La obligación de publicar estudios negativos
Los editores analizarán seriamente la publicación de todo estudio sobre un asunto importante realizado cuidadosamente, pertinente para sus lectores. Ello se hará, con independencia de que los resultados sean negativos -es decir, que permitan convincentemente aceptar la hipótesis nula- o positivos -es decir, que permitan rechazar la hipótesis nula. No presentar o publicar los estudios negativos contribuye en particular a fomentar la parcialidad de la publicación. Muchos estudios supuestamente negativos en realidad son estudios inconclusos; cierto que la publicación de estos estudios es problemática porque añaden muy poco al conocimiento biomédico y consumen los recursos de la revista. Es posible que la Biblioteca Cochrane se interese en la publicación de ensayos inconclusos. (
http://www.cochrane.org/)∞.
Correcciones, retracciones y "notas explicativas de preocupación"
En principio, los editores asumirán que los autores presentan trabajos basados en observaciones honestas. No obstante, pueden surgir dos tipos de conflictos.
Primero, pueden notarse errores en los artículos publicados que requieran la publicación de una fe de erratas de una parte del trabajo. Las correcciones aparecerán en una página numerada que se enunciará en la página de la tabla de contenido, incluirán la cita original completa y el vínculo con el artículo original y viceversa, si se trata de publicaciones en línea. Puede ocurrir que un error sea de tal magnitud que demerite todo el trabajo, pero es bastante improbable y corresponde a los editores y autores abordar este hecho caso por caso. No debe confundirse un error de este tipo con las deficiencias que quedan al descubierto por el surgimiento de nuevas informaciones científicas en el curso normal de la investigación. Esto último no demanda correcciones ni la eliminación del artículo.
El segundo tipo de conflicto consiste en el fraude científico. De surgir dudas sustanciales sobre la honestidad o la integridad de un trabajo, sea presentado o publicado, el editor es el responsable de garantizar que la cuestión se aborde adecuadamente y ello corresponde, por lo general, a la institución patrocinadora de los autores. Sin embargo, no es misión habitual de los editores realizar una investigación completa o tomar una decisión porque esa responsabilidad recae en la institución donde se hizo el trabajo o en la agencia financiadora. Se debe informar inmediatamente la decisión final al editor y si el trabajo fraudulento se ha publicado, la revista imprimirá una nota de retractación. Si este método de investigación no concluye de manera satisfactoria, el editor podrá optar por realizar su propia investigación. Como alternativa a la retractación, el editor podrá publicar una nota explicativa de su preocupación sobre distintos aspectos de la realización o la integridad del trabajo.
La retractación o la nota explicativa de preocupación, como se denomina, debe aparecer en una página numerada dentro de una sección prominente de la revista impresa, así como en la versión en línea, se incluirá en la tabla de contenidos y en su encabezamiento se colocará el título del artículo original. Dicha retractación o nota explicativa de preocupación no es simplemente una carta al editor. Lo ideal sería que el primer autor que aparece en el artículo fuese el mismo de la retractación, si bien en ciertas circunstancias, el editor puede aceptar las retractaciones elaboradas por otras personas responsables. El texto de la retractación debe brindar una explicación sobre las razones que motivan la retractación e incluir la referencia bibliográfica completa del artículo que es objeto de la retractación.
La validez de la labor previa del autor de un trabajo fraudulento es dudosa. Por ello, los editores podrán solicitarle a la institución del autor que les garantice la validez de cualquier trabajo anterior que se publicara en sus revistas o que se retracten del mismo. Si la institución no lo hace, los directores podrán optar por publicar una nota que exprese sus dudas sobre la validez del trabajo del autor en cuestión publicado con anterioridad.
Derechos de autor
Numerosas revistas biomédicas solicitan a los autores que les transfieran los derechos de autor. Sin embargo, un creciente número de revistas de "acceso abierto" no lo hacen así. Los editores deben dejar bien clara su posición sobre esta cuestión ante los autores y otras personas que puedan estar interesadas en utilizar el contenido editorial de las revistas. El derecho de autor de los artículos puede variar en una revista determinada: ciertos contenidos no pueden reproducirse -por ejemplo, artículos escritos por empleados del gobierno de los Estados Unidos y de algunos otros gobiernos en el transcurso de la realización de los trabajos. Los editores pueden ceder los derechos de autor a otras personas; no obstante, existen autores que pueden quedar protegidos por los derechos de publicación de la revista.