobre la teoría del impulso secundario.
FORMACIÓN DE LA REPRESENTACION DEL YO
La construcción de sujeto inicia en la más temprana infancia; genéticamente el bebé esta equipado para establecer interacciones de tipo social y afectivo con su entorno. Lo anterior le proporciona condiciones necesarias para su reorganización y establecimiento como sujeto, solicita experiencias significativas sobre las cuales construir las propias, requiere interacciones intersubjetivas que representen un reconocimiento mutuo. El bebé aparte de solicitar atención a sus necesidades básicas (alimento, abrigo, limpieza etc.) requiere ser investido, especialmente por la persona que le prodiga cuidados, en este orden de ideas Maria Eugenia Villalobos expresa, “...Las investigaciones actuales en torno a las interacciones entre el bebé y su madre, permite comprender mejor como las representaciones que el sujeto se hace de sí mismo... se instrumentan desde su más tierna infancia, se actualizan y se realizan en la relación, el niño organiza una imagen de sí vinculada a las formas de relación que con el se establece, construye en las relaciones una imagen de su propio valor al mismo tiempo que reconoce el valor de otro” (Villalobos 1994).
El infante, durante el tiempo en que empieza a conocer su mundo y a diferenciarse de todo aquello que lo rodea, necesita de la estimulación de sus cuidadores así como también del establecimiento de una relación afectiva que le brinde posibilidades, permitiéndole sentirse amado y resguardado por sus padres o cuidadores. La importancia de los cuidados que se les deben ofrecer radica en que, le permiten construirse como sujeto diferenciado de los otros. Sin embargo, cuando las relaciones se caracterizan por situaciones de descuido, deficiencia del medio y negligencia en aspectos como la estimulación física (actividades que desarrollen sus competencias sensorio-motrices) y el desarrollo psíquico, el infante puede verse afectado en su desarrollo (como el retardo de los movimientos, del desarrollo del lenguaje, de las posibilidades de aprendizaje, de la expresión afectiva, en el peor de los casos). Lo anterior le asigna al adulto la responsabilidad de ofrecerle al niño los elementos necesarios para su normal desarrollo, pues este es el primer socializador, quien mediatizara los estímulos que vienen de parte del medio.
La proyección
Teniendo en cuenta que cualquier manifestación creativa en el hombre lleva la impronta o el sello especifico de sus conflictos o necesidades, los métodos proyectivos para estudiar las diferentes motivaciones han resultado muy eficaces a la hora de expresar determinantes profundas y quizá inconscientes de la expresión de la individualidad, las cuales no se manifiestan a través de una comunicación verbal o mediante cualquier otra forma directa, para Machover cuando a un sujeto se le solicita que realice un dibujo de una persona, se encuentra ante un proceso de selección que implica la identificación a través de la proyección y la introyección, de manera que el dibujo de una persona, al involucrar una proyección de la imagen del cuerpo, constituye un vehículo natural para la expresión de las necesidades y conflictos de nuestro cuerpo y la psiquis.
La interpretación
Los conceptos que sirven de base para el análisis del dibujo, se desprenden desde la teoría psicoanalítica, su formulación se debe mucho a los métodos proyectivos ya establecidos para el análisis de la personalidad mediante esta teoría. Según Machover la figura dibujada constituye la misma persona, y el pliego corresponde al medio ambiente, de manera que el proceso de dibujar la figura humana es para el sujeto, representa no solamente un aspecto de habilidad grafica sino que involucra la proyección de sí mismo en los diferentes significados y actitudes del cuerpo humano que han sido representados en la imagen de este, de manera que el analista de los dibujos debe centrar su análisis en lo que el sujeto ha consignado en este, permitiéndole una mayor exactitud en la interpretación de los diferentes aspectos que reflejan a menudo los problemas de la vida real y la conducta del individuo que dibuja, de ahí que sea necesario considerar en el análisis las proporciones de cada parte del cuerpo, si se dejan algunos rasgos incompletos, el tipo, proporción de detalles y el área de concentración de estos, la forma en que dispuso la línea media y sobre todas las cosas se debe tener muy en cuenta el animo, sentimientos etc. que presenta la cara del dibujo.
Juego Cooperativo
Piaget hace la distinción entre dos tipos de juegos: Por un lado se encuentra el juego egocéntrico caracterizado porque la interacción con del niño con el medio y los otros se establece egocéntricamente. Para Piaget, los niños en etapa egocéntrica, en un contexto de juego no establecen contacto entre sí, cada uno juega en su espacio y no establecen juegos que requieran la participación de todos para que se pueda dar. Durante el juego egocéntrico la interacción es poca y el contacto verbal es limitada en tanto que no se establece un verdadero dialogo. Después de este estadio egocéntrico, (aprox. desde los 6 año) el niño constituye otro tipo de juego conocido como juego cooperativo, en el cual el niño “deja de estar encerrado en su propio mundo” y se dirige hacia el medio. Durante esta etapa, los niños privilegian juegos en los cuales hayan reglas especificas, donde cada participante tenga posea un rol definido articulado a la realización del juego. En este tipo de juego los niños están recreando la sociedad en tanto que se lleva a cabo la asignación y cumplimiento de roles específicos que permiten.
DIBUJO DE LA FIGURA HUMANA
Antes de entrar en materia sobre el dibujo humano y la forma como se va a utilizar en este estudio, debemos definir que es el dibujo y analizar su importancia para la psicología clínica como fuente de información de características especificas para el diagnostico de diversas patologías.
Es así como Piaget define en su texto: “Psicología del niño” que el dibujo es una forma de la función semiótica, utilizado como un medio a través del cual el niño plasma la manera en que ha significado sus vivencias y la representación de sí, a la vez le permite expresar las necesidades y conflictos que posee, por esto se considera como una herramienta que permite establecer aspectos de la personalidad del niño en relación con su autoconcepto e imagen corporal. Por otro lado tenemos las apreciaciones de Manchover respecto al dibujo quien plantea que: “Los dibujos tienden a provocar la expresión gráfica de cualquier conflicto que pudiera experimentarse en la esfera del yo debido a nuestros impulsos, nuestro comportamiento y la realidad que nos rodea.” (Manchover, 1974).
En la presente investigación se trabajará con el Test de Dibujo de la Figura Humana (TDFH), que a lo largo de la psicología clínica ha sido muy utilizado debido a su efectividad en el diagnostico infantil, permitiéndonos reconocer las dificultades y posibilidades de los sujetos que participarán en esta investigación, ya que lo que se pretende es observar el dibujo a manera de comparación en dos modalidades de sujetos (niños con estructura familiar nuclear y niños abandonados), teniendo en cuenta las capacidades del niño, así como sus miedos, ansiedades, y demás aspectos que provienen de su experiencia.
En el área clínica se conocen dos enfoques para la interpretación del Dibujo de la Figura Humana. El primero corresponde a una técnica proyectiva, por medio de la cual se estudian los dibujos intentando encontrar señales que den cuenta de conflictos, necesidades inconscientes y rasgos de la personalidad; dentro de los autores más representativos de este enfoque encontramos Jolles (1952), Hammer (1958), Levy (1958) y a Machover (1949, 1953, 1960). Éste último, utilizando su experiencia clínica, ha realizado una teoría sobre los signos que se pueden encontrar en el DFH más que como una afirmación o un resultado infalible, como una hipótesis basada en la teoría psicoanalítica. El segundo enfoque, es representado por psicólogos educativos que emplean el DFH como un test evolutivo que indica la maduración mental. El mayor representante de esta perspectiva es Goodenough (1926).
No obstante, aunque estos dos corrientes predominan, algunos autores se han forjado diversas opiniones, tale como; Koppitz (1968) quien considera que “El dibujo total y la combinación de los diversos signos e indicadores siempre se deben considerar y analizar con base en la edad, la maduración, el estado emocional, los antecedentes sociales y culturales del niño, y evaluarse junto con los resultados de otras pruebas disponibles”. Por lo tanto “Considera que los DFH reflejan primordialmente el nivel evolutivo del niño y sus relaciones interpersonales, es decir sus actitudes hacia sí mismo y hacia las personas significativas en su vida”. Además el DFH pueden revelar las actitudes del niño hacia las tensiones y exigencias de la vida y su modo de enfrentarlas; los dibujos también pueden reflejar los intensos miedos y ansiedades que pueden afectarlo consciente o inconscientemente en un momento dado.
En conclusión los DFH reflejan el estadio actual de desarrollo mental y las actitudes y preocupaciones en un momento dado, todo lo cual cambiará con el tiempo debido a la maduración y a la experiencia. El valor particular del DFH radica justamente en su sensibilidad para detectar los cambios en el niño, los cuales pueden ser emocionales. Se contempla aquí al DFH como un retrato del niño interno
PROTOCOLO DE ANALISIS
Cabeza
Para Machover la cabeza entendida en el contexto de una producción grafica representa el centro de la localización del Yo, básicamente en los dibujos es en lo que más énfasis se hace, por ser esta el centro de poder intelectual, dominio social y el control del cuerpo y la única parte del cuerpo que esta expuesta se encuentra envuelta en las interacciones de tipo social. Es por esta razón que en algunos casos donde haya algún tipo de problemas relacionados con la cabeza, cognición, de aprendizaje etc. esta aparece dibujada desproporcionadamente.
El hecho de que el niño pequeño con relación a la interacción madre-hijo implica una mayor dependencia, el análisis debe ir mayormente dirigido al aspecto social en función de las relaciones interpersonales que el niño pequeño establece con el otro que la concentración de la actividad del yo.
Rasgos sociales – Parte de la cara
Teniendo en cuenta que la cara significa la parte comunicativa más importante y expresiva del cuerpo, constituyendo el centro más importante en las interacciones de tipo social, puede ser considerada como el rasgo social del dibujo, de manera que el sujeto que deliberadamente omite los rasgos faciales de una dibujo que muestra una muy bien cuidadosa y bien delineación del contorno y otras partes de la figura es un evasivo con respecto al carácter de la fricción en sus relaciones interpersonales. Para ilustrar lo anterior Machover presenta que los sujetos distraídos y tímidos por lo general presentan de manera imprecisa los rasgos faciales, pero que hacen un gran énfasis en el contorno de la cabeza, se podría decir que hay una importancia en sí mismos y una fuerte tendencia a establecer una participación social, sin embargo se encuentran egocéntricamente bloqueados.
Por otra parte Machover nos relata que en sus investigaciones han hallado un mayor énfasis y refuerzo de los rasgos faciales en sujetos que en sus fantasías han de alguna manera compensado la insuficiencia y debilidad en la demanda de sus derechos con la auto imagen de un individuo agresivo y socialmente dominante.
Expresión facial
La expresión facial constituye una de las características que puede analizarse directamente y con notable seguridad ya que el sujeto de manera inconsciente plasmara en el rostro del dibujo de la figura humana mediante expresiones de odio, temor, aturdimiento, agresión, rebeldía, dulzura etc., su propia condición. Esto se puede evidenciar en el hecho de que durante investigaciones, se le ha solicitado a los sujetos directamente que dibuje un rostro que refleje alguna expresión facial como las mencionadas, no era capaz de hacerlo deliberada o conscientemente. La gran variedad de expresiones faciales contenidas en los dibujos representa una de las fuentes principales para el análisis del contenido, “el predominio de preferencias fijas por maneras especificas de representar la boca, los ojos, la nariz y todos los rasgos de la cara, indicaría que el estilo particular escogido para representar los varios rasgos se relaciona solidamente con las características básicas de la personalidad”. (Machover 1974), para respaldar lo anterior en el texto reseñado se hace mención de un estudio llevado a cabo con la intención de comprobar la constancia de los rasgos en los dibujos. Por otro lado es importante considerar la manera en que están dispuestos los trazos o las líneas que se localizan en el pliegue naso-facial, ya que un énfasis en estas busca dar profundidad y madurez a la cara, mientras que un refuerzo en la frente se asocia a la capacidad intelectual.
Los ojos
Una parte importante en la función de la comunicación social que se le atribuye a la cabeza se halla concentrada en los ojos del individuo. Los ojos constituyen el punto principal de concentración del sentido del yo y su vulnerabilidad, el cual a su vez puede expresar maleficio, poder o control hipnótico, y en estos papeles se considera como un representante del cerebro intimo del cerebro.
La representación grafica del ojo varia quizá tanto como su función, u ojo grande acentuado o amenazante, oscuro crea una imagen de hostilidad y confianza proyectada por el individuo paranoico, el área de la orbita de los ojos, indicada por una línea, puede ser grande, pero el ojo en si muy pequeño, estos sujetos pueden mostrar fuerte curiosidad visual, pero tienen alguna culpabilidad asociada a esta función quizá de naturaleza de conflicto vouyeristico. Existe una representación del ojo, en el cual los sujetos deliberadamente dibujan una figura con los ojos cerrados como si trataran de ocultar el mundo, a fin de concentrarse mejor en su propio narcisismo, una proyección del no ver es la omisión de la pupila de la pupila y el dibujo únicamente del contorno del ojo, en esta representación el mundo no queda activamente oculto, sino que es percibido en forma vaga, como una especie de masa indiferenciada de estímulos con poca discriminación del detalle, además la ausencia de pupila implica ese reconocimiento a través de la relación especular con el otro
La boca
La boca se presenta en los dibujos de los niños casi al tiempo en que se presenta la cabeza, esto se puede entender al considerar los aspectos funcionales del desenvolvimiento del niño. Al igual que los rasgos faciales, la boca ofrece una gran cantidad de información con relación a la proyección del dibujo, el énfasis de esta se puede presentar mediante su ausencia, refuerzo, tamaño, forma particular, sombreado, borraduras o colocación fuera de sitio. El énfasis excesivo en la boca se puede asociar a los caprichos alimenticios y a síntomas gástricos, lenguaje soez y manifestaciones de mal genio. Por otro lado los detalles de la boca que muestran los dientes en los dibujos de un adulto se consideran como indicios de agresión oral e infantil, mientras que la boca cóncava u oralmente receptiva se encuentra asociada con los individuos infantiles y dependientes, (rasgo que entre otros también se puede reflejar en un gran énfasis en los botones) Funcionalmente este tipo de boca es primariamente pasiva y esta abierta para recibir alimento. Mientras que la boca que en un extremo se represente gráficamente por una línea gruesa, acuchillada, que en el momento de dibujarla le comunica agresividad.
Una simple línea como indicación de la boca se observa por lo general en los dibujos de perfil, con una expresión acentuada de tensión y como apretando la boca contra algo, se presenta mayormente en los individuos que han tenido experiencias de felación. La boca representada por una línea ancha, vuelta hacia arriba, con la apariencia de un payaso haciendo muecas, se observa mayormente en los niños, la cual se ha interpretado en el sentido de simpatía forzada, de un esfuerzo por ganarla aprobación de los otros.
Cuello
A pesar de ser una de las últimas partes que los sujetos realizan en sus dibujos, el cuello es un elemento importante en la interpretación del dibujo, pues permite que se entienda la relación que el sujeto ha logrado establecer entre dos partes muy importantes: el cuerpo y la cabeza. Es por lo anterior que se asocia frecuentemente con la capacidad que se posee para controlar sus impulsos, por lo que el cuello puede referir conflictos que se presenten entre la coordinación de la cabeza con el cuerpo.
Las formas del cuello varían, pero aunque esto pase, es necesario que este presente en el dibujo, ya que la ausencia de esta parte indicaría posiblemente una carencia de control en relación con los impulsos (afectivos y sexuales), sin embargo, también puede que sea producto de la inmadurez de la edad del niño. Por otra parte, las diversas formas a las que se aluden, también permiten entender lo que al sujeto le esta pasando, por ejemplo; para el caso de un cuello largo y delgado puede ser indicio de una escisión de la personalidad, ya que es característico en la esquizofrenia.
Brazos y Manos
Los brazos y las manos están estrechamente relacionada con dos aspectos de gran importancia en el plano relacional, estos son; el Yo y la adaptación social. Consecuentemente con lo anterior, al ser órganos de extensión, le permiten al sujeto acceder hacia lo que esta afuera y entablar cierto tipo de relaciones. De allí que al estar ligado con las relaciones que se entablan con los otros, se hace importante observar la dirección de éstas ya que manifiestan el grado de relación y la espontaneidad con la que se entablan las relaciones, por lo tanto no debe restársele importancia si un dibujo presenta ausencia de ellas pues es común que aparezca en las producciones gráficas como parte constitutiva del dibujo desde muy temprana edad. Así también los tamaños de estas tienen que considerarse, ya que si se enfatiza haciéndolas largas en comparación con el tamaño del cuerpo puede ser un indicio de que se trata de compensar un uso indebido de ellas
Piernas y pies
Los pies han sido referidos como aspectos que permiten establecer la forma en que el sujeto se sitúa en la vida y la seguridad personal que tiene, pues son la base, aquello que sostiene y que permite observar la firmeza con la que se esta parado. Mientras que las pernas hacen más referencia a la representación de la condición sexual del sujeto, puesto que permite distinguir como se concibe frente a su sexualidad y si hay trastornos de éste tipo, ya que por ejemplo, un dibujo de los pies en forma de falo puede dar cuenta de una preocupación o insuficiencia sexual.
3 opiniones
gracias.
