Cada vez más, los estudios individuales reciben financiamiento de las firmas comerciales, las fundaciones privadas y el gobierno. Las condiciones del financiamiento pueden potencialmente prejuiciar y, de alguna forma, desacreditar la investigación.
Los científicos tienen la obligación ética de presentar resultados acreditables de investigaciones para su publicación. Además, como responsables directos de su trabajo, los investigadores no pueden llegar a acuerdos que interfieran con su acceso a los datos y con su capacidad para analizarlos de forma independiente, para preparar los trabajos originales y publicarlos. Se debe describir el papel del o los patrocinador(es) del estudio, si existen, en el diseño del estudio; en la recopilación, análisis e interpretación de los datos; en la redacción del informe y en la decisión para someter el informe para su publicación. Si la fuente de apoyo no tiene tal participación, es deber de los autores señalarlo. Los sesgos potencialmente introducidos cuando los patrocinadores se involucran directamente en la investigación son análogos a los sesgos metodológicos de otra clase. Por lo tanto, algunos periódicos optan por incluir la información sobre la participación del patrocinador en la sección de los métodos.
Los editores pueden solicitar a los autores de un estudio patrocinado por una agencia con interés financiero o patentado en los resultados que firmen una declaración como esta: "Tuve completo acceso a todos los datos en este estudio y asumo la total responsabilidad por la integridad de los datos y la precisión del análisis de la información". Debe alentarse a los editores para que revisen las copias del protocolo y los contratos asociados con los estudios específicos de un proyecto antes de aceptar dichos estudios para su publicación. Los editores pueden optar por no considerar un artículo si su patrocinador ha ejercido algún tipo de control sobre el derecho de los autores a publicar sus trabajos.